Colombia. [Especial] La incertidumbre: 2016 y los Diálogos de paz entre el Gobierno y el ELN

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El año 2016 inició con una noticia importante para la negociación de la paz entre el Ejército de Liberación Nacional -ELN- y el gobierno de Juan Manuel Santos respecto a la entrega de los restos mortales del sacerdote, sociólogo y guerrillero, Camilo Torres Restrepo (http://www.colombiainforma.info/la-verdad-sobre-la-exhumacion-de-los-restos-de-camilo-torres/). Sin embargo, este anuncio prometedor no tuvo ningún resultado (http://www.colombiainforma.info/expectativa-por-la-entrega-de-los-que-serian-los-restos-de-camilo-torres-restrepo/).

La insurgencia del ELN es la segunda guerrilla más grande de Colombia; nació el 4 de julio de 1964 con inspiración en la Revolución Cubana y el principio cristiano de un Dios para los pobres. De acuerdo al centro de pensamiento Fundación Ideas para la Paz, el ELN tiene presencia en cinco regiones del país y cuenta con al menos 7 mil hombres y mujeres en la organización insurgente.

La insurgencia del ELN es la segunda guerrilla más grande de Colombia; nació el 4 de julio de 1964 con inspiración en la Revolución Cubana y el principio cristiano de un Dios para los pobres. De acuerdo al centro de pensamiento Fundación Ideas para la Paz, el ELN tiene presencia en cinco regiones del país y cuenta con al menos 7 mil hombres y mujeres en la organización insurgente (https://pbs.twimg.com/media/CaFWs2nXEAY5l6U.jpg:large).

En este sentido, las exigencias por parte de varios sectores nacionales e internacionales no se hicieron esperar y fueron contundentes a la hora de expresar la necesidad de un proceso de paz con el ELN, diferente y concomitante a la búsqueda de una paz completa, estable y duradera. Además, diversos movimientos sociales, instituciones oficiales nacionales e internacionales como las ‘Cumbres de Paz’, la ‘Mesa Social para la Paz’, la Universidad Nacional, la sociedad civil y el Parlamento Europeo, reclamaron la participación de las comunidades como protagonistas en la construcción de acuerdos vinculantes para la finalización del conflicto social, político y armado en el país.

Fin de la ‘fase exploratoria’

El 30 de marzo se anunció el inicio de la ‘fase pública’ para la negociación entre el ELN y el gobierno de Juan Manuel Santos, y la noticia estuvo protagonizada por las delegaciones de ambas partes, con garantes oficiales de países como Ecuador y Noruega. La agenda para la negociación entre la insurgencia del ELN y el Gobierno destacó, en el primer punto, la participación de la sociedad en la construcción de paz.

Agenda de negociaciones

Ahora bien, el equipo de negociadores del ELN justificó el primer punto de la agenda como uno de los más importantes y destacó que la solución política al conflicto armado entre las insurgencias y el Gobierno nunca había estado tan cerca de ser posible en Colombia. Además estas declaraciones se dieron en medio del la incertidumbre del diálogo y del ‘paro armado’ paramilitar decretado por la Autodefensas Gaitanistas de Colombia -AGC- en varias regiones del país. Lo que implicó que a las exigencias y presiones se sumaran también las de los congresistas norteamericanos.

No obstante, el Gobierno dejó de publicar,desde el anuncio de la Mesa y la suspensión de su instalación en Quito, comunicados públicos acerca de la negociación con el ELN y por el contrario respondió con acciones judiciales que no fueron propicias para crear escenarios óptimos de diálogo con esta insurgencia; por ejemplo, la captura del investigador, gestor de paz y exguerrillero Carlos Arturo Velandia. Lo anterior dejó en descontento e incertidumbre a la población colombiana, mientras que el ELN continuó ratificando su compromiso con una salida negociada al conflicto y la paz con justicia social.

Rol en el ‘Plebiscito por la Paz’

Desde la perspectiva crítica que caracteriza al ELN, esta insurgencia manifestó y explicó su descontento con el ‘plebiscito exprés’ programado para el 2 de octubre que no logró ratificar, mediante el voto popular, los acuerdos logrados entre las FARC y el gobierno de Juan Manuel Santos. La posición del grupo rebelde expresó su descontento frente a la precipitada decisión del Gobierno para que la población colombiana se pronunciara acerca de un proceso de paz que no terminaba aún, en el marco de una polarización política y el congelamiento de las negociaciones con el ELN. No obstante, el ELN anunció un cese al fuego unilateral durante los días previos y la jornada electoral del 2 de octubre, para que la entonces posible refrendación los acuerdos logrados en La Habana no tuviera obstáculos y transcurriera con total normalidad.

Los secuestros

El tema de las retenciones ha sido el más problemático para dar inicio públicamente a las negociaciones con el ELN. Sin embargo, el grupo insurgente explicó de forma exclusiva que la discusión acerca de la continuidad de las retenciones hace parte de la agenda para el diálogo pactada en Venezuela, al tiempo que, en un gesto de conciliación, facilitó la liberación de varios secuestrados que estaban en sus campamentos. Acción que, sin duda alguna, evidenció la disposición de esta guerrilla con las negociaciones de paz y su compromiso con el inicio formal de la mesa en Quito, Ecuador.

Ahora bien, el caso de la retención del excongresista chocoano Odín Sánchez, ha sido muy visibilizado por los medios de comunicación. Odín Sánchez le debe al Estado 5.885 millones de pesos, según el Consejo Superior de la Judicatura y además fue condenado recientemente por la Corte Suprema de Justicia por auspiciar grupos paramilitares y por tener relación directa con Freddy Rendón, alias ‘El Alemán’. Su retención por parte del ELN ha sido el argumento excusa del Gobierno para no iniciar oficialmente la negociación con esta insurgencia; un caso que trascendió el sentido del compromiso humanitario bilateral de la liberación a retenidos, sin distinción, a un capricho con matices de intereses particulares que actualmente estorba a la solución política de un conflicto armado nacional.

Continúa la ‘fase excusa’

Luego del anuncio oficial de la instalación de la mesa de negociaciones entre el ELN y el Gobierno el 27 de octubre en Quito, Ecuador, y de la confirmación de los equipos negociadores de las partes, el Gobierno decidió no asistir a la instalación alegando que Odín Sánchez aún no estaba libre. Un incumplimiento por parte del gobierno de Juan Manuel Santos con el ELN y el pueblo colombiano.Han pasado nueve meses desde el anuncio oficial, el pasado 30 de marzo, de las negociaciones pero todavía se encuentra congelado el proceso y el pueblo colombiano sigue a la espera.

El Acuerdo con las FARC finalmente será ratificado vía por el Congreso de la República, y el proceso fue avalado por la Corte Constitucional; una buena noticia para la finalización de uno de los conflictos armados en Colombia. Sin embargo, el panorama político, económico y social en el país revela situaciones de violencia hacia los pueblos de la nación que reclaman una respuesta del Gobierno eficaz en términos del conflicto armado: la solución política y negociada del conflicto con el ELN y la desaparición de las organizaciones paramilitares. ¿Qué pasará con estos diálogos en 2017? Se anunció una nueva cita de las delegaciones de paz de ambas partes para el próximo 10 de enero en Quito, Ecuador, con la intención de evaluar el descongelamiento de las negociaciones y establecer los equipos negociadores oficiales.

Fotografía: Periódico Hispano.

CI JA/DM/29/12/16/15:15

Fuente: http://www.colombiainforma.info/especial-la-incertidumbre-2016-y-los-dialogos-de-paz-entre-el-gobierno-y-el-eln/

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