Publicado en: 26 febrero, 2018

Colombia. ELN: Encontrar salidas distintas a la guerra

Por Henio Tobón, Frente de Guerra Urbano Nacional del ELN

Acostumbrados a que la guerra de más de 50 años siempre se ha desenvuelto en la Colombia campesina y olvidada, las acciones militares en contra de la policía en el Departamento del Atlántico, han puesto de manifiesto que las ciudades también son escenario del conflicto armado. Se ha hecho normal que los medios difundan la muerte […]

Acostumbrados a que la guerra de más de 50 años siempre se ha desenvuelto en la Colombia campesina y olvidada, las acciones militares en contra de la policía en el Departamento del Atlántico, han puesto de manifiesto que las ciudades también son escenario del conflicto armado.

Se ha hecho normal que los medios difundan la muerte de campesinos y guerrilleros en lo profundo del Catatumbo, del Sur de Bolívar, de Arauca o de algún otro sector olvidado de la geografía nacional, al punto que una noticia de esas se confunde fácilmente con la nota de farándula del noticiero y la vida citadina sigue como si nada.

En televisión han desfilado los generales de la policía y de las fuerzas militares al lado de los ministros y el presidente, satisfechos y hasta sonrientes para anunciar la muerte de algún jefe guerrillero bajo toneladas de explosivos lanzados desde su moderna aviación de guerra. Dentro de su lógica y su doble rasero para medir los hechos, el uso de estos explosivos y la muerte de estos colombianos está plenamente justificada por ellos, y por eso su regocijo.

Ahora que son atacados en su propias guarniciones y sienten el rigor de la confrontación en una ciudad capital del perfil de Barranquilla, salen a desatar toda su rabia y a descalificar las acciones propias de la guerra, la misma que ellos agencian y desarrollan contra el pueblo.

La Policía se ha especializado en las ciudades en manejar redes de delincuencia común y del narcotráfico asociados con el paramilitarismo, como el coronel Rivera en el céntrico Bronx de Bogotá; y a reprimir a diestra y siniestra a quienes tienen que rebuscarse la comida a diario en un andén o en una esquina, vendiendo cualquier cachivache para llevar el pan a sus casas.

La inteligencia policial juega un papel central en las operaciones contrainsurgentes que desarrolla el Estado en contra del movimiento revolucionario. La Policía no es pues un cuerpo civil armado, como ahora pretenden mostrarlo algunos constructores de opinión, sino una fuerza represiva militarizada y comprometida en las operaciones ofensivas y de inteligencia del plan antipopular del régimen.

Respetamos y cumplimos el pasado Cese del Fuego Bilateral, Temporal y Nacional a pesar de que las operaciones de asedio y ataque a unidades guerrilleras no cesó por parte de las fuerzas gubernamentales y que los compromisos del Estado en parar el asesinato de líderes sociales nunca se concretaron; y muy por el contrario, arreciaron los ataques y las muertes. Era obvio que una vez culminado dicho cese, las unidades urbanas y rurales del ELN estábamos en la obligación de responder a esas agresiones.

Encontrar salidas distintas a la crueldad de la guerra es uno de los propósitos de la Mesa instalada en Quito, la misma a la que ahora el gobierno se niega a regresar, argumentando razones unilaterales y desconociendo lo firmado en temas de Agenda, metodología y participación de la sociedad.

Negociar en medio del conflicto ha sido una lógica impuesta por el Estado, no por la guerrilla, y cambiarla requiere de acuerdos bilaterales que comprometan a las partes. El ELN ha planteado la disposición a pactar un nuevo y mejor cese del fuego, y a que avance la Agenda de conversaciones acordada, que nos debe acercar a las transformaciones y los cambios urgentes hacia un nuevo país donde sea real la construcción de la paz y el bienestar para los millones de colombianos excluidos por el modelo económico y las políticas de guerra del Estado.

http://www.eln-voces.com/index.php/voces-del-eln/militancia/1465-encontrar-salidas-distintas-a-la-guerra

-->
COLABORA CON KAOS