Colombia. ELN: Cartagena, un corralito de prostitución y corrupción

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Nos hemos acostumbrado a llamarla La Heroica, por su coraje en la lucha contra los piratas, y contra los imperios británico e hispánico. También con afecto le decimos El Corralito de Piedra. Pero ahora, por obra y desgracia de los grandes empresarios, Cartagena debe soportar con heroísmo, el asedio de los corruptos y de los empresarios del “turismo sexual”. Realidad que de vez en cuando tratan de esconder, nombrando a Getsemaní, como el barrio más “cool” del mundo, o a un restaurante como de los mejores de América.

Lo que no se exhibe, no se vende”

Los Portales de turismo en Internet, así la promocionan:

Cartagena de Indias, es una ciudad a orilla del mar caribe, que está ubicada según nuestro ranking en la Quinto lugar, de nuestro listado de ciudades para turismo sexual. Posee una gran variedad de mujeres de los 16 años en adelante, todas muy bellas y complacientes. Otra ventaja de Cartagena, es que junto a Tailandia, existe una gran facilidad para conseguir mujeres, esto sumando a sus bajos precios e incluso existe la posibilidad de acceder a promociones y descuentos” [1].

“Colombia es el tercer país con mayor número de víctimas de trata de personas, hay entre 35 mil y 45 mil afectadas”, según informe de las Naciones Unidas. Sin embargo, el llamado “país del turismo sexual” tiene registro de solo 9.744 prostitutas, según el censo realizado por la Policía Nacional; el alto índice de clandestinidad de esta actividad permite desconocer la verdadera cifra de mujeres implicadas [2].

Según informe de la UNICEF de 2016, los barrios marginales de Cartagena están sumidos en la pobreza, lo cual hace que los niños y niñas ente los 12 y los 17 años, sean presa de las bandas criminales y del tráfico sexual, quienes se prostituyen por 1.000 o 2.000 pesos, con tal de poder llevar algo de comida a sus casa [3].

Descargar la culpa en el empleado

El pasado 29 de julio, fue capturada Liliana del Carmen Campos –alias ‘Madame’–, a quien la Fiscalía General acusa de administrar una red de explotación sexual de niñas y adolescentes en la ciudad de Cartagena. “Ella manejaba un corredor para la explotación sexual de niñas que incluía a Playa Blanca y Cholón, en la isla de Barú; ella coordinaba paseos sexuales con mujeres y menores de edad en lujosos yates, en donde las menores eran vendidas en catálogos” [4].

Casi al mismo tiempo que estalló el escándalo de ‘La Madame’, Cartagena era nombrada en diferentes portales, por algo que por sí solo puede entenderse como bueno o loable; la revista Forbes, publicación internacional experta en negocios y finanzas [5], declaro el barrio –popular– Getsemaní, enclavado en pleno corazón del Centro Histórico de Cartagena, como el cuarto barrio más “cool” del mundo, después de las localidades de Sants, en Barcelona; Navy Yard, en Washington, y Amsterdam Noord, en Amsterdam.

Tres realidades y una sola crisis social

¿Es posible ser “cool” con la problemática social que ha tenido históricamente Cartagena? ¿La corrupción y la crisis de gobernabilidad de Cartagena –tener 2 alcaldes por año-, también son cool? Aunque suene ilógico, la única explicación posible es que hay tres Cartagenas. Una, la de las élites; dos, la de la clase media; y tres, la de la miseria.

La primera (La de las élites), la ciudad amurallada va bien, ya que, según la cartera de Comercio, en referencia al primer trimestre del 2017, el turismo extranjero aumentó en Colombia en un 42,71 por ciento y en Cartagena en un 14,3 por ciento.

La segunda (La de la clase media), no sale de su perplejidad ante la corrupción, ya que gracias a este flagelo la ciudad amurallada atraviesa por una crisis de gobernabilidad. En la última década Cartagena ha quedado perplejo ante el desfile de alcaldes que han sido destituidos por corrupción. No solo son los alcaldes, en este periodo legislativo, ya son 9 los concejales enviados a prisión por estar involucrados en casos de corrupción. La indignación contra la clase política es explicable. No solo por sus delitos, sino por su desidia ante problemas que surgen a la vista de todos.

La tercera (La de la miseria), la que malvive por sus necesidades básicas insatisfechas, la que se desvela por unos cambios básicos urgentes. Más de 500,000 personas en Cartagena viven en condiciones de pobreza extrema de acuerdo con las estadísticas del Gobierno Nacional y Local.

En Cartagena existe una sola realidad social, el hambre y la pobreza. Según el DANE, en esta ciudad hay 1’024.882 habitantes, de los cuales, según el Departamento Nacional de Planeación, el 29,2 por ciento viven en condiciones de pobreza y el 5,5 por ciento en pobreza extrema; y con una tasa de desempleo del 9 por ciento, que la convierten en la tercera ciudad más pobre de Colombia.

Una industria global en auge

El ‘turismo sexual’ es una industria global en auge, que mueve millones de dólares y esclaviza miles de niñas, niños, adolescentes, hombres y mujeres. Se trata de un mercado ilegal que ha venido creciendo en varias de las principales ciudades de Colombia y que golpea a Cartagena en particular. Duele y deja muy mal parado al país lo que ocurre en Cartagena; pero Cartagena, no es la única, tan solo es la punta del iceberg, este fenómeno se extiende en gran parte del territorio, está en Cali, Bogotá, Cúcuta, Barranquilla y por supuesto en Medellín.

El creciente turismo sexual, no se ha forjado solo, no sólo es impulsado por redes internacionales de trata de personas, sino que además, recibe ayuda de cómplices silenciosos como el sector hotelero y turístico; es común ver en bares y discotecas docenas de turistas extranjeros de edad madura, que observan y bailan con mujeres, que muchas de ellas no superan los 17 años.

También están los hoteles que limitan su acción a colocar anuncios prohibiendo esta práctica en la recepción, pero solamente “miran para otro lado”, ante el desfile cotidiano de jovencitas que van y vuelven. Las atiborradas playas de Bocagrande no son la excepción, quizás sean el inicio de la cadena comercia’. Allí es común que el vendedor de fruta, el masajista, el ambulante o cualquier otro, aparte de su producto te diga en voz baja -¿Necesitas chica o chico?-. La radiografía del turismo sexual es clara, todo el mundo sabe qué pasa, y los que no son parte del negocio, tan solo hacen que no ven.

No todo son ganancias

Detrás del esplendor sofisticado y del aparente desarrollo del centro histórico de Cartagena, hay una ciudad desigual y fragmentada, sumida en el pantano de su pobreza; tras los emporios y complejos hoteleros, hay una ciudad huérfana que exige atención urgente por parte del Estado.

El capitalismo de casino, no puede convertir al país en un desaguadero de las hipócritas potencias del norte del planeta, que vienen a hacer acá unas cosas, mientras allá predican lo contrario.

[1] http://breinguash.com/2018/06/los-paises-mas-populares-turismo-sexual/

[2] https://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-5030768

[3] https://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/cartagena-una-ciudad-sitiada-por-la-corrupcion-la-pobreza-y-la-desidia-195338

[4] Declaraciones de fiscal Néstor Humberto Martínez, https://bit.ly/2BEJsd5

[5] http://forbes.es

eln-voces.com/corralito-prostitucion-corrupcion/

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