Colombia: Directivas de la UPN, de espaldas al país

Pronunciamiento de la junta directiva de la Asociación Sindical de Profesores Universitarios (ASPU) Seccional Universidad Pedagógica Nacional

Bogotá, noviembre 29 de 2011

Saludamos al movimiento estudiantil, y al movimiento universitario en su conjunto, por los inocultables logros alcanzados con esta movilización histórica que apenas comienza. Tenemos la confianza en que con ellos se ha abierto un espacio nuevo en el país y en las universidades para la vida en democracia donde los derechos sean posibles; un espacio que está por consolidarse.

Tres semanas después de esta extraordinaria movilización que obligó al Gobierno Nacional a retirar su proyecto de reforma a ley 30, en la Universidad Pedagógica Nacional no fue posible reanudar las actividades académicas debido a una actitud intransigente de sus directivas. La Mesa Amplia Nacional Estudiantil acordó con el Gobierno levantar el paro sobre la base de que en cada universidad se acordara con los representantes de dicho movimiento las condiciones y los términos de la reanudación de las actividades académicas. De hecho así ha sucedido en la mayor parte de las Universidades del país, incluyendo la Nacional y la Distrital.

Pese a esto el Consejo Académico de la Universidad Pedagógica Nacional expidió un comunicado el día 16 de noviembre en el que estableció de manera unilateral un calendario, reponiendo solamente tres semanas de clases sin explicitar las condiciones de pago a los profesores ocasionales y catedráticos y la financiación de las demás exigencias propias del desarrollo de los programas. Arguyeron que la situación financiera de la universidad es delicada y que no hay recursos para suplir las semanas faltantes, esto a pesar de que el Gobierno Nacional aceptó públicamente buscar recursos para poder concluir los semestres de las universidades públicas y recomendó extenderlos hacia los primeros meses del 2012.

Inmediatamente se realizaron de manera espontánea una sucesión de asambleas entre estudiantes y profesores por programas, departamentos y facultades para proponer un calendario diferente. La decisión del Consejo Académico se consideró no sólo inconsulta, sino inviable, pues no estábamos en condiciones de aceptar que se terminara el semestre de manera acelerada y sin las condiciones dignas que el movimiento había reivindicado. De este proceso resultó una asamblea triestamentaria que acordó una fórmula viable para concluir en condiciones adecuadas el semestre. Se creó una comisión que debía discutir dicha propuesta con el rector, buscando que el Consejo Académico revisara su decisión. El rector no recibió a dicha comisión.

El Consejo Académico sesionó extraordinariamente el 18 de noviembre y también se negó a recibir la comisión. Ni siquiera consideró la propuesta que las representantes de profesores y estudiantes presentaron y ratificó el calendario con salvamento de voto de dos de los cinco decanos y de las representantes de profesores y estudiantes.

De nuevo se produjeron asambleas y plenarias en las que se ratificaron el paro de los estudiantes y la asamblea de los profesores hasta que se tuviera en cuenta la propuesta previamente acordada.

La ausencia de respuesta, después de varias cartas que se le enviaron a las directivas, a nombre de la comisión y por iniciativa de varios grupos de profesores, produjo de hecho una suspensión de actividades. Por lo demás la administración no abrió la cafetería ni la biblioteca, ni se prestaron los servicios básicos de bienestar.

El viernes 25 de noviembre se reunió el Consejo Superior y consideró la situación de irregularidad que, según informó la administración, tenía 16 de los 20 programas sin normalidad académica, correspondiente tan solo, según su propio informe, al 20% de los estudiantes. Ante tal situación el viceministro de Educación, presidente del Consejo, recomendó la cancelación del semestre, frente a lo cual la administración le informó que eso le traería problemas financieros a la Universidad. El presidente exigió que se abrieran investigaciones disciplinarias a los profesores que no reanudaron clases y habían alentado el movimiento, y que de no ser así él se encargaría de abrir investigaciones a los funcionarios que no cumplieran con dicho mandato.

Hay que advertir que el tono del viceministro fue desobligante con el rector de la universidad quien mantuvo una actitud obsecuente. No sólo no exigió el respeto que merece la Universidad y su dignidad, sino que omitió recordarle al Ministerio el compromiso que públicamente asumió el Gobierno de apropiar los recursos para financiar los costos en los que incurrirían las universidades para garantizar la terminación de sus semestres en condiciones dignas. Finalmente, por mayoría, el Consejo Superior aprobó suspender actividades el 3 de diciembre y retomarlas en enero para terminar el semestre.

El lunes 28 de noviembre el rector convocó a los decanos para hacer un balance de cuántos programas continuaron con labores académicas formales. Después de ratificar que sólo 4 de los 20 lo habían hecho, el rector informó que por mandato del Consejo Superior se suspendía el semestre y las resoluciones de vinculación de los profesores ocasionales y catedráticos. El día 29 emitió el comunicado 015 ratificando esta decisión.

Lo que constatamos con este relato es que desafortunadamente la dirección de la Universidad Pedagógica ha estado de espaldas, no sólo al movimiento universitario, sino al país entero que ha aceptado poner en la agenda pública en primerísimo lugar el debate sobre la necesidad de pensar a fondo las políticas educativas. En cambio se han encerrado a presionar a toda costa la culminación del semestre, sin las garantías académicas mínimas. La fuerza del movimiento que ha continuado sus deliberaciones, la convicción que sus protagonistas tienen de saberse parte de un proceso constituyente, la dinámica de las asambleas, las movilizaciones que se mantuvieron exigiendo los derechos conseguidos a nivel nacional, todo esto ha develado la visión estrecha de quienes se empecinan en desconocer este momento histórico.

Las decisiones de la administración han sido actos de improvisación equivocados que han puesto en riesgo la universidad misma. Son decisiones que desconocen a las mayorías y optan, en nombre de la defensa de un “orden” e “institucionalidad” imaginarios, por legislar en función de una minoría afecta a la rectoría. Expresan una actitud errática que tercamente se ha negado a escuchar las propuestas de las asambleas, de donde han surgido todo el tiempo fórmulas propositivas y constructivas.

Tales disposiciones no corresponden a las obligaciones que contienen el bloque de constitucionalidad, la jurisprudencia constitucional y los estatutos internos relativos a la autonomía universitaria, al ejercicio de la democracia participativa, a las garantías de las libertades y del derecho al trabajo, especialmente en lo que tiene que ver con los profesores mal llamados “ocasionales” y “ catedráticos”. Éstos han sido lesionados en sus más elementales derechos.

Por otra parte, el tratamiento que se le ha dado a los posgrados, especialmente a la Maestría en Estudios Sociales, la única que se mantuvo consecuente todo el tiempo, viola también los derechos de los estudiantes.

En consideración a estos hechos la junta directiva de ASPU ha acordado:

1. Reiterar una vez más la exigencia a la administración que acuerde con los representantes del movimiento universitario las condiciones y los términos para concluir el semestre, tal como ha sucedido en la mayoría de las universidades y como se acordó con el movimiento a nivel nacional.

2. Insistir en que se debe cumplir con las condiciones contractuales de todos los profesores, respetando sus planes de trabajo para que puedan desarrollar plenamente sus labores académicas.

3. Cumplir el acuerdo de la MANE con el Gobierno Nacional: la reprogramación del calendario académico para la realización del 100% de las actividades académicas, incluyendo salidas de campo.

4. Garantizar los espacios académicos para que profesores y estudiantes puedan continuar deliberando para la construcción de una reforma alternativa de la educación superior.

5. Hacerle un reconocimiento explícito al movimiento estudiantil por haber encabezado una lucha que por fin hizo visible la precariedad de la educación pública y la exigibilidad del derecho a la educación; por haber develado las irregulares condiciones de contratación de los profesores; por haber puesto en evidencia que Colombia es uno de los países de América Latina más atrasados en esa materia y haber dado una lección de dignidad a toda la sociedad, lo cual ha sido reconocido por amplios sectores del país.

6. Rechazar el tono desobligante y las amenazas proferidas por el representante del Gobierno Nacional para abrir investigaciones a los profesores, con lo cual no se lee otra pretensión que amedrentar al movimiento profesoral y estudiantil que mayoritariamente ha apoyado las justas luchas por el derecho a la educación.

7. La ilegitimidad de las decisiones se basa en el desconocimiento de la comunidad universitaria, ello es en sí mismo violento. Para evitar que se llegue a situaciones extremas hacemos un llamado urgente a deliberar con el movimiento universitario de la UPN.

8. Expresar la voluntad política de ASPU de acompañar sindical y políticamente a todos los profesores afectados con las medidas que lesionan sus derechos.

9. Convocar a todos los miembros de la comunidad universitaria a mantenerse activos participando en las jornadas de reflexión, discusión y construcción de propuestas frente a una política pública de educación alternativa y una reforma a la Ley 30 que resuelva de fondo los graves problemas que hoy nos aquejan.

10. Invitar a la comunidad universitaria a celebrar el final del semestre con un acto académico, político y cultural que nos permita reconocer con entusiasmo los logros alcanzados por el movimiento universitario de la Universidad Pedagógica.

11. Se convoca a una asamblea de profesores el próximo jueves 1 de diciembre a las diez de la mañana en el Paulo Freire.

¡Por una educación superior pública, gratuita y digna!

Junta Directiva ASPU-Pedagógica

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS