Colombia. Defensa de Santurbán, uno de los motivos del próximo Paro Nacional

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Desde el 21 de noviembre del año pasado, en el país se vienen llevando a cabo diversas expresiones de movilización popular exigiendo al gobierno del Presidente Iván Duque cambios. Una de estas expresiones es la referida al tema ambiental, de importante relevancia ya que significa un eje transversal para todos los ámbitos de la vida de los pueblos.

Cuando se habla de la crisis climática global, no solo es acerca de lo ambiental sino de necesidades básicas como el derecho humano al agua potable, a una alimentación sana y soberana, a una salud pública digna, a la obtención de energía para desarrollar nuestras acciones diarias; incluso cuando se refiere al desplazamiento forzado de poblaciones rurales a las periferias de las grandes ciudades, y el asesinato sistemático de líderes y lideresas sociales.

Sin embargo, en el marco del Paro Nacional que inició el 21 de noviembre de 2019, el Gobierno Nacional insiste en sostener una mesa creada para dilatar la discusión y toma de decisiones trascendentales. No fue creada una mesa para la transformación que requiere el país, además que fractura y desmoviliza al movimiento popular.

Por esta razón, una parte de las organizaciones sociales y ambientales que se presentaron al llamado del Presidente Iván Duque el 28 de noviembre del año pasado, se levantaron de la mesa pues no obtuvieron respuesta eficaz a sus planteamientos y exigencias para resolver graves problemas ambientales que afectan y potencialmente afectarían a toda la nación.

Páramo de Santurbán

Colombia cuenta con el 49% de todos los páramos que existen a nivel global, y en ellos se genera el agua del cual depende cerca del 80% de la población. El páramo de Santurbán es un ecosistema de gran importancia para Colombia y el mundo. Sin embargo, se encuentra actualmente en alto riesgo por la explotación minera.

El Páramo de Santurbán forma parte de la cuenca de los ríos Suratá y Vetas, que abastece a los acueductos de los centros urbanos de Ocaña y Cúcuta, 15 municipios en Norte de Santander, además de Bucaramanga, California, Charta, Suratá, Tona y Vetas, en Santander.

Actualmente, en la zona hacen presencia varias empresas mineras, entre las cuales se encuentra la Empresa Minera de Santander -Minesa-, propiedad del grupo Mubadala, brazo financiero del Estado Abu Dabi, de los Emiratos Árabes Unidos.

Minesa presentó estudios de impacto para explotar de forma subterránea 11,6 toneladas de oro anuales, durante 25 años. Cerca de 300 toneladas del precioso mineral.

Los estudios de Minesa fueron presentados bajo el argumento de que realizarían “minería responsable”, ya que los túneles estarían a 2.600 metros sobre el nivel del mar, por debajo de la línea que delimitaría el páramo.

Para garantizar el suministro de agua y el funcionamiento del ciclo hídrico se debe entender de forma integral tanto el páramo, el subpáramo y el bosque alto andino que componen este bioma llamado Santurbán. Por lo tanto, la delimitación realizada por el instituto Von Humbolt, marcando la línea de páramo a los 3.000 metros sobre el nivel del mar, permite explotar los territorios linderos por debajo de esa cota.

Para proteger este ecosistema es fundamental aplicar el Principio de precaución, a través del cual se garantiza que no se alteren las funciones de generación, regulación y recarga de agua en todos sus estados; lo que garantiza la vida de las poblaciones que dependen de ellos. No obstante, el Gobierno Nacional no atiende estas advertencias e ignora la importante movilización social, y acomoda normas a favor de la locomotora mineroenergética.

A su vez, las empresas mineras han iniciado demandas contra el Estado colombiano amparadas en el Tratado de Libre Comercio -TLC- firmado con Canadá. Además, continúan llevando a cabo acciones paternalistas con la población local, tales como donaciones, auxilios estudiantiles, patrocinio de equipos de fútbol, entre otras, con las cuales buscan la fidelidad con el proyecto y el apoyo general a la intervención y explotación del territorio.

A raíz de esta situación, gran parte de la población afectada se ha organizado en diversos espacios, como lo son el Comité para la defensa del Agua y el Páramo de Santurbán, quienes junto a la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente -Aida- luchan por la defensa de este ecosistema.

De aprobarse la explotación minera del Páramo de Santurbán, se sentaría un precedente que permitiría la explotación minera en los demás páramos del territorio nacional, por lo cual resulta fundamental apoyar esta lucha y acompañar la Marcha Caravana a Bogotá el próximo 16 de marzo que convocan las diversas organizaciones sociales y ambientales comprometidas con esta causa.

El tema ambiental no es únicamente de ‘ambientalistas’, debe ser visto como un tema central en la agenda del Gobierno Nacional, de las organizaciones sociales y en las discusiones de todo el conjunto de la población. En ese sentido, es importante llevar a cabo un diálogo que cuente con la participación plena de todos y todas quienes habitan los territorios, defienden y dependen de los bienes comunes naturales, comunidades campesinas y ancestrales, autoridades étnicas, trabajadoras, estudiantes y académicas.

Debe establecerse con fuerza el tema ambiental en los debates cotidianos de toda la población, consciente del avance en la privatización y mercantilización de nuestros bienes comunes naturales, y permitirnos pensar en acciones eficaces con el fin de evitar la degradación ambiental y la violación de los derechos humanos.

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