Colombia: Déficit de vivienda en Cartagena

La ciudad de Cartagena no es solo la sede alterna del gobierno nacional, centro de importantes convenciones mundiales y la tacita de plata de Colombia. Sino también centro de pobreza y miseria extrema.

Uno de los elementos que evidencia esa situación es la falta de vivienda digna para la gran mayoría de las familias cartageneras de estratos bajos y medios, expresada en un déficit habitacional cercano a 80 mil viviendas (65% déficit cualitativo y 35% déficit cuantitativo) y una demanda de 14 mil nuevas unidades cada año desde el 2012 hasta el 2015, según el gremio de construcción Camacol. Lo que se constituye en una bomba de tiempo social en la ciudad.

Mientras se presenta ese déficit elevado encontramos que el 0,07% del total de propietarios posee los grandes terrenos urbanizables, siendo dueños de 1’383.086 metros cuadrados, y mantienen un promedio superior a los 20 mil metros cuadrados según el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC), terrenos que sirven para la construcción de Viviendas de Interés Social (VIS) para enfrentar dicho déficit.

Bajo este panorama no se avizora una solución, por el contrario pululan procesos de desplazamiento urbanos “suaves”, por medio de impuestos de valorización y normas de conservación aplicadas a barrios emblemáticos como Getsemaní y San Diego, situados en el centro histórico, situación a la que no escapan barrios como Torices, Daniel Lemaitre, Canapote y demás sectores pobres de la ciudad que sufren en medio de la suntuosidad y de la especulación. Cabe destacar que el metro cuadrado cuesta entre 10 y 15 millones en el centro de la ciudad y fuera de este se encuentra en un promedio de tres millones de pesos.

Y qué decir del apetito transnacional que le apuesta al desplazamiento en contubernio con las autoridades locales, para la construcción de grandes centros comerciales, cadenas de hoteles y complejos urbanísticos en la zona norte, sobre la vía al mar que conduce a la ciudad de Barranquilla y en las islas. Casos como La Boquilla, Pua I y II, islas de Barú y Rosario, solo para mencionar algunas, debido a que son muchas las zonas apostadas a lo largo de esta vía y en la zona insular.

Quiere decir que a los destechados, pobres de la ciudad y los desplazados, que son alrededor de 85 mil en la ciudad, siendo la quinta en el país que alberga víctimas del conflicto armado, le quedan zonas que fueron humedales, pero que el agua no olvida, casos como Flor del Campo, Colombiatón y Ciudad Bicentenario. En casas poco dignas.

Como colofón, el alcalde ha sido incapaz de asumir este déficit de la gran mayoría de las familias cartageneras. Por ello la ciudadanía exige que mire hacia esta problemática también y empiece a darle solución en lo que le queda de mandato.

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