Colombia. Barranca. El silencio del alcalde ante algunos delitos

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«Cuando se advierte que el adversario es superior y se tienen las de perder, se procede ofensiva, grosera y ultrajantemente» Arturo SCHOPENHAUER

Nunca antes en la bella hija de Yarima y Pipatôn, nuestra Barrancabermeja y, en el marco de la propuesta ciudadana de la REVOCATORIA DEL MANDATO, contra Dario ECHEVERRI SERRANO, la cual plantéaramos inicialmente, como también lo hiciéramos en su momento contra Elkin David BUENO ALTAHONA, se hizo uso de conductas delictivas como la injuria y la calumnia. Una de las formas de atentar contra el honor.

Nos parece importante citar parcialmente a SCHOPENHAUER, como quiera que nos ilustra desde la filosofîa y, a través de su obra, «la Dialéctica erística o el arte de tener razón», en cômo discutir, sin importar si se hace de manera ética o no.

«La obra contiene una serie de apuntes en los que Schopenhauer recopiló treinta y ocho «estratagemas», «ardides» o «trucos» dialécticos, argumentaciones desleales y engañosas, utilizadas en las discusiones cuando uno de los contrincantes desea que prevalezcan sus tesis u opiniones propias sobre las del adversario, aûn sabiendo que éstas son absurdas o plausibles o que no lleva razón alguna en el asunto a discutir.»

Es importante citar la tesis 38 de SHOPENHAUER, que es la que nos interesa, para entender por qué el silencio del alcalde y por qué la conducta delictiva de sus esbirros. Veamos:

“Cuando se advierte que el adversario es superior y se tienen las de perder, se procede ofensiva, grosera y ultrajantemente; es decir, se pasa del objeto de la discusión (puesto que ahí se ha perdido la partida) a la persona del adversario, a la que se ataca de cualquier manera.”

Es importante desde ya, siguiendo a SHOPENHAUER, traer una vez mâs al debate pûblico estas conductas lumpescas, como quiera que, ante los reveses jurídicos en materia defensiva que ha venido sufriendo el alcalde, sus cortesanos de siempre y de ûltima hora, en actitud samaritana, llaman a PERDONAR Y, A OLVIDAR. Qué estarâ motivando a esas personas a realizar ese llamado? Vaya Dios a saber.

En el momento más crucial de la propuesta y de la movilización ciudadana, por la REVOCATORIA DEL MANDATO, sus esbirros, vinculados laboralmente a la alcaldía muncipal, entre ellos periodistas, comunicadores sociales, abogados, entre otros, etc, procedieran sin ningûn recato ético y/o legal, a injuriar y calumniar.

Las conductas delictivas enrostradas por estos delicuentes, en la mayoria de los casos, hicieron relación a conductas genéricas contra la libertad, integridad y formación sexual.

Hubo casos en donde se enrostraron de manera perversa y sin asomo de verdad, contra ciertas personas, de ciertas conductas y, de hacer parte de la comunidad lgtbi, sobre todo proviniendo de padres que, tienen al parecer, hijos que hacen parte de esta comunidad. Será que no se habrán dado cuenta? !Joder tíos!

Nuestro respeto de paso, a las luchas libradas por esta comunidad, como expresión de derechos humanos. Sus luchas hacen parte de las luchas, por la dignidad del ser humano.

Por qué estas conductas? Porque son conductas penales sensibles de rechazo ciudadano, como es apenas obvio, buscando con ello de manera infame y sin escrúpulos, la eliminación ética del adversario. En otros términos, lo que se busca es quebrar la voluntad y silenciar la iniciativa polîtica contestataria, de a aquellos que no renuncian a la ética y a los principios.

Esto hace pensar que, hubo al parecer, una ideaciôn, planeaciôn y ejecuciôn contra aquellos que lideraron de cierta manera, la revocatoria del mandato, sumado esto, a las investigaciôn penales que cursan contra servidores públicos, por conductas atentatorias contra el derecho electoral y otras. Unas conductas eran funcionales a otras.

Conforme a lo anterior, no entendemos el silencio del subjudice «alcalde». Su deber ser, de carâcter ético, era haber desautorizado inmediatamente esos personajes de bajos instintos y desvincularlos laboralmente de la alcaldía municipal. Jamás ocurrió. Vaya Dios a saber por qué.

Pero qué hacer, para salir al paso con dignidad, frente a estos difamadores de profesión? Mediocres y tartamudos. La denuncia penal, es una respueta.

La otra respuesta la encontramos por parte de SHOPENHAUER, en una cita que hiciera éste, respecto de Aristôteles y que trae a colaciôn Marcos ROTIMAN ROSENMANN, en su relexión «La injuria como arma política».

«No discutir con el primero que salga al paso, sino sôlo con aquellos que conocemos y de los cuales sabemos que poseen una inteligencia suficiente como para no comportarse absurdamente y que se avergonzarîan si asî lo hicieran».

En fin, ahora que el alcalde estâ juicioso en su casita, meditando espiritualmente, su ocaso y fin en la politiquería, lo invitamos a pronunciarse. Más vale tarde que nunca.

Desde Barranca-Lyon y con olor a petróleo,

Luis Manuel CARRERO GOMEZ

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