Colombia. Agentes de «inteligencia» infiltran marchas, universidades y partidos políticos.

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“¿Qué hacen policías vestidos de civil en las marchas?”, se preguntaba la Representante Ángela María Robledo el 15 de noviembre, a través de su cuenta de Twitter, donde publicó lo que estaba pasando con las marchas estudiantiles en Bogotá, a las cuales asistió como en ocasiones anteriores.

Compartió varias fotografías en donde se ven policías de civil montados en motos de la institución, junto a uniformados que sí portaban la indumentaria de la Fuerza Pública.Lo anterior ocurrió luego de varias denuncias que señalan a los vándalos como infiltrados, a los cuales les pagan para que cometan daños, para acusar y desprestigiar el movimiento estudiantil.

Ángela María señaló que voceros de la Policía le dijeron a la Fm “nuestro personal está debidamente uniformado”, por lo cual se preguntaba: “¿Entonces qué sucede, hay miembros de la institución que no acatan reglamento para violentar y deslegitimar la protesta o le están mintiendo de frente al país?”.

Reiteró: “vuelvo y le pregunto a la Policía, ¿quiénes son esos 4 hombres que estuvieron hoy todo el día entre la calle 76 y 100, haciendo parte de un escuadrón del ESMAD y Policía en motos no oficiales? ¿Infiltraron la manifestación de los estudiantes para violentarla?”.

Y concluyó: “Hoy constaté la violencia con la que el ESMAD atacó la marcha de los estudiantes. El derecho a la protesta social pacífica ha sido violado”

Ese día el portal Las2orillas publicó una serie de fotos que “revelan a los infiltrados de la fuerza pública que se camuflan entre los jóvenes, para luego señalarlos e identificarlos en el momento de las detenciones. Algunos se movilizan a pie otros en una motocicleta en las marchas en Bogotá”.

Al día siguiente se muestran fotos y videos, ya que una cámara logró seguir a 5 agentes vestidos de civil que se unieron a la marcha, para identificar jóvenes que según ellos “puedan terminar en acciones violentas o que tengan liderazgo entre el grupo”.

Una twittera escribió sobre los vándalos: “¿La policía infiltra las marchas estudiantiles?¿Por qué los he visto más de una vez cerca a los vándalos dañando propiedad privada y pública? ¿Caminar cerca a ellos y no pasa nada?¿Van cuidándolos?”

Rosembert Ariza, miembro de la Mesa de Unidad Nacional de Profesores de la Universidad Nacional, expresó sobre la presencia de infiltrados en las movilizaciones: “es una práctica del modelo de seguridad que tenemos” (…) Se supone que hacen “infiltración preventiva” para detectar “elementos de lo que en la teoría se llama el enemigo interno, en este caso la insurgencia u otros actores llamados por el régimen político terrorista, que estaría dentro de esas marchas y atentarían contra la seguridad o contra los bienes públicos”.

Considera que “el movimiento estudiantil y el movimiento por la defensa de la educación pública no pretende ser violenta ni su objetivo es enfrentar la fuerza pública, sino que se está enfrentando al Estado que no quiere reconocer el desfinanciamiento de la educación pública y esta infiltración ha llevado a que se provoque la violencia para deslegitimar el movimiento en la opinión pública y la ciudadanía. Los que han tirado las bombas en el caso de RCN y los que han provocado desórdenes no son estudiantes ni pertenecen a la comunidad universitaria”.

Pero estos no son los únicos infiltrados. Todos los grupos políticos de «izquierda», todas las universidades públicas y todas las marchas de protesta en Colombia han sido y siguen siendo infiltradas por agentes secretos del Estado (DAS, Policía, Ejército y ahora la Agencia Nacional de Inteligencia) con varios propósitos.

Matriculan agentes bien por sus propios méritos, o por “palanca” con los rectores de las Universidades Públicas, para que se vinculen a las organizaciones estudiantiles y a los diferentes grupos políticos “de izquierda”, con el fin de identificar y tener un organigrama de sus integrantes y abrirle a cada uno un “dossier” (informe secreto) sobre sus actividades y propuestas, como si por sus ideas fueran delincuentes.

Por lo general varios agentes infiltran una misma organización para verificar la información que recoge cada uno por separado.

¿Cómo pasan desapercibidos? Asisten a las reuniones, hablan mucho, y se expresan como si fueran «muy revolucionarios”, y parecen estar muy “convencidos” y compartir las ideas fundamentales de cada organización, sobre las cuales han recibido información previamente.

De este modo llegan a formar parte de las direcciones de esas organizaciones, bien sean amplias (estudiantiles), o de organizaciones políticas legales, e incluso de aquellas que se creen “ultrasecretas”, y más aún cuando simpatizan con grupos armados.

Una vez que se han ganado la confianza de los miembros de la organización trabajan poco, pero hablan mucho, aparentan ser muy responsables, pero cada vez que pueden difunden chismes, con el fin de crear dificultades, confrontaciones, y atacar a los revolucionarios honestos, con el fin de causar desánimo y deserción entre los miembros, mientras ellos ganan su sueldo, enviando información detallada de cada miembro de la organización.

Muchos, luego de haber hecho una “carrera política” en organizaciones «de izquierda», una vez graduados, son premiados con posgrados, incluso en Universidades Militares, o con cargos públicos representando partidos de derecha e incluso sin ninguna vergüenza pasan a engrosar organizaciones de extrema derecha.

Claros ejemplos de ello: los ex-militantes del M19 y el Ejército Popular de Liberación que se pusieron al servicio de Alvaro Uribe Vélez, que dice ser el “más férreo” opositor de “cualquier ex-guerrillero” que intente “hacer política” en Colombia, si no se une, claro está, con el “Centro Democrático”.

En las organizaciones de extrema izquierda posan de ser “super revolucionarios”, los únicos y “más consecuentes”, y por supuesto más que atacar a la burguesía, despliegan su odio de clase contra las organizaciones y dirigentes de izquierda a quienes tachan de “mamertos”, porque según ellos «se mamaron de la revolución».

En las masivas marchas pacíficas estudiantiles, y en las manifestaciones del 1° de mayo, estos infiltrados, cuando reciben la orden de causar desórdenes, para que los medios de comunicación de la burguesía justifiquen la violencia contra los manifestantes, son los primeros en promover las agresiones físicas y verbales contra los uniformados.

Por eso son los primeros en cometer actos vandálicos para que los agentes del ESMAD lancen gases y disuelvan violentamente las protestas, mientras los medios de comunicación debidamente informados al respecto toman imágenes que serán difundidas ampliamente por la televisión para señalar a «los manifestantes» como “vándalos encapuchados, marihuaneros, petristas desadaptados y delincuentes”.

¿Los actos vandálicos a quien benefician?

Evidentemente al gobierno Duque/Uribe, por ellos los líderes estudiantiles señalan sobre los infiltrados:

“A ese tipo de personas hay que marginarlas. El movimiento estudiantil es un movimiento pacífico”, y agregan con sobrada razón:

“Todo tipo de acción violenta sabotea (…) nuestro objetivo final de defender a la Universidad Pública”.

Foto: Vidal Romero

pacocol.org/index.php/noticias/nacional/6548-agentes-de-inteligencia-infiltran-marchas-universidades-y-partidos-politicos

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