Colectivos de vivienda señalan que se está gestando el “cóctel perfecto” para repetir la crisis de 2008

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“Tengo 84 años y después de 46 en mi casa, un fondo buitre me quiere echar para construir apartamentos turísticos”, decía Teresa Ramón, en Valencia el 2 de octubre. Muy poco después, el BBVA y la policía desalojaban sin previo aviso a Coral y a su bebé de su vivienda de Madrid. El mismo día, los colectivos antidesahucio impedían por cuarta vez el desalojo de un hombre de 77 años en Alcalá de Henares.

Javier Gil, del Sindicato de Inquilinas de Madrid, hacía un repaso a estas tres noticias, producidas en el escaso margen de 24 horas. Según este activista, todas ellas muestran la necesidad de “un cambio urgente en la política de vivienda a nivel estatal”.

Alejandra Jacinto, portavoz de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH), señala a El Salto que se está preparando un “cóctel perfecto para una repetición del ciclo” de la crisis inmobiliaria iniciada en 2008, un “borrón y cuenta nueva que nos volverá a explotar en la cara en los próximos años”.

El primer ingrediente de este cóctel es, para Jacinto, la escasez de vivienda pública, que representa actualmente un 1,5% en todo el Estado, una situación que hace que sea “más fácil ganar la lotería que te toque una vivienda social”, ironiza, mucho más si vives en la Comunidad de Madrid. La situación es especialmente grave si se la compara con otros países europeos, como Austria, donde el parque de viviendas públicas llega al 20%, según señala esta abogada.

El segundo ingrediente de este cóctel explosivo: la burbuja de los precios del alquiler, que han aumentado sin “ningún tipo de límite”

El segundo ingrediente de este cocktail explosivo: la burbuja de los precios del alquiler, que han aumentado sin “ningún tipo de límite” ni medidas efectivas por parte de las instituciones hasta alcanzar “cifras escandalosas”.

La liberalización de los alquileres en 2013, el desembarco masivo de los fondos buitre en el mercado inmobiliario y la expansión de los pisos turísticos, entre las razones de que una de las frases más oídas en los tiempos de la anterior burbuja —“Alquilar es tirar el dinero”— vuelva a estar en boga.

El tercer ingrediente es, en efecto, según señala la portavoz de la PAH, la reactivación de la compra en el marco de la nueva ley hipotecaria, que entró en vigor el junio pasado.

Esta nueva ley —creada, según Jacinto, para garantizar la seguridad jurídica de los bancos frente a las sentencias europeas y las demandas sobre cláusulas abusivas— y la decisión del Tribunal Supremo del pasado 11 de septiembre abren un escenario de gran incertidumbre para las personas que no pueden hacer frente a las cuotas de su hipoteca.

Pese a que la sentencia del Supremo fue celebrada por muchos medios —ya que supuestamente impedía a la banca ejecutar las hipotecas hasta las 12 cuotas de impago—, la medida podría suponer la reactivación de cientos de miles de ejecuciones hipotecarias paralizadas por las sentencias del Tribunal de Justicia de la Unión Europea por las cláusulas abusivas, según denuncia Jacinto.

La sentencia del Supremo “va a suponer la reactivación de todas las ejecuciones hipotecarias que estaban paradas, por lo tanto de todos los desahucios que estaban parados”, advierten desde la PAH

Las sentencias de la justicia europea, conseguidas “gracias al esfuerzo y la lucha de la PAH durante todos estos años de denuncia” habían conseguido paralizar cientos de miles de desahucios hipotecarios. Ahora, con la nueva ley hipotecaria y la sentencia del Supremo de la mano, señala la portavoz de la PAH, los bancos tienen “un mecanismo eficaz para volver a ejecutar los créditos hipotecarios”.

Para esta abogada, la sentencia del Tribunal Supremo “convalida todas las cláusulas abusivas que han tenido nuestras hipotecas históricamente y de forma retroactiva, algo que va a suponer la reactivación de todas las ejecuciones hipotecarias que estaban paradas, por lo tanto de todos los desahucios que tenían moratoria”.

Según cuenta Jacinto, el efecto ya se está notando en las asambleas barriales de la PAH, donde “están empezando a retornar mucha gente hipotecada, que confiaba que la justicia iba a archivar sus ejecuciones. Pero no ha sido así. Se han reactivado los desahucios”.

“El boom que vamos a vivir en los próximos meses”, señala, coincide con el fin de la moratoria antidesahucios para familias de especial vulnerabilidad en mayo de 2020

El panorama que dibuja la portavoz de la PAH es sombrío. “El boom que vamos a vivir en los próximos meses”, señala, coincide con el fin de la moratoria antidesahucios para familias de especial vulnerabilidad en mayo de 2020. Si a la recesión económica que se viene se le suman los desahucios por extinción de contrato o “porque tu casero pasa a ser un fondo buitre o por la incapacidad de pago, nos vamos a situar en un panorama muy parecido al de la anterior crisis”.

Boicot del PP madrileño a la manifestación de la PAH

La situación en Madrid es especialmente grave, apunta Alejandra Jacinto. No solo es donde menos vivienda social se ha construido en los últimos años y donde más ha crecido —junto a Barcelona— el precio de la vivienda y del alquiler, es además la única comunidad autónoma que carece que una ley de vivienda propia.

“La ausencia de voluntad política en el tema de la vivienda es total, porque [en la Comunidad de Madrid] no tenemos ley de vivienda de ningún tipo”, critica la portavoz de la PAH

La Iniciativa Legislativa Popular (ILP) —después de que la PAH recogiera 77.000 firmas— fue tumbada en la Asamblea de Madrid por el Partido Popular y Ciudadanos en noviembre de 2017. “La descartaron sin proponer ningún tipo de ley alternativa. La ausencia de voluntad política en este tema es total, porque no tenemos ley de vivienda de ningún tipo”, critica esta abogada.

La reivindicación de una ley de vivienda que dé soluciones a la crisis habitacional que vive la Comunidad de Madrid vuelve a ser el centro, por tercer año consecutivo, de la manifestación convocada por la PAH este sábado 5 de octubre. Esta vez se le suman nuevos motivos de protesta. “A la reivindicación de una ley de vivienda para la Comunidad de Madrid, se le ha sumado la necesidad de regular los precios de los alquileres, la necesidad de revertir toda la venta irregular de viviendas a los fondos buitre y la necesidad de que se garantice el acceso a la vivienda social”, añade.

El 4 de octubre se sumaban casi 100 familias que viven en viviendas propiedad de Blackstone a la campaña del Sindicato de Inquilinas contra el fondo buitre

La manifestación se produce apenas unas semanas después del lanzamiento de la campaña #Madrid Vs Blackstone, una iniciativa del Sindicato de Inquilinas para denunciar el aumento de hasta 100% en los precios de los alquileres en las viviendas públicas adquiridas por el fondo buitre Fidere-Blackstone. Una campaña que no deja de crecer. Según el Sindicato de Inquilinas, el 4 de octubre se sumaban “casi 100 familias que viven en viviendas propiedad de Blackstone y que, ante la subida que les plantea este fondo buitre para octubre, han decidido quedarse en sus casas pagando lo que pagaban anteriormente”.

Este año, la convocatoria de la ya tradicional manifestación-festival de la PAH ha estado envuelta en la polémica por los obstáculos interpuestos por el Ayuntamiento de José Luis Martínez-Almeida. “Hemos sufrido en carne propia la censura de este Ayuntamiento”, acusa Jacinto.

Como todos los años, solicitaron los permisos en junio para que la manifestación terminara con un concierto en las Vistillas. “Nos dieron largas todo el verano y en septiembre me llamaron para decirme que la Junta de Distrito de Centro, tras consultar a los asesores, no nos iba a autorizar el festival en las Vistillas”, cuenta. Según le dijeron los técnicos, “las Vistillas tiene consideración de pista deportiva y ahí no se puede hacer ningún tipo de evento musical”. Sin embargo, en el mismo sitio, no solo se ha realizado este festival en dos años consecutivos “sin ningún tipo de problema”, sino que el propio Ayuntamiento, señala Jacinto, celebra en el mismo predio todos los años las Fiestas de la Paloma.

La PAH acusa de “censura” a Almeida “porque hay una motivación política detrás, porque a este Ayuntamiento y a la Comunidad no le gusta nada que seamos el agente que está indicando su ineficacia en la gestión de la vivienda”

Pero los disgustos no quedaron ahí. Después de conseguir la autorización del recorrido de la manifestación, llegó otra llamada. El Ayuntamiento de Madrid había contactado con Delegación de Gobierno para comunicar que la manifestación de la PAH debía cambiar su recorrido porque coincidía con el de la procesión de Medinaceli. “Lo calificamos de censura, porque hay una motivación política detrás, porque a este Ayuntamiento y a la Comunidad de Madrid no le gusta nada que seamos el agente que está indicando su ineficacia en la gestión de la vivienda, ni le gusta que nos concentremos delante del Ayuntamiento para exigir a Almeida que recurra la absolución de Ana Botella por parte del Tribunal de Cuentas. Somos un agente incómodo y no nos van a facilitar las cosas”.

Pese a todo, este sábado el centro de Madrid se teñirá un año más de verde y la manifestación, que saldrá de la plaza de Jacinto Benavente a las 18h, terminará frente al Palacio de Cibeles con un concierto “en un escenario improvisado” del grupo musical Tremenda Jauría.

Fuente: El Salto

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