Ciudadanos: el populismo ‘cool’

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Por Bolcheviqu

Se llama populismo a la tendencia política que dice defender los intereses y aspiraciones del pueblo. Pretende que «el pueblo» -obreros, pequeños empresarios, profesionales (médicos, maestros, contables, ingenieros, funcionarios, etc)- sea quien ostente el poder en los Estados democráticos, en contra así de las élites y clases dominantes. 

Esta palabra se ha hecho famosa en España después que un partido en poco más de 4 años de existencia consiguiera 5 millones de votos.
Llamaron populismo a su ascenso. Pero no con la definición mencionada.
La definición de sus rivales era la peyorativa. Populismo como uso de medidas de gobierno populares y demagogas destinadas a ganar la simpatía de la población. Con el único fin de llegar a la hegemonía política a través de la misma popularidad entre las masas.
Se asienta en un líder carismático que utilice argumentos emocionales en vez de racionales en su discurso. Donde el propio discurso y la oratoria es lo importante. No así los problemas reales que debe afrontar la gente.

Cuando hablaban de ese populismo peyorativo quizá se referían a Ciudadanos.

C´s nace en Catalunya en 2006. Su germen es la plataforma Ciutadans de Catalunya. Creada contra el auge del nacionalismo catalán. Y entre cuyos fundadores se encuentran Albert Boadella (el Tabarniano Supremo) o Arcadi Espada. 

En el primer Congreso de C´s, en julio de 2006, la lista más votada fue la presentada por Ángel de la Fuente y Arcadi Espada. En aquella lista, el primer nombre era Albert Rivera. No por convicción ni jerarquía. Sino por orden alfabético. Así es como Albert Rivera se convierte en el presidente de Ciudadanos.

En su Congreso en 2007 se definieron como un partido de centro-izquierda. Como un partido constitucionalista, postnacionalita, liberal y progresista.
Han ido re-escribiendo su ideología con el tiempo. De no monárquico al apoyo total a la Corona. De socialdemocráta a liberal progresista. De laico a aconfesional…

Sus ideas están condicionadas a lo políticamente correcto. Realmente no tienen ideas, tienen eslóganes. No tienen valores, tienen márketing.

C´s no se sitúa en el mapa de izquierdas o derechas. Dicen que son de centro. Es fácil encontrar el lugar de un partido que ha ido en coalición con Libertas a las Europeas y su cercanía a UPyD en las generales españolas.

Esta quizá es su primera omisión. Sí, son derechas. Y a mucha honra. Pero parece que le avergüenza decirlo. Quizá no sea vergüenza sino puro interés.

Las políticas de C´s no son nuevas. Son una copia de UPyD. Su éxito se debe a que son presentadas con caras guapas como Rivera, Arrimadas o Villacís. Y ahora parece que se sumará Valls. De acuerdo, también está Felisuco.
Por copiar, hasta el nuevo logo es una copia. Están ya en tribunales por el plagio a la empresa de branding Comuniza.

En el aspecto económico basan su programa en la «Fundación de Estudios de Economía Aplicada». La cual está financiada por las grandes empresas del Ibex 35. Ahora se entienden muchas cosas.

Están en contra de los azules. Pero votan lo mismo la mayoría de las veces. Su calado de votos llegan de esos mismos.
Están en contra de los morados. Porque son perroflautas, proetarras, bolivarianos y anti-españoles.
Están en contra de los rojos, porque son un cáncer para España en lo económico y muy suaves con los separatistas y los de las pateras. Aunque también quisieron pactar para que gobernaran hace unos años.
Ellos dicen que son naranjas. Que vienen a acabar con la corrupción y a regenerar el país. Sobre todo contra aquellos que quieren romper España.

Son naranjas pero parecen grises, porque no quieren ni blancos ni negros. Nunca son tajantes. Cuando llueve no se mojan. Cuando se salpican se asustan. Pasan siempre de puntillas.
Te venderán que no es malo parecer grises porque eso implica que no son radicales. Que son grises porque están en el medio. Que son el equilibrio.
Te venderán que son grises por ser moderados. Pero la verdad es que son transparentes.

Son el «sí, pero…», el «no, pero…». Siempre con el «pero» en la boca:
No soy racista pero los inmigrantes que vienen…
Soy feminista pero no apoyo la manifestación porque…
Estoy con el colectivo LGTBI pero…
Estoy en contra de la violencia contra los animales pero los toros…
E1stoy en contra de la sentencia judicial pero…

Y así con todo. Excepto en temas en los cuales ondeando la bandera de España se consiguen resultados. Porque como ya hemos apuntado, son márketing. Una maquinaria engrasada y preparada para la búsqueda de votos.

C´s llegaron por la unidad de España. Mantenerla es su misión. Defenderla su obligación. Da igual que sea contra los independentistas vascos que contra los catalanes. Que contra los migrantes que llegan o los que se van.
Los españoles primero. Si no sabes de quiénes hablan, ellos te prestan sus gafas de españolidad.

Cuando ven la rojigualda, ellas se mojan, ellos se empalman. Son los más españoles. La bandera les roza y se ponen cachondos. Da igual que sea la bandera gigante de la plaza de Colón que la comprada en el chino y que ya descolorida luce en muchos balcones de la Península.

La búsqueda de la tensión y el enfrentamiento es su finalidad. En ese barro se sienten cómodos. Aquí no son grises ni moderados. Aquí la bandera funciona y por eso cambian el discurso.
Por muy reprochables que sean las amenazas o insultos minoritarios que reciben, por ejemplo, Arrimadas o Rivera, igual de reprochable es hacer un mundo de cada caso. Imagínense a Pablo Iglesias, Rufián, Anna Gabriel o Puigdemont contándonos las barbaridades que les sueltan en sus redes o en las de otros. Absurdo.

Utilizan en su ideario la palabra urgencia para aceptar o no propuestas de otros. Con los restos de Franco no se mojan porque no es prioritario. Uno se los imagina defendiendo todo lo prioritario sin descanso, como las pensiones, la subida de la luz, los salarios, el precio de la vivienda, etc. Pero no. No están en eso. Están quitando los lazos amarillos de las calles de Catalunya.

Dicen que de gobernar, gobernarían para todos. Se quejan que en Catalunya los independentistas solo gobiernan para los suyos. Uno entiende que gobernar para todos no es llamar nazis, adoctrinados o xenófobos a prácticamente la mitad de los catalanes.

Lo mejor es resumir su ideario en pocas palabras. Los naranjas son feministas, liberales, constitucionalistas y de centro:
– Su feminismo solo existe si el apoyo supone réditos electorales.
– Su liberalismo sólo se basa en lo económico. Normal.
Es el partido preferido de la CEOE.
– Su constitucionalismo se basa solo en los artículos de la Constitución que les interesan. Que no se cumplan otros nunca les ha importado.
– Su centrismo es complicado de explicar.
Han dado tantos bandazos de palabra y de acciones que es mejor ni entrar a valorar. Digamos que su centro puede estar a la derecha del PP.

Ciudadanos son el populismo que critican. Son el grupo de rock que no vende discos y se pasa al pop para llenar estadios. Son los vendedores de crece pelo para los calvos. Los proveedores de paraguas en Almería o Murcia.
Pero con una diferencia. Ellos no son punkies. Ellos son indies.
Su populismo es guay. Su populismo es cool.

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