CiU, ERC y la expo del Born: un nuevo autogol ‘indepe’

La vergüenza ajena es un concepto que define bastante bien el sentimiento que un buen número de independentistas vivieron el pasado martes durante la inauguración de la exposición ‘Franco, Victoria, República’ en el Born CCM. La sensación de ridículo ya había sido intensa durante el mes de agosto, cuando ‘La Vanguardia’ hizo pública la noticia de la exposición. En plena canícula, algunos prefirieron mirar hacia otro lado, esperando que todo ello no fuera más que una serpiente de verano. Pero el boicot organizado a la inauguración de la expo, en el que algunas personas llegaron a insultar y llamar «fascistas» a los representantes de la Amical Mathausen presentes en el acto, ha superado cualquier medida.

Estem oberts al debat. Però dubtar de la nostra lluita antifeixista o acusar-nos de franquistes ens sembla anar massa enllà i no hi entrarem

Es hora de hablar claro. La demagogia empleada por algunos ‘indepen’ a la hora de atacar la exposición organizada por el comisionado de memoria histórica del Ayuntamiento no es sólo extremadamente desagradable: es un autogol comparable a la campaña de improperios contra el pregonero de la Merced, Javier Pérez Andújar. Un nuevo tiro en el pie.

Se puede estar a favor o en contra del escenario escogido para la exposición. Tiene argumentos Barcelona en Común cuando defiende que hacerla en el Born CCM es acertado, porque este puede ser un espacio de memoria no restringido específicamente a 1714. Y tienen argumentos algunos independentistas cuando dicen que el Castillo de Montjuïc habría sido una ubicación más idónea. Lo que resulta esperpéntico es que haya quien pretenda hacer creer que el gobierno de Barcelona en Común está haciendo exaltación del franquismo por el hecho de exponer a la calle una estatua de Franco decapitada en el marco de una muestra nítidamente antifascista. Todo el debate sobre la ubicación de la expo -legítim y normalmente pasa a un segundo plano ante este argumentario demagógico.

La demagogia convergente
Demagogia puede parecer una palabra muy contundente, pero es que cuesta encontrar otra para definir lo que estamos viviendo estos días. Es demagogia que la coordinadora del Partido Demócrata, Marta Pascal, afirme en un tuit que en Barcelona han inaugurado «sin rubor» una exposición sobre Franco, obviando que el contenido y el contexto de la exposición es nítidamente antifranquista. Incluso un hombre de orden como el subdirector de ‘La Vanguardia’, Enric Juliana, poco propenso a la juerga de Twitter, decidió rebatir en público este argumento falaz.

La meitat població de Catalunya va haver de fugir de l’horror provocat per Franco.Avui,a Barcelona,li inauguren una exposició sense rubor.

@martapascal
1)La meitat de la població no va fugir. Molts van patir sense fugir. 2) L’exposició no és proFranco. Sense rigor no refareu CDC

Es un despropósito que la JNC se manifestara martes con una pancarta con el lema «Franco ni el Born ni en ninguna parte» mientras el alcalde convergente de Tortosa, Ferran Bel, hace pocos meses organizaba una consulta sobre si mantener o no el monumento franquista de esta localidad. Por si esto no fuera suficientemente grave, Bel hizo campaña y votó a favor de mantenerlo. El concepto «ni el Born ni en ninguna parte» no debía incluir ni Tortosa ni las decenas de municipios en los que CiU ha tenido responsabilidad de gobierno a lo largo de los años donde todavía hay monumentos franquistas. Es un despropósito que la misma CiU que el martes por la tarde estaba manifestando contra el supuesto franquismo de una exposición antifascista, el martes por la mañana se uniera a la petición del PSC y el PP para restituir el nombre del reconocido franquista Samaranch en el Ayuntamiento de Barcelona.

Mostra la imatge al TwitterMostra la imatge al TwitterMostra la imatge al TwitterMostra la imatge al Twitter

La nostra pancarta ha fet furor a les xarxes socials. Perquè l’humor també fa la política.

En la reacción de CiU no hay que buscar una gran profundidad política. Todo ello es producto de la profunda desorientación del mundo convergente. El nuevo Partido Demócrata no tiene un liderazgo claro en Barcelona. Convergencia está dividida y profundamente debilitada por los últimos resultados electorales. Ante este panorama, Ada Colau ha convertido el alfa y el omega de todos sus males y el todo-se-vale contra los Comunes se adivina como la única estrategia. Pero no parece muy razonable mantener este sitio constante, teniendo en cuenta las pocas alianzas viables del independentismo en el Parlamento y el rol que podrían jugar los Comunes durante los próximos meses en la política nacional. El referéndum que impulsa Juntos por Sí y el presidente Puigdemont necesita sumar aliados. Los Comunes podrían serlo. Acusó al gobierno de Ada Colau de exaltar el franquismo no es muy buena estrategia si se quiere avanzar en esta dirección.

La CUP se desmarca, ERC juega fuerte contra Colau
Pero si el papel de CiU en todo ello resulta previsible, no lo es tanto el rol que ha jugado ERC. A diferencia de la CUP, que se ha desmarcado de los despropósitos de convergentes contra la exposición, los republicanos han decidido jugar fuerte esta partida, haciendo una intensa campaña crítica contra la muestra. El argumento republicano ha sido que las estatuas de Franco no deben mostrarse porque hieren la sensibilidad de las víctimas. ERC afirma en un vídeo que «el gobierno Colau vuelve a sacar las estatuas franquistas en la calle» y concluye que «no queremos simbología fascista en el espacio público». Sorprendentemente, y en la línea de lo que ha hecho Convergencia, el vídeo obvia que la estatua de Franco -decapitada- se muestra en el marco de una exposición perfectamente contextualizada y nítidamente antifascista.

No volem simbologia feixista a l’espai públic. Ni al Born ni enlloc!

El relato público de Izquierda ha ido más allá de poner en cuestión la ubicación de la exposición. El jefe de filas republicano en Barcelona, Alfred Bosch, ha hecho un caballo de batalla. Quedó claro con el cara a cara con Gerardo Pisarello en El Matí de Catalunya Radio. Ayer mismo volvió a insistir en que Colau debía «retirar las estatuas» para evitar cualquier tipo de conflicto. Entre los episodios más cuestionables vividos en los últimos días está la acción de las JERC de Barcelona boicoteando la exposición. Nos hemos de creer las juventudes de ERC cuando dicen que sus militantes no tildaron de «fascistas» a los representantes de la Amical, como han señalado algunas voces. Pero es lícito plantearnos si el acto de boicot a una exposición nítidamente antifranquista está o no a la altura de la historia de la organización.

Hola @jercbcn, espero que us disculpeu davant de l’Amical Mathausen i l’Associació d’expresos polítics per haver-los dit feixistes.

@xmonge ningú de les JERC Barcelona ha insultat MAI a cap víctima ni mai es farà!

Alfred Bosch, líder d’ERC. Foto: Jordi Borràs

Buscando un ‘catch all party’ independentista en Barcelona
ERC debe hacer una reflexión sobre el rol que quiere jugar en Barcelona. El resultado de Alfred Bosch en las elecciones municipales de 2015 estuvo muy por debajo de las expectativas generadas. A pesar de ser el mejor resultado de la historia de los republicanos, ERC fue cuarta fuerza, por debajo de Barcelona en Común, Convergencia y Ciudadanos. Un partido político que gobierna la Generalitat y está en situación de ganar las elecciones en Cataluña no puede permitirse ser cuarta fuerza en su capital. ERC y Bosch parecen haber llegado a la conclusión de que para revertir esta situación deben visualizarse como la oposición más clara contra Colau. Con una CiU debilitada, los republicanos creen que serán capaces de engullir todo el voto nacionalista de orden de la capital y convertirse así en primera fuerza, de acuerdo con un discurso que prioriza la independencia sobre las consideraciones más sociales o de ciudad. El objetivo es convertirse en un ‘catch all party’ independentista en la ciudad de Barcelona. Pero, a veces, lo que se vislumbra es una ERC próxima a los postulados del antiguo Reagrupament, hoy integrado en PDCat.

Huelga decir que es una estrategia legítima, pero al mismo tiempo tiene sus riesgos. Convertir Colau en el principal adversario de ERC no facilitará alianzas de republicanos y comunes en clave nacional y de proceso. Y además, no está claro que la estrategia no acabe reforzando Barcelona en Común. La campaña agresiva de ERC durante las elecciones españolas de junio, con el objetivo de disputar el voto a En Común Podemos, dio su fruto. Pero una cosa son unas elecciones españolas, marcadas por el bloqueo al Estado y la imposibilidad del referéndum pactado, y otra muy diferente unas elecciones municipales.

Habrá que valorar con perspectiva histórica la decisión de los republicanos de no integrarse en el gobierno del Ayuntamiento de Barcelona al principio del mandato. Si ERC hubiera apostado por integrarse al gobierno a primera hora, condicionando su entrada a que no lo hiciera el PSC, BComú lo habría tenido mucho más difícil para negarse a hacer un gobierno de cambio fuerte sin participación socialista. ERC habría podido ocupar espacios sensibles de poder, Bosch pudo ser primer teniente de alcaldía y los republicanos habrían podido desplegar una acción política consistente en la ciudad por primera vez en la historia.

La entrada de ERC en el equipo de gobierno de Barcelona pudo alterar sensiblemente el escenario político catalán. La alianza de Juntos por Sí, que tanto parece angustiar algunos de los líderes republicanos y que a nivel electoral no ha acabado de funcionar, habría existido si BComú y ERC hubieran pactado en Barcelona? Hubiera tenido Cataluña Sí se Puede una actitud tan refractaria con el proceso si Barcelona en Común hubiera compartido espacios de gobierno con ERC en Barcelona? Deberían roto puentes con los partidarios del derecho a decidir y el referéndum, o se habrían construido nuevos para ampliar mayorías?

ERC decidió aparcar esta posibilidad a las puertas de un 27-S inevitablemente plebiscitario, arrastrada por la estrategia convergente, ya la espera de ganar unas hipotéticas elecciones en Barcelona en 2019. Es una estrategia lícita: veremos qué pasa de aquí a tres años.

http://www.elcritic.cat/blogs/rogerpala/2016/10/19/ciu-erc-i-lexpo-del-born-un-nou-autogol-indepe/

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS