Cinco mil activistas árabes y judíos se concentran en Jerusalén Este contra los colonos

Unos 5.000 activistas por la paz árabes y judíos se concentraron esta noche (sábado 6 de marzo), entre ellos varios miembros del Hadash (el Frente Democrático por la Paz y la Igualdad-Partido Comunista de Israel), en el barrio palestino de Sheikh Jarrah en Jerusalén Este para protestar contra las colonias de judíos en el área y el desahucio de familias árabes de sus hogares.

Los manifestantes se concentraron en un campo de fútbol del barrio y ondearon banderas palestinas e israelíes antes de iniciar una marcha hacía la tumba de Simón el Justo. Un destacado miembro del Partido Comunista de Israel, el parlamentario en la Knesset, Dov Khenin, advirtió que "cualquier acuerdo político exigirá la división de Jerusalén y estas colonias tienen por objeto impedir la paz." Los manifestantes portaban pancartas rojas y coreaban: "¡Parad la destrucción de hogares!" "¡No hay santidad en una ciudad ocupada!"

Durante los pasados seis meses, un grupo de activistas por la paz israelíes se han manifestado cada viernes en el barrio de Jerusalén Este, protestando por el apoderamiento de hogares palestinos por parte de los colonos.

La semana pasada, los manifestantes solicitaron permiso a la policía de Jerusalén para llevar a cabo una gran concentración en la calle que lleva a una casa arrebatada, para protestar contra los colonos y mostrar solidaridad con los residentes palestinos del barrio. Varias familias palestinas de Sheikh Jarrah han sido expulsadas durante los últimos meses a favor de colonos israelíes. Los desahucios han conducido a manifestaciones que han sido reprimidas por la policía, que arrestó a docenas de activistas israelíes por la paz.

La policía rechazó autorizar la concentración y en su lugar aprobó un mitin mucho menor en un campo de fútbol situado a 300 metros de la casa. Los manifestantes dijeron que el campo estada rodeado por un muro, no puede verse desde el exterior y está completamente separado del área cercana a la casa arrebatada, que es el principal centro de la protesta.

Los jueces del Tribunal Supremo fueron altamente críticos con la decisión de la policía de Jerusalén. "La policía está llevando el derecho de manifestación a un retroceso de 30 años," dijo el presidente del tribunal supremo, Dorit Beinisch durante las deliberaciones.

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