Cinco estudios que muestran cómo la crisis sí ha afectado a la salud de los catalanes y las catalanas

El consejero de Salud de la Generalitat, Boi Ruiz, lo tiene claro: la salud de los catalanes ha resistido el impacto de la crisis económica. Este es el anuncio que hizo la semana pasada cuando presentó el último informe sobre los efectos de la crisis económica en la salud de la población en Cataluña, elaborado por el Observatorio del Sistema de Salud de Cataluña, y que de alguna forma excusa los recortes realizadas durante los últimos años en este sector.

Ruiz junto con el Director de la Agencia de Calidad y Evaluación Sanitarias de Cataluña (Aqua), Josep Maria Argimon y el secretario de Salud Pública, Joan Puigdollers, dejó claro que los principales indicadores de salud de los catalanes han mostrado una resistencia a los efectos negativos de la crisis, gracias en parte, decían, al esfuerzo que ha hecho el sistema sanitario. «Tenemos un sistema sanitario robusto que por ello ha podido mantener estos indicadores», decía Argimon. Y aseguraba que es gracias a la priorización que se ha hecho en las medidas destinadas a salud y gracias a los recursos públicos vehiculados a través del tercer sector.

Ahora bien, aún así el estudio también apunta que se observan resultados de salud más desfavorables en grupos de población más vulnerables, y que la población parada presenta un riesgo de sufrir problemas de salud mental más elevado que la población ocupada. No obstante embargo, Argimon pidió que no se haga una relación causa-efecto de salud y desempleo.

Ha causado la crisis económica un impacto sobre la salud de los catalanes? Tiene el paro efectos sobre la salud mental? Cinco estudios que muestran cómo la crisis ha afectado a la salud.

Desahucios y pobreza energética

Impacto de la crisis hipotecaria en el derecho a la salud y los derechos de los niños

 El Observatorio DESC junto con la PAH (Plataforma de Afectados por la Hipoteca) presentó un informe recientemente que alerta de los efectos que tiene para la salud los desahucios, una consecuencia derivada de la crisis económica. Laia Palencia, de la Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) y responsable del informe explicaba a este diario con motivo de la presentación del informe que el 90% de las personas que no pueden hacer frente a su hipoteca están en riesgo de padecer una trastorno mental. «El incremento de ejecuciones hipotecarias va asociado a una disminución de la salud mental ya un aumento de la frecuencia de suicidio». Es otra de las conclusiones del informe. Irene Escorihuela, directora del Observatorio, dice en declaraciones a Catalunya Plural, que no poder pagar el alquiler o ante un desahucio la persona tiene más riesgo de sufrir ansiedad, depresión o insomnio. «En cuanto a salud mental es bastante claro, los problemas afectan más a personas que están en riesgo de sufrir un desahucio», asegura.

Yolanda Yuste, una vecina de Nou Barris afectada por los desahucios, explicaba a este diario cómo le afectó este proceso a ella, que había sido siempre una mujer muy fuerte y trabajadora. «He llegado a pensar en el suicidio, pero miro mis hijas y pienso: ‘dónde vas ?, ¿cómo dejarlas así?», Decía entonces.

Según el Observatorio de Vulnerabilidad de la Cruz Roja la pobreza energética ha aumentado de forma significativa en los últimos años fruto de la crisis económica. En su informe La afectación de la crisis en la salud de las personas, señalan que mientras en 2011 afectaba a un 42% de las personas encuestadas en 2014 este porcentaje ascendía al 62%. Como recoge la Cruz Roja de un informe de SESPAS (Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitarias) «la humedad, el moho y la baja temperatura en el interior de la vivienda, una mala refrigeración y el hacinamiento se han relacionado con patologías alérgicas y respiratorias, así como ansiedad y depresión. La imposibilidad de mantener una temperatura adecuada del hogar se ha relacionado con una mayor mortalidad y morbilidad, principalmente por patologías cardiovasculares y respiratorias. Una vivienda inadecuado puede también exponer a sus residentes a alérgenos y componentes químicos nocivos para la salud «.

Pobreza infantil

El Departamento de Salud admitía en la presentación de su informe que el porcentaje de población que se encuentra por debajo del umbral de pobreza había aumentado. Mientras que en 2009 esa cifra era del 18,4% en 2014 se situaba en el 20,9%. Y remarcaban que el patrón de la pobreza ha cambiado durante la crisis, ya no son los mayores de 64 años quienes más la sufren sino que son los menores de 16 años. Cuáles son pero las consecuencias para la salud de la pobreza infantil?

… Uno de cada cuatro niños vive bajo el umbral de la pobreza

Según un informe elaborado por FEDAIA la pobreza infantil se traduce en malnutrición y desnutrición, debido a la escasez de dietas equilibradas por parte de familias vulnerables. Conlleva también problemas de crecimiento y sobre todo, alertaban desde esta entidad, la pobreza infantil ha generado un aumento de los problemas de salud mental. Y señalaban que no sólo ha habido un aumento de los trastornos sino que éstos se han agudizado aún más. La pobreza infantil se traduce también en problemas de visión y con una falta de higiene bucodental por la dificultad de acceso a esta atención por parte de algunas familias, explicaban.

De hecho, el Síndic de Greuges de Cataluña en un informe sobre los derechos de los niños hecho público en diciembre de ese año, remarcaba que «las condiciones socioeconómicas de las familias tienen una clara influencia en el uso de las visitas a los especialistas, especialmente y con relación a los profesionales más visitados entre la población infantil, el odontólogo y el oftalmólogo «.

El Síndic también denunciaba que algunos menores esperan más de seis meses, el plazo máximo establecido, para ser atendidos por el especialista o para ser operados. Y recordaba que agilizar el acceso a las intervenciones quirúrgicas o en las pruebas diagnósticas es fundamental en el caso de los niños.

También alertaba en el mismo informe de la saturación de la red de salud mental y juvenil y de la falta de adecuación de los recursos a las necesidades de los niños y de los adolescentes. En determinados centros de salud mental «hay lista de espera para la exploración y el diagnóstico del niño y el joven que afecta directamente su estado de salud y bienestar», dice el informe.

Paro y precariedad laboral

Según los resultados presentados por el Departamento de Salud la población parada presenta peores resultados que la población ocupada tanto en 2006 como en el período 2013-2014, en la prevalencia del riesgo de mala salud mental. Pero Argimon pedía que no se hiciera una relación directa causa efecto entre paro y salud. Tiene afectos del paro sobre la salud mental?

Cola en una oficina del paro

En otro reportaje publicado en Cataluña Plural, Carmen Manich, psicóloga de Cáritas Diocesana Barcelona alertaba de que cuando una persona se queda en paro no sólo pierde en calidad de vida sino que también pierde otros aspectos como la seguridad o la autoestima y aparece un sentimiento de inadecuación e inutilidad.

Joan Benach director del Grupo de Investigación de Desigualdades en Salud (GREDS) de la UPF añadía además que la precariedad laboral es otro factor de riesgo para la salud. «Vemos en muchos estudios que cuanto más precarias son las condiciones de trabajan de una persona peor es su salud», decía.

De hecho, según el Observatorio de la Vulnerabilidad de la Cruz Roja de 2014, los colectivos más vulnerables, que a menudo son los que se encuentran en paro o tienen trabajos precarios, no sólo tienen una peor percepción de su salud , sino que también tienen un mayor porcentaje de enfermedades crónicas, discapacidad, dependencia o dificultades de movilidad. SESPAS también señala en un documento que perder el trabajo tiene consecuencias para la salud de las personas sobre todo en la esfera psicosocial.

Aumento de los suicidios

Argimon, encargado de presentar los datos del informe del Departamento de Salud, pasaba de puntillas sobre los resultados de suicidios y remarcaba que Cataluña tiene unas tasas de suicidio inferiores a la media de la Unión Europea.

El informe de Salud del Departamento sí destaca que desde el año 2007 la tasa de mortalidad por suicidio en Cataluña muestra una tendencia creciente, situándose en 2013 en valores similares a los de principios de la década de los 2000.

Observatorio sobre los efectos de la crisis en la salud de la población

Según otro informe elaborado por el Observatorio del Sistema de Salud de Cataluña las tasas de hospitalización por intento de suicidio han aumentado en Cataluña el periodo 2005-2012, y aunque el doctor José Moya, Responsable del Área Sociocomunitaria de el Observatorio de Salud Mental Comunitaria de Cataluña (OSAMCAT) matizaba que la fiabilidad de los datos es relativa, ya que muchos suicidios no se declaran, si que se puede relacionar el aumento de éstos con la crisis económica.

De hecho, SESPAS anunciaba en un documento que «las crisis económicas asociadas a un aumento de los problemas de salud, sobre todo de la salud mental, así como en un incremento de la mortalidad por suicidios»

Con todo Boi Ruiz y su equipo se mostraban contentos de cómo la salud de los catalanes ha aguantado el impacto de la crisis. El consejero sacaba pecho y señalaba que a pesar del problema de las listas de espera la actividad quirúrgica había aumentado y que el número de pacientes que esperan para ser operados se había reducido. Y preguntado por la precariedad de los trabajadores del sistema público -algunos de ellos firman contratos de trabajo diaria o setmanalmente- y por el recorte en el sueldo decía que «para que resistiera el sistema no podían resistir los sueldos de los trabajadores».

Cinc estudis que mostren com la crisi sí que ha afectat la salut dels catalans

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