Chile: Zapatero a tus zapatos, y colijuntas al confesionario

¡¡A VER,A VER!!, pongamos las cosas en su lugar y en su justa dimensión. Eso de que algunas instituciones ‘que funcionan’ lo hagan mediante jefaturas que en absoluto se condicen con la esencia del ser, de la razón de ser de la respectiva organización (fiscal o privada), me parece –a lo menos- discutible.

Soy consciente de que no es necesario tener experiencia como prostituta para realizar una investigación respecto de los burdeles, ni tampoco es imprescindible ser economista para echarle un  ojo crítico a los guarapos adocenados y colonizados que pululan por la Bolsa de Comercio. No sé si me estoy dando a entender…espero que sí, pues tampoco se requiere ser doctorado en literatura latinoamericana para comprender lo que se dice en un artículo tan burdo y simplón como este.

No me imagino, en el mundo privado de las empresas idem, que cierto negocio sea conducido por alguien que no “cache una” del asunto prioritario y fundamental de ese boliche. ¿Un profesor de Filosofía dirigiendo una Financiera? Imposible. ¿Una kinesióloga o enfermera universitaria dirigiendo una fábrica de colchones? Menos posible aún. ¿Podría un  pastor evangélico o un cura católico regentar un burdel? Ni soñarlo.

Sin embargo, cuando la política se entromete en todos los asuntos, esos mismos “todos los asuntos” pueden aceptar (no sé si de buena gana) que cualquier elemento disfuncional, ignorante del tema o contrario a él, sea nombrado jefe, director, gerente o presidente del mismo.

Veamos ejemplos concretos. Para gerenciar una cárcel se requiere, a lo menos, conocer algo (aunque sea el mínimo minimorum) del asunto principal de la cuestión, como por ejemplo las leyes, el coa y la brutalidad de los muchachones que serán huéspedes de las celdas. ¿El coa no? ¿Y cómo va a ‘cachar’ entonces ese director lo que sus internos están pensando, exigiendo, haciendo y preparando? Si no lo sabe, será “un chisporro, juanito de los que manejan las ñoncas pajeras, pero no es locu ni pa’mandar tololos” (en castellano: “será un novato ahuevonado de aquellos que manejan escopetas semi automáticas y no será capaz siquiera de dirigir a gendarmes recién egresados”). ¿Se dan cuenta? No es cosa de llegar y sentarse en la silla del alcaide.

Así, entonces, tampoco es recomendable seguir insistiendo en la metódica judeo-cristiana de nominar a dueñas de casa, beatas y colijuntas, a cargo del Servicio de la Mujer, menos aún en esta inefable época en que las féminas  beben a destajo, fuman, se drogan, van al fútbol (y lo juegan), deciden con quién se van a acostar (o a qué varón “se van a comer”) el fin de semana, a qué lugar del extranjero o del país irán de vacaciones (y con quién) el próximo verano, etcétera, etcétera.

 Definitivamente, ‘minas’ con telarañas en la vagina y rosarios en los senos, están desclasificadas para el cargo…pero el establishment –porfiado y errado- insiste en perder tiempo, recursos y prestigio en estas materias… y lo hace, simple y llanamente, porque a “estas” materias le asigna una relevancia de nivel cercano al cero. ¿No lo cree usted? Bah… recuerde cuando el gobierno del especulador financiero, Sebastián Piñera, designó a cargo del SERNAM a esa decimonónica beata de apellido Ossandón que colocó en el antejardín del establecimiento fiscal la imagen de…. ¡¡una virgen!!, y después aseguró que su sueldo era sólo ‘reguleque’. ¡¡De las huevonas, la reina de las momiachas colijuntas!! En fin, a pesar de ser aquel un gobierno de derecha, la mujercita duró en el cargo menos que un suspiro en un canasto.

Por ello, si del SERNAM hablamos, me parece necesario que un  gobierno (en especial si se dice moderno y democrático)  coloque al frente de la principal institución fiscal dedicada a los asuntos femeninos, a una hembra que en verdad sepa cuáles son las realidades y necesidades y carencias de la mujer chilena. Para ello, y lo digo en serio, propongo que se designe como directora del SERNAM a una mina que sea escort, tenga hijos, los mantenga y luche por su manutención, y además posea  experiencia en pleitos judiciales respecto de pensiones alimenticias y similares. Una mujer con esas características conocerá a fondo los sentimientos y necesidades de las hembras del país.

En concreto, zapatero a tus zapatos y panadero a tus marraquetas. Por ello, cuando un gobierno requiera de un hijo de puta que carezca de moral para representarlo en foros internacionales… aquí estoy..…dispuesto a ayudar a mi patria. Para eso sí que soy bueno, y muy bueno. ¿Usted también? Entonces, envíe su curriculum vitae a la Cancillería y compita conmigo.

 

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