Chile / Wallmapu. Wallmapuwen ante la campaña de TVN y Jouannet para implementar un estado de sitio en la Araucanía

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En el último tiempo, como colectividad hemos venido siguiendo con gran preocupación una serie de declaraciones en torno a la situación mapuche, principalmente de sectores ligados a la derecha latifundista, como los miembros de Paz en La Araucanía, Corma y de algunos parlamentarios de la Región del Biobio y la Araucanía, estos actores han expresado inexistencia de un estado de derecho, presencia de terrorismo y han hecho llamados a hacer uso del ejército.  Creemos que estos dichos buscan generar un escenario que justifique la profundización de la militarización en la región mediante la aplicación de un estado de sitio.

Como fuerza política no podemos callarnos frente a la configuración de éste peligroso escenario, que fortalece tanto los intereses de la derecha latifundista, como de la industria forestal y que tal como lo hicieron ayer no dudarán valerse del Estado, sus armas y el genocidio para defender sus privilegios y cuotas de poder.

En este sentido, la emisión del programa Informe Especial en TVN con un reportaje parcial en torno a una orgánica mapuche y una caricatura de guerrilla, junto con la posterior declaración del actual intendente Jouannet, desconociendo la realidad mapuche, se enmarcan en esta escalada que busca materializar lo que en hechos está ocurriendo en diversos sectores de Wallmapu; esto es la instauración del estado de sitio. Las imágenes no dieron a conocer precisamente los cientos de policías apostados en las comunidades con helicópteros artillados, tanquetas y fusiles de guerra que día a día hostigan a comunidades mapuche de Wallmapu.

Por lo anterior nos cabe preguntar y emplazar a la presidenta Bachelet, si  está de acuerdo con la afirmación racista de Jouannet, que de un plumazo borra hechos históricos indesmentibles y, que desconoce la propia propuesta del gobierno que representa la mandataria, al asumir su segundo mandato de “buscar caminos para avanzar en la solución de un conflicto”.
La mantención en el cargo de Jouannet implicará un respaldo tácito a la construcción de éste escenario donde la solución a las demandas mapuche privilegiará el uso de la fuerza y aquí claramente los mapuche sólo tenemos las de perder.

Como colectividad manifestamos nuestro profundo rechazo al intento de cualquier institución, parlamentario o autoridad estatal de desconocer las reivindicaciones y demandas mapuche. En un plano democrático podemos no concordar con las ideas y las vías que eligen unos u otros para llevarlas a cabo, pero lo que no podemos hacer es desconocer la existencia de un pueblo, de un territorio y el ejercicio de derechos fundamentales.

Debemos recordarle al señor Jouannet que existe una amplia gama de estudios históricos, jurídicos y políticos, incluyendo los partes militares del ejército chileno que invadió Wallmapu donde se documenta como se masacró a población mapuche, se legitimó la usurpación territorial, se robó nuestra riqueza material, fundamentalmente ganadera, forzándonos a vivir en lo sucesivo en “reducciones empobrecidas”, con lo cual una parte de nuestra sociedad se convirtió en campesinos de subsistencia y otra porción importante debió emigrar del Wallmapu.

Las consecuencias de esta expoliación territorial continúan hasta nuestros días, con la  reducción territorial, empobrecimiento de nuestra población, y  erosión de nuestra cultura y lengua.

Constatamos que las declaraciones de Jouannet apuntan a defender los intereses de los poderes económicos por sobre las aspiraciones mapuche que se resumen en el reconocimiento como nación, sujeto depositario de derechos políticos colectivos. Las concepciones modernas tanto de la política como del derecho no pueden más que reafirmar nuestro carácter de nación con derecho a la autodeterminación. Un reconocimiento que en muchas democracias modernas se han plasmado en autonomías de base territorial, como Catalunya, Galicia y el País Vasco en el Estado español o Groenlandia respecto de Dinamarca.

Es esta democracia moderna la que rechaza la derecha empresarial y latifundista. Saben que el reconocimiento de los derechos nacionales del Wallmapu y el pueblo mapuche, significará renunciar a sus privilegios y a la tierra que han usurpado a nuestro pueblo.

Como Wallmapuwen defendemos la aspiración de sectores importantes de nuestro pueblo de impulsar un proceso de emancipación nacional del cual un aspecto fundamental es el autogobierno del Wallmapu, el País Mapuche, pero junto con ello también hacemos un llamado a la responsabilidad política de todos y todas para con nuestro pueblo. No podemos seguir perdiendo la vida de jóvenes valiosos como Katrileo, Lemun, Mendoza Collío; no podemos darle al Estado de Chile, a la derecha latifundista y al capital transnacional la excusa para detener por medio de la fuerza la reconstrucción del país mapuche. Por ello tampoco tiene sentido político la quema de iglesias, colegios ni intentos de guerrilla.

Cada generación mapuche en lucha ha buscado una respuesta de su tiempo para conquistar los derechos de nuestro pueblo. Hoy construimos nuestras propias fuerzas políticas. No podemos conformarnos con ser sólo una eterna fuerza de presión que llegado el momento otros capitalizan políticamente. Nuestro objetivo como pueblo debe ser aspirar a gobernar en nuestro territorio, junto a una mayoría política y ciudadana que abogue por la democratización y la autonomía del País Mapuche.

Como Wallmapuwen aspiramos a la conquista de un Estatuto de autonomía para nuestro país que es el Wallmapu. Esta es la medula de la cuestión nacional mapuche.

Partido Wallmapuwen


Partido Autonomista – Wallmapuwen

Kizugünetuafiyiñ Taiñ Wallmapu Mew

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