Chile. Tras la caída de la PSU, el gobierno amenaza al movimiento y desata la persecución de los estudiantes

Publicidad

El éxito del boicot de la Prueba de Selección Universitaria (PSU) ha sido total. Un 20 por ciento de los locales de rendición del examen han sido suspendidos, así como la Prueba de Historia, filtrada durante la jornada. Un tuit de Anonymous, el grupo de hackers, advertía anoche que posiblemente también se habían filtrado otras pruebas.

Más estadísticas. 50 colegios no rindieron el examen de Matemáticas, universidades evalúan desechar la prueba de Historia, que ha afectado a más de 200 mil inscritos para darla. El boicot ha sido un éxito para el movimiento estudiantil y un fracaso de grandes proporciones para el orden establecido y el mercado con intereses en la educación.

El desorden fue ayer total. El movimiento, levantado por dos organizaciones de estudiantes secundarios, posiblemente los sectores más marginados y vulnerables de la sociedad chilena, han demostrado una vez más que tienen el mayor poder de convocatoria conocido. Esta semana lograron movilizar a miles y miles de estudiantes para boicotear la rendición de la prueba y en octubre quebrar el curso de la historia chilena de los últimos 30 años. Adolescentes, derribando el presente para construir su futuro.

Víctor Chanfreau, un joven que esta semana acaba de cumplir 18 años, es el vocero de este movimiento. Un adolescente al que el gobierno le quiere arrojar todo el aparato punitivo del Estado. Tras varios días en silencio, ayer por la tarde Sebastián Piñera junto a la inefable y rabiosa ministra de Educación, Marcela Cubillos, y el pleno de la UDI anunciaron querellas y persecución de los responsables por el boicot. Una advertencia que se sumaba a la persecución y represión policial a los jóvenes durante las manifestaciones realizada por 4.500 carabineros y 500 funcionarios de la PDI.

“Esta vez no fueron encapuchados, respecto de los cuales la Justicia y la Fiscalía no pueda actuar, fueron jóvenes a cara descubierta, con nombres y apellidos, que llamaron a boicotear el proceso de admisión y que deberán hacerse responsables penal y civilmente del daño causado a miles de jóvenes”, dijo una amenazante Cubillos.

Víctor Chanfreau se ha convertido para el gobierno, Cubillos y la UDI en el responsable del fracaso de la PSU. Pero Víctor es solo el vocero, que expresa las demandas de cientos de organizaciones de bases. La ira del gobierno, de la UDI y Chile Vamos más todas las élites con intereses en el mercado de la educación, han denostado al movimiento y apoyado la persecución de los más jóvenes entre los jóvenes. Un acto de desesperación que tiene un sesgo de clase y también generacional y quiere ver rodar cabezas.

Víctor es el mensajero en este trance furioso. Qué busca el movimiento. Lo ha dicho millares de veces desde el inicio de esta década. Cambio de la PSU, eliminación de la prueba estandarizada.

Ayer por la tarde, el vocero se preguntaba cuál será la respuesta de las autoridades. Y tal como desde el estallido social en octubre, la respuesta es más y creciente represión.

 

También podría gustarte

Los comentarios están cerrados.

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More