Chile: Trabajadores organizados de minería privada exigen cumplir reforma laboral prometida por Bachelet

Esta necesidad imperiosa  de reformar nace de una herencia legislativa que no otorga las más mínimas garantías al trabajador respecto de la protección  de su fuente de trabajo y niega  las herramientas  de hecho y derecho que  permitan mejorar la fuente laboral  de los trabajadores de Chile. 

Nos enfrentamos a un escenario complejo, en donde el apetito empresarial esta coludido con un sector político que por herencia y esencia no tiene un compromiso de servicio  con el pueblo. Ambos poderes fácticos actúan al amparo de un gobierno que no muestra peso legislativo y constitucional.

Reiteramos que la Reforma Laboral es una necesidad y anhelo de  los miles de trabajadores chilenos, que por derecho legítimo le pertenece al pueblo en su conjunto y no a pequeños grupos  individualistas de la clase dominante.

La Reforma Laboral es del pueblo de Chile y, en los últimos meses, se ha ensuciado con los intereses de  las elites empresariales y la derecha económica, que ha presionado al gobierno con un inexistente caos económico; este a su vez quita peso,  y respaldo a la reforma disminuyendo su contenido y fuerza.

Como Federación Minera de Chile, exigimos al gobierno de la presidenta Michelle Bachelet y a la  Ministra del Trabajo, Javiera Blanco,  resguardar los intereses de la clase trabajadora, y que se cumpla el rol de estado y con su palabra empeñada en procesos de elecciones.

Las elites económicas sólo buscan mantener el escenario actual de injusticia heredado del nefasto plan laboral implantado a la fuerza bajo la dictadura militar.

Con una férrea e inamovible convicción  recalcamos que existen puntos fundacionales que bajo ningún término pueden ser relativizados. 

Hoy, la “Agenda Laboral” , está alejada de la reforma de cambio estructural que se necesita.

Exigimos sin condición el Fin al Reemplazo en Huelga, sin turnos éticos ni de emergencia.

Los Trabajadores necesitamos Garantizar el Derecho a Huelga Efectiva, sin la contratación de personal de reemplazo, sean internos y externos, pues sólo significa legislar sobre un nuevo mecanismo para prohibir la libre actividad sindical.

En esa misma línea, exigimos al Gobierno referirse sobre la Titularidad Sindical, sin la potestad del empleador de extender los beneficios.  Debe ser el sindicato y los trabajadores organizados quienes  extiendan las mejoras laborales a sus pares al momento de la sindicalización.  Cuando el empleador tiene la autoridad para extender derechos a trabajadores no sindicalizados no lo hace por un “compromiso con el buen vivir de la clase”, muy por el contrario, para debilitar la organización, sus logros, conquistas y sentido de pertenencia.  No estamos opuestos frente al derecho de “libre contratación” como lo han señalado las elites empresariales, estamos contra una imposición autoritaria que quiere mantener alejados a los trabajadores por temor a la organización sindical.

Exigimos  firmemente recuperar para los trabajadores de este país la “Ley del piso”, no es justo ni permisible  que en nuestros procesos de negociación colectiva perdamos la mayor parte del tiempo y energías, tratando de mantener lo que ya con mucho esfuerzo se había logrado.

Además de los pilares señalados no hay que dejar de lado la ampliación de las materias a negociar permitiendo ampliar las oportunidades de mejora.

Es absolutamente necesario  conocer a cabalidad las estadísticas económicas  frente al proceso de negociación colectiva, de tal forma de permitir acuerdos aterrizados y equitativos  para ambas partes. 

La ocultación de información solo beneficia al empresariado quien manipula a diestra y siniestra, estadísticas y resultados económicos para debilitar y quitar  piso a las justas demandas de los trabajadores.

El dirigente  sindical necesita  más tiempo de dedicación  a su labor de representación, la sociedad actual y su devenir requiere más dedicación   las escasas horas otorgadas por derecho no son suficientes para las demandas actuales.

La reforma laboral es una necesidad de toda la clase trabajadora sin excepción y nos sumamos a los esfuerzos y planteamientos  de los sectores  laborales y sindicales del país.

No obstante, no estamos ajenos  a tener el legítimo derecho como Federación Minera de Chile, de realizar los aportes que lleven a culminar una reforma eficaz, justa y que reivindique por derecho la justicia laboral  en beneficio del trabajador.

Queda un punto no comprometido, al cual no se le ha dado la preponderancia que requiere.

Ninguno  de los cambios propuestos encontrará un justo uso y beneficio, mientras exista el artículo 161° del Código del Trabajo. Es aberrante la forma en que se abusa de este resquicio legal  para poner fin al contrato de trabajo, y aun es más vergonzoso la inactividad de pronunciamiento por parte del gobierno, no ha existido compromiso político alguno en  replantear la forma de aplicar este artículo,  de tal manera que deje de actuar jurídicamente como excusa ineludible para desvincular sin motivo alguno a los trabajadores, convirtiéndose en una amenaza latente en contra de la estabilidad laboral.

Independientemente de la necesidad de ser parte activa en la reforma laboral, una de las grandes ocupaciones que nos hacemos cargo como Federación Minera de Chile es la salud y vida del trabajador, en especial del sector minero , donde la accidentabilidad  golpea fuertemente.

No existe un compromiso claro y eficaz del gobierno de  velar por la vida y salud del trabajador. Las medidas y leyes en uso no son  suficientes ni eficaces en proteger al trabajador, aún más la legislación vigente en cuanto a las enfermedades profesionales y en especial al D.S N°28 no están a la altura de las necesidades actuales, y no se equiparan a las exigencias internacionales al respecto. En esta materia estamos desprotegidos por leyes y normativas que no cumplen su rol de protección, avalados por  intereses económicos que comercian con la salud de los trabajadores del país.                                                                                                                

A nombre de la Federación Minera de Chiley de los miles de trabajadores representados por la organización, declaramos con claridad al pueblo de Chile y autoridades de gobierno, que no aceptaremos una reforma de letra muerta, menos aceptáremos  una reforma que disfrace las necesidades pasadas, presentes y futuras y que solo signifiquen o perpetúen en la práctica los abusos empresariales amparados por leyes  malditas e inhumanas.

Con humildad y respeto tenemos la convicción y declaramos que, con el trabajo y esfuerzo de nuestros representados producimos el 75% del cobre de este país, con ello no pretendemos arrogarnos ningún tratamiento especial respecto de los demás trabajadores de Chile, pero sabemos perfectamente lo que significa ser parte de este sector y cuál debe ser nuestra relevancia a la hora de actuar.

Reclamamos   una Reforma Laboral estructural, necesitamos cambios de fondo, que eliminen  el actual rumbo de opresión y esclavitud moderna en base a la manipulación económica y de estabilidad laboral.

Tenemos la convicción de  que como trabajadores mineros de Chile tenemos una enorme responsabilidad con todos los habitantes de este país, y no concebimos que siendo dueños de esta enorme riqueza, nuestro Cobre, no seamos capaces de hacer valer el trabajo de nuestra clase trabajadora, riqueza  que nos ha permitido en estos últimos años estar en el mejor ciclo económico de nuestra historia, no se entiende y no se acepta que estemos sumergidos en profundas crisis, en educación, vivienda, salud, previsión social y crisis constitucional , entre otras problemáticas.

Por ultimo hacemos un llamado a las bases y a todos los trabajadores del país a informarse de los impactos que esta reforma laboral traerá  en nuestro desarrollo laboral y sindical.

Llamamos a ser un solo cuerpo en esta lucha, con la convicción de que lo que se logre debe ser ciertamente en beneficio de todos nosotros y no un mero maquillaje legislativo. 

Es nuestra responsabilidad como sindicatos , el entender y apoyar la lucha de la clase trabajadora.

Entendamos que no estamos solos, somos miles de trabajadores en todo Chile, dispuestos a defender la Reforma Laboral, ya que sabemos que a través de esta nos desarrollaremos con confianza en el futuro como ciudadanos, seremos capaces de sostener dignamente una familia y no estaremos sometidos a leyes que se dice fueron hechas para el pueblo, pero que en la práctica protegen y dan poder a una minoría que a través de la usura explotan los recursos y lo más importante y grave, explotan  al trabajador por medio del látigo de la inestabilidad laboral y la tortura económica en el día a día.  

Reiteramos la necesidad  y deber de legislar. El país no puede esperar y los trabajadores quienes mueven  cada engranaje económico de chile tampoco lo harán.

No toleraremos más negociaciones legislativas y empresariales  a espaldas de los Trabajadores.

                                               Gustavo Tapia

                               Presidente Federación Minera de Chile 

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