Chile. Teletrabajo, otra ofensiva de la patronal para flexibilizar y precarizar el trabajo

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En tiempos de crisis la patronal y los gobiernos a sus servicios aprovechan para imponer medidas que vayan en contra de las y los trabajadores. La dinámica permanente de ellos es hacer que la clase trabajadora vaya pagando, tarde o temprano, los costos de estas crisis. Es de esta manera que van asegurando la mantención y crecimiento de sus ganancias y privilegios.

La ofensiva general de la patronal, es a escala internacional y desde hace tiempo. Una de sus vías principales es la de la precarización de las condiciones del trabajo. Insisten en hacernos creer que es para adaptarnos a nuevas formas de trabajo y que ganamos en libertad al recortar la “rigidez” de los horarios y condiciones colectivas.

Ahora que estamos en pleno desarrollo de la “crisis sanitaria”, que en realidad viene a ser un episodio más de la profunda y prolongada crisis que afecta al modelo (aquí en Chile y a escala internacional) el parlamento acaba de aprobar la llamada ley de teletrabajo.

Aun considerando que afecta a una pequeña parte del mundo del trabajo, aquellas y aquellos que pueden realizar sus labores a “distancia”, no deja de tener importancia porque será una medida utilizada para ampliar la flexibilidad laboral.

La ley de teletrabajo apunta en lo medular a fortalecer, por tanto, la lógica de una relación entre el o la trabajadora aislada, individual con el empleador. Esta directamente en la línea de debilitar la organización sindical, aunque pretendan enmascararlo con la obligación de informar si existen sindicatos en la empresa. Con el aislamiento en relación a sus compañeras y compañeros de trabajo, los abusos y la destrucción de la solidaridad se hace más fácil. Se debilita la posibilidad de la negociación colectiva y se fortalece el “cada cual se rasca con sus propias uñas”.

Uno de los puntos en los cuales se devela con mayor crudeza la intensificación de la explotación, es el de las 12 horas al día como límite de conexión, “únicamente” 12 horas el empleador puede dar instrucciones, lo que no implica que quien trabaje no deba seguir laborando más de 12 horas para cumplir las instrucciones recibidas en solamente 12 horas.

Las y los trabajadores pasamos a poner nuestra habitación y muebles a disposición de la empresa, aunque se legisla sobre el pago de internet y de los elementos para el trabajo por parte de la patronal (no se detalla como se materializa, pues dirán que el internet no es usado solo para el trabajo por ejemplo), la utilización de escritorios, mesas, electricidad, alimentación, etc. es un ahorro para el patrón que acrecienta la plusvalía y la reposición debido a la intensificación de su uso a cargo nuestro.

Por otra parte se consagra y agudizará la doble explotación a que son sometidas las mujeres trabajadoras en este sistema social. Se fortalecerá el rol social que el patriarcado asigna a las mujeres que estando trabajando en “sus” casas, a la vez deberán cuidar a los miembros del núcleo familiar que estén enfermos o en situación de disminución de su autonomía, además de las otras “tareas del hogar” que son, en realidad trabajo no remunerado efectuado principalmente por mujeres trabajadoras.

Esta ley ha sido aprobada por el conjunto del parlamento con una considerable mayoría, es decir con una descarada complicidad.

Es esta ley un golpe más contra los intereses de la clase trabajadora y no dejaremos de denunciarlo. La crisis del coronavirus con sus nefastas y criminales consecuencias no nos silenciara en esta denuncia. Llamamos a combatir esta ley y la lógica patronal que la envuelve.

Se inscribe en la lógica de flexibilización y precarización de las condiciones de trabajo para aumentar las ganancias parasitarias del empresariado, que de forma descarada, han aprovechado la oportunidad de la crisis sanitaria para hacer de una medida de contingencia una ley prolongable en el tiempo, satisfaciendo sus intereses previos a la situación sanitaria actual por avanzar en la flexibilidad y precariedad laboral.

Es una iniciativa que dará pie a otras que vendrán para que la recesión en desarrollo caiga sobre las espaldas de la clase trabajadora. Llamamos a la central clasista de trabajadoras y trabajadores, a las federaciones y confederaciones clasistas, a los sindicatos y asociaciones de base a combatir esta y las futuras leyes patronales.

Contra las medidas del gobierno, sus cómplices y patrones

A Fortalecer el sindicalismo clasista y combativo

Desde las bases, más sindicalismo y organización para la clase

Asociación Intersindical de Trabajadoras y Trabajadores Clasistas,  AIT

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