Chile. Ministro de Piñera, Hernán Larraín, encubridor de represores y criminales de la dictadura de Pinochet (Video)

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«Colonia Dignidad: un oscuro capítulo de la historia», es el nombre del informe televisivo presentado por el canal alemán Deutsche WelleDetallala forma en que una secta de colonos alemanes colaboró con la dictadura chilena.

Larraín está señalado como el responsable político de la lentitud en las investigaciones que rodean al asentamiento alemán. En los noventa, Larraín firmó una carta mostrando su apoyo a la Colonia.

Hernán Larraín, uno de los ministros que sobrevivió al recorte del presidente Sebastián Piñera en plena crisis institucional, se vio salpicado por una grave denuncia que lo involucra con la dictadura pinochetista (1973-1990). «Colonia Dignidad: un oscuro capítulo de la historia«, es el nombre del informe televisivo presentado por el canal alemán Deutsche WelleDetallala forma en que una secta de colonos alemanes colaboró con la dictadura chilena.

El minstro Hernán Larraín

 

Es muy importante recordar que cuando este personaje fue designado ministro de Justicia, el Observatorio de Educación en Derechos Humanos de Chile, dio a conocer su “más profundo rechazo y desconfianza frente a su posible gestión en dicha cartera, debido a lo que ha sido su historial político de defensa de la dictadura de Pinochet que violó sistemáticamente los derechos humanos en Chile, lo cual  significaba una muy clara advertencia del peligro que corría la justicia del país en manos de ese sujeto.

Para soportar su advertencia, el Observatorio le mostró al país lo que han sido su visión y sus procederes en relación al régimen pinochetista:

1) Militante de la UDI, partido político que hasta hoy sigue manteniendo en su declaración de principios una defensa del Golpe de Estado de 1973.

2)  Defensor durante décadas de la figura de Augusto Pinochet, desconociendo, de paso, las violaciones a los derechos humanos cometidas bajo su régimen.

3) Miembro de la Corporación de Amigos de Colonia Dignidad, sitio en el cual se desarrollaron también acciones de represión a opositores al régimen militar. Pese a los múltiples casos ya conocidos de violaciones a derechos humanos, abusos sexuales, secuestros, torturas, detenciones ilegales y posesión de arsenal químico y militar en dicho recinto, Larraín y otros personeros han defendido sistemáticamente a esta Colonia. Incluso se opuso a que se le quitara su personalidad jurídica en 1991;

4) Férreo defensor de Paul Schaffer, el máximo líder de Colonia Dignidad, acusado con miles de pruebas de haber horrendos abusos sexuales contra inquilinos de dicho enclave, así como el haber ordenado la tortura a quienes no le obedecían, quien falleció en 2010 sin haber sido sancionado por la justicia;

5) Fue de aquellos que negaban de manera la violaciones a los derechos humanos durante la dictadura y sólo comenzó a tomar lenta y acomodaticia distancia de la herencia dictatorial, cuando se descubrieron las cuentas mil millonarias en dólares de Pinochet en Bancos extranjeros (casos Riggs y afines), que implicaban que había defraudado al Estado chileno. Pero, por supuesto, como todos sus iguales, les pareció más reprobable que hubiese robado a que hubiese asesinado, torturado, encarcelado o exiliado.

Se preguntaba igualmente el Observatorio de los Derechos Humanos frente a lo que señalaba: ¿es posible confiar tamaña tarea al recién designado ministro de justicia? ¿Es posible esperar, razonablemente, que se comprometa con la educación y formación en derechos humanos una persona que nunca ha compartido esta convicción y que, más aún, ha amparado el atropello de tales prerrogativas?

La televisión alemana Deutsche Welle en el reportaje que transmitió este último miércoles, 12 de febrero, “menciona las denuncias por reiterados abusos sexuales contra menores (..) señala que años más tarde Alemania le ofreció a Chile laboratorios para analizar muestras del material extraído de las fosas encontradas en las cercanías de la colonia, pero el país trasandino siempre se negó a colaborar.

Se dice en el reportaje que «Una secta de alemanes en Chile colaboró estrechamente con el régimen pinochetista. Cometió abusos sexuales contra niños y asesinó opositores. Aunque las víctimas no dejan de reclamar justicia, la investigación no avanza», dice la voz en off en una de las partes centrales del informe presentado por Deutsche Welle.

«Agentes secuestraban a sus víctimas y las traían a la Colonia. Allí los opositores del régimen eran asesinados. Todavía hoy los familiares de las víctimas no saben exactamente qué pasó en el asentamiento alemán y exigen que se aclare dónde fueron enterrados sus padres, hermanos y esposos», señala otra parte del documento audiovisual.

La investigación de la televisión alemana incluye el testimonio de Willi Walessa, un exmiembro de la secta liderada por Paul Schaffer que se presentó ante la justicia: afirma haber estado presente cuando camiones «fueron cargados de carbón y pedazos de huesos, todo mezclado, todo minuciosamente extraído de la tierra».

«Nuestro duelo va a terminar el día que encontremos los restos de nuestros familiares», dice por su parte Ana Aguayo, familiar de detenidos y desaparecidos. «En Chile nunca ha habido voluntad política para encontrar a los detenidos desaparecidos. Por eso nuestra lucha ha sido tan larga”, asegura Myrna Troncoso, otra familiar de desaparecidos.

En base a distintos testimonios, se concluye que la falta de avance en las investigaciones por violaciones a los derechos humanos cometidas en Colonia Dignidad apunta a la cercanía del ministro de Justicia, Hernán Larraín.

«¿Por qué no avanza la investigación en Chile? El ministro de Justicia, Hernán Larraín, es el responsable político en Chile, durante mucho tiempo fue partidario de la secta. En los años noventa, firmó una carta sobre la colonia, en la que junto con personalidades del mundo civil y empresarial, expresaba su aprecio por la organización», explica el informe de la televisión alemana.

Para confirmar esa versión hablaron con el politólogo alemán, Jean Stehle, quien señala que «es muy importante para Larraín mantener este asunto con la mayor discreción posible y no hablar de ello en público». El profesional del Centro de Investigación Chile – América Latina agregó que le gustaría ver «un mayor compromiso del ministerio de Relaciones Exteriores y del gobierno alemán, para dejárselo claro a Chile. Es una cuestión en que se necesita una política proactiva en derechos humanos, que no veo en este momento».

Larraín visitó en diversas oportunidades el lugar conocido como «el fundo» en donde se emplazaba Colonia Dignidad. En 1994, quien por entonces era senador, formó el Grupo de Amigos de la colonia, al que además de él pertenecieron, el exministro del Interior Andrés Chadwick, y la alcaldesa de Providencia y expresidenciable, Evelyn Matthei, entre otros.

Como se recodará, Chaswick debió renunciar a fines de octubre pasado a la cartera del Interior, por exigencias del pueblo , a raíz de la violenta represión de que fue víctima por sus protestas al gobierno de Piñera que se iniciaron a inico de ese mismo mes y que, luego de casi cinco meses, aún  persisten, por mantener el gobierno un modelo político perverso de desigualdad en donde las familias de las clases medias bajas, bajas y muy pobres, que conforman más de 70% de la población, ya no les alcanza lo que ganan para pagar todo, pues en el país la  salud, la vivienda, la educación, etc., no son otra cosa que mercancías hay que pagarlas y a precios muy costosos, además de los altos precios de las tarifas de los servicios públicos (transporte público, agua, electricidad, gas, teléfonos). Por su parte, la Evelyn Matthei, hija de un general de la dictadura, ha sido denunciada en días recientes por haber infiltrado en esas mismas protestas del pueblo, secuaces a su servicio para identificar a los líderes y a todos aquellos que en alguna medida las apoyan…

Por aquellos días, Larraín se quejaba de los operativos policiales contra el enclave en la Séptima Región, y denunciaba «hostigamiento» contra la Colonia. Argumentaba que se trataba de una campaña del gobierno, entonces dirigido por Eduardo Frei Ruiz-Tagle.

Véanlo y escúchenlo en este vídeo, que es demasiado  elocuente

Hernán Larraín defiende la secta «Colonia Dignidad» y a quien fue su mandamás, el pedófilo Paul Schafer. En los años 90tas gran parte de la derecha política defendió a rajatabla a la Colonia Dignidad y a su líder Schafer, quizás el más grande pederasta de Chile.

Fuente: Agencias y varios medios internacionales

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Ministro de Piñera, Hernán Larraín, encubridor de represores y criminales de la dictadura de Pinochet

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