Chile. Más del 50% de la basura generada en casas se transforma en gases que aportan al cambio climático

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“Es prioritario evitar al máximo la disposición de la fracción orgánica de residuos en rellenos sanitarios y proponer su desvío para la aplicación de técnicas de tratamiento alternativas, como el compostaje y la digestión anaerobia, disminuyendo así las emisiones de gases de efecto invernadero”, sostiene el coordinador del Programa Reciclo Orgánicos.

“Después de Turquía, Chile es el país que más basura envía a rellenos sanitarios entre los 34 países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE)”. Con ese preocupante antecedente comienza un interesante artículo elaborado por el Programa Nacional Reciclo Orgánicos, impulsado por los ministerios de Medio Ambiente de Chile y Canadá, en donde se aborda la relación de los rellenos sanitarios y el cambio climático, aterrizándose a la realidad local. El alarmante dato forma parte de los resultados de la última Evaluación de Desempeño Ambiental sobre Chile realizada en 2016.

En la nota se explica que un relleno sanitario es una instalación para la disposición final de residuos sólidos domiciliarios y asimilables, los que son compactados en capas al mínimo volumen practicable, para disminuir molestias y riesgos, tanto para la salud de la población como para el medio ambiente. Estos recintos, que dan una solución sanitaria a los desechos que día a día generan todos los chilenos, deben cumplir con todas las exigencias técnicas, sanitarias y ambientales establecidas por la ley para minimizar daños en el medio ambiente y la salud de las personas.

De acuerdo a la experiencia de KDM Empresas, que en total opera 5 rellenos sanitarios en Chile, los residuos que llegan a estos lugares contienen diversos tipos de materiales con distintas velocidades de degradación (alta, media y baja). En el caso de residuos con alta velocidad de degradación, como restos de alimentos, se estima que, dependiendo de diferentes factores y condiciones del ambiente, su descomposición al interior de un relleno sanitario podría durar cerca de 10 a 12 años.

“Dependiendo de los municipios que atienda un relleno, el porcentaje de orgánicos van desde un 52% hasta más de un 70%. Por ello es fundamental que la población avance en una correcta gestión de residuos para así combatir el cambio climático”, comenta en el artículo el subgerente de Ingeniería y Medio Ambiente de KDM, Arturo Arias.

De acuerdo al último Inventario Nacional de Emisiones de GEI (Gases de Efecto Invernadero) del año 2016, en Chile se emiten 4,31 millones de toneladas de CO2, equivalente a las emisiones de GEI anuales de 847 mil autos a gasolina, por concepto de eliminación de residuos sólidos municipales, industriales y otros, que son dejados en sitios de disposición de residuos sólidos. De ahí que Gerardo Canales, coordinador del Programa Reciclo Orgánicos, explique que “dado el origen y cantidad de emisiones generadas en un relleno sanitario, es prioritario evitar al máximo la disposición de la fracción orgánica de residuos en este tipo de instalaciones y proponer su desvío para la aplicación de técnicas de tratamiento alternativas, como el compostaje y la digestión anaerobia, disminuyendo así las emisiones de Gases de Efecto Invernadero y consecuentemente contribuyendo a combatir el cambio climático”.

Eso es lo que busca demostrar el Programa Reciclo Orgánicos a través del apoyo a la implementación de las plantas de compostaje de Santa Juana, Talca y Talcahuano, donde esperan una reducción en las emisiones de gas metano a 27.679 tCO2 equivalente durante los primeros 12 años de operación. “Con esto esperamos facilitar la replicabilidad de este tipo de iniciativas a la mayor cantidad de municipios a lo largo del país”, comenta al respecto Canales.

Los desafíos de la Ley REP

La nota explica que en Chile existen 38 rellenos sanitarios que reciben residuos domiciliarios provenientes de diversos municipios. En ese contexto, el jefe de la Oficina de Economía Circular del Ministerio de Medio Ambiente, Guillermo González, plantea que “es posible suponer que si nuestra sociedad continúa operando con el modelo de economía lineal, es decir, consumiendo recursos indiscriminadamente y eliminándolos, se necesitaría aumentar la capacidad instalada actual de rellenos sanitarios. Sin embargo, la Ley REP, N° 20.920, con su jerarquía en el manejo de residuos, apunta a lograr la reducción de la cantidad de residuos para eliminación”.

“Con la implementación de la Ley REP esperamos que, al cabo de una década, tengamos en todo Chile recolección selectiva de todos los materiales reciclables, incluidos los orgánicos, lo que significa que la porción que estaría yendo a rellenos sanitarios será muy inferior a la que existe hoy en día”, concluye González.

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