Chile: Cristián Labbé cada vez más cerca de su detención por crímenes contra la Humanidad

«Tengo claro que quién me torturó y me amenazó matar con un corvo, era Cristián Labbé, (…) lo miré a la cara y lo vi abalanzarse encima mío mientras me insultaba. Además, lo escuché e identifiqué su voz en mis interrogatorios y además me lo ratificó el sargento Barra. Cuando me interrogaba, era claro distinguir su voz, pues lo vi y escuché claramente cuando me amenazó», Harry Cohen Vera, detenido en Futrono por el ejército en noviembre de 1973
 
 
Para nadie es un secreto que la justicia chilena es clasista, insuficiente y tardía. No por nada el Programa de DDHH del ministerio del interior informó, en su balance 2014,[1] que en cuanto a los juicios que se siguen por delitos cometidos durante la dictadura cívico-militar existen 1.045 causas abiertas por crímenes de lesa humanidad, hay 1.073 ex agentes procesados, acusados y condenados, de los cuales 281 tienen sentencia a firme y ejecutoriada, pero sólo ¡75! cumplen una pena de prisión efectiva.
 
Uno de ese escaso millar de esbirros procesados es quien fuera coronel y hasta alcalde en ésta falsa democracia Cristián Labbé, el que ha tenido la desvergüenza de declarar que es un ‘perseguido’ por las instancias judiciales y por el organismo gubernamental de DDHH.
 
Labbé, quien no da muestras de arrepentimiento por su pasado criminal ni por la oprobiosa obra de la dictadura cívico-militar, en la cual participara activamente, intenta presentar las acusaciones en su contra como circunstanciales, pero la verdad es que, al contrario, son serias y fundadas. El mérito del proceso demuestra que son válidos los cargos en su contra como integrante de asociación ilícita y que tuvo participación en varios casos de torturas y crímenes de detenidos en el regimiento de Tejas Verdes, en San Antonio, el cual estaba comandado por el cruel general Manuel Contreras y la cuna donde naciera la DINA. Además, está procesado por otro caso de torturas, esta vez a detenidos en la región de Valdivia, entre 1973-1974.
 
Sobre éste último caso, en agosto de 2014, Cambio21[2] dio a conocer antecedentes inéditos de la causa por torturas sufridas por Harry Cohen Vera, que se sigue en Valdivia en contra de Labbé, entonces teniente de Ejército en la unidad que comandaba el general Nilo Floody. Dicha organización terrorista, instalada en la zona entre 1973-1974, tenía por fin reprimir al MIR y cualquier foco de resistencia en contra de la dictadura. Sobre el particular, a Labbé se le imputa haber presenciado y participado de los apremios sufridos por Cohen y otras personas y haber estado a cargo de la unidad que los mantuvo cautivos sin orden judicial alguna. Harry Cohen, 22 años por aquel tiempo, fue detenido el 7 de noviembre de 1973 cuando se dirigía desde Santiago a Futrono, donde residía parte de su familia. Lo hacía cada cierto tiempo por razones de negocios y por encargo de su hermano, quien residía con él en Santiago. El pelo largo y la barba destacaban en la desgarbada figura de un muchacho de aquella época, ajeno a la política, más preocupado de su trabajo como técnico eléctrico y de ayudar a los suyos. Lo que vendría después, sí que no estaba en lógica alguna. «Yo no era activista ni militante político -señaló Harry Cohen a Cambio21-, era un observador de lo que pasaba«.
 
Ya en Futrono junto a su familia, al día siguiente de su arribo y siendo de mañana, se encontró de sopetón con un aspecto de fiereza que jamás había imaginado. Militares camuflados y fuertemente armados rodearon su casa e ingresaron violentamente apuntando a todos en la familia. Él y un familiar fueron hechos prisioneros y trasladados a la comisaría del pueblo. Desde allí fue llevado en helicóptero hasta ser puesto bajo las órdenes del teniente Labbé, quien era reconocido por ostentar un trato de fiereza con quienes caían en sus manos (lo que se le ha olvidado, parece). Pero lo peor estaba por venir. Fue encerrado junto a otro prisionero en una celda. Allí estaba cuando vio de frente a Labbé por primera vez. Jamás olvidaría ese rostro, la voz, esa prepotencia, la violencia con que fue encarado, corvo en mano por el militar, por solo mirarlo a la cara. La voz la seguiría escuchando por algún tiempo, en cada sesión de tortura, donde ya no lo podría mirar a la cara, pues la capucha que le fue colocada lo impedía.
 
«Ante mi apareció un militar fuertemente equipado, quien mirándome de manera amenazante me gritó: ¡baja la mirada concha de tu madre!… Ante la sorpresa y el temor, no reaccioné en forma instantánea, provocando en él un estado de histeria que derivó que sustrajera el arma cortopunzante conocida como corvo, avanzara hacia mí y profiriendo insultos y amenazándome con cortarme el cuello…«. No era otro que el teniente boina negra Cristián Labbé Galilea, ex alumno de la tristemente conocida Escuela de Las Américas de los Estados Unidos.
 
Para Cohen, «las torturas que sufrí fueron sin sentido, las preguntas acerca de lo que hacía yo o mi familia eran acompañadas de descargas de corriente, que aumentaba si no les parecía adecuada mi respuesta (…) en cada oportunidad que fui torturado era izado con mis manos amarradas a la espalda, capucha en mi cabeza y electrodos puestos en brazos, pies y caderas. Era un ritual que comenzaba en silencio y luego se venían las preguntas, insultos y amenazas. Los golpes de corriente eran insoportables«, indicó. Tres eran las voces que interrogaban una y otra vez. La del miembro de la DINA, Cristián Labbé, era inconfundible para Harry Cohen: «Tengo claro quién me torturo y me amenazó matar con un corvo, era Cristián Labbé, cómo no voy a estar seguro si lo miré a la cara y lo vi abalanzarse encima mío mientras me insultaba. Además, lo escuché e identifiqué su voz en mis interrogatorios y además me lo ratificó el sargento Barra. Cuando me interrogaba, era claro distinguir su voz, pues lo vi y escuché claramente cuando me amenazó«, afirma sin dudas. Las sesiones de torturas se prolongaron por días, así consta no solo del testimonio de Harry Cohen sino que además del de los otros prisioneros que sufrieron también el rigor de los flagelos. «Fuimos torturados con electricidad, nos amenazaban con corvos en el cuello, nos intentaron fusilar mientras estábamos vendados«, afirma Bernardo Santibáñez, compañero de celda y desdichas de Cohen, en la causa rol 5-2013.
 
Pasó mucho tiempo y en la Corte de Apelaciones de Valdivia, el 4 de septiembre pasado,[3]Labbé tuvo que prestar declaración legal tras ser acusado de participar en torturas en la comuna de Futrono el año 1973. Entonces, el ex integrante de la DINA fue interrogado en calidad de inculpado por los hechos que lo sindicarían como el responsable de torturas en contra de Harry Cohen Vera. El ministro instructor de la causa, Juan Ignacio Correa, dijo que tras interrogar a Labbé en dependencias de la Corte, el ex DINA negó su participación en estos hechos. Pero, algo recuperó de su memoria y tuvo que reconocer que sí estaba en la zona de los hechos en aquella época. No pudo contradecir a los múltiples testigos que lo ubicaban allí, lo que en declaraciones anteriores había negado. En su nuevo testimonio, negó, eso sí, haber participado en torturas: «Nunca en mi vida he aplicado apremios a persona alguna«, señaló el patético esbirro.
 
Todas las declaraciones de testigos directos en la señalada causa, han sido coincidentes en ubicar a Cristián Labbé entre octubre y noviembre en la zona y en el lugar de los hechos. Testigos que lo vieron e incluso hablaron con él, como otro detenido sin orden judicial, Jaime Rozas, quien asegura en sus declaraciones: «En ese momento conocí a un oficial de Ejército (…) el que me dijo que era de apellido Labbé (…) quien conversó conmigo, me preguntó de dónde venía, le dije que de Futrono y le pregunté si era familiar de una familia Labbé de Futrono y me dijo que no«. Rozas hablaría cara a cara varias veces con el teniente, identificándolo también como uno de sus torturadores. Según la querella, el joven fue detenido por militares de manera violenta para ser trasladado a un recinto policial, presuntamente bajo secuestro y en donde habría sido torturado, acusándolo de ser un terrorista.
 
Pasa el tiempo y en una nueva resolución, fechada éste jueves 15 de enero, dictada en el proceso que instruye el Ministro en Visita Extraordinaria Juan Ignacio Correa Rosado, de la Corte de Apelaciones de Valdivia, en contra de Cristián Labbé, se ordena su comparecencia para ser careado el próximo 20 de febrero con Harry Cohen. La notificación la practicará la Policía de Investigaciones, por orden del juez.
 
Otro de los que deberá comparecer el próximo 20 de febrero ante el magistrado para ser careado con Cohen es el periodista que gustaba andar vestido de militar en aquella época para cubrir las noticias y que, en realidad, como consta en el proceso, no eran sino que «puestas en escena«, verdaderas mascaradas que buscaban ocultar crímenes y abusos, tan típico de la prensa servil de aquella etapa negra de nuestra historia. Se trata de Eduardo Hunter Abarzúa, quien además es presidente regional de Renovación Nacional y ha ocupado diversos cargos al interior de esa colectividad. Hunter se encuentra también en calidad de inculpado, e interrogó personalmente, con traje militar de combate y en condición de corresponsal de guerra, a Harry Cohen. En tal condición, publicó un reportaje en la revista VEA, sindicando a Cohen como un «peligroso guerrillero». Cohen jamás militó en partido alguno y menos tenía relación con la política. Pero según el «periodista», era un peligroso extremista.
 
Las diversas declaraciones que constan en la causa, entre ellas las confesiones de los inculpados, los testimonios de las víctimas, así como las evidentes contradicciones de Labbé y Hunter, se coronarán con este careo, tras el cual el tribunal deberá pronunciarse acerca del procesamiento de Labbé, el que parece inminente.
 
Concuerda con ello el abogado Luis Toro: «Los elementos que basan las presunciones en contra de Labbé son más categóricos aún que los que hubo contra Rosauro Martínez e incluso cuando lo procesaron en Tejas Verdes. Los expedientes conllevan certeza procesal, luego quedan en evidencia sus mentiras en 6 expedientes«, asegura.
 
 
¡NI OLVIDO NI PERDON: VERDAD, JUSTICIA Y MEMORIA!
 
¡QUE LA HISTORIA NOS ACLARE EL PENSAMIENTO!
 


[2] http://w.w.w.cambio21.cl/cambio21/site/artic/20150117/pags/20150117120930.html
NOTICIAS ANTICAPITALISTAS