Chile. Carta de la madre de Rodrigo Rojas De Negri, quemado y asesinado por la tiranía hace 31 años

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Compañeros, compañeras, amigos, amigas, pobladores, trabajadores y autoridades locales: desgraciadamente estaré ausente en este acto conmemorativo. Hoy, a 31 años de haber enterrado a Rodrigo, todavía seguimos viviendo en busca de la verdad y la justicia. En esto me he visto envejecer y perder la vida, pero nunca la integridad. Y como veo que el día de encontrarme con él se acerca a pasos agigantados creo que hoy diré cosas que me han dicho y le han hecho mucho daño a mis hijos y familia. Pero antes de entrar en la materia misma, les quiero decir a todas y todos los pobladores, trabajadores y militantes progresistas y del Partido Comunista que sin el apoyo de Uds en esta búsqueda habría sido mucho más duro y difícil caminar con el dolor y a veces la desolación. No tengo palabras que realmente expresen la gratitud y el cariño que sentimos mis hijos Pablo Salvador, Christopher y yo por todo lo que nos han entregado a Rodrigo y a nosotros en esta larga e injusta búsqueda. Duele inmensamente no porque Rodrigo sea mi hijo. Desde el día de su funeral entendí que Rodrigo no solo era mio, lo era de todas y todos las y los chilenos,. Duele por la falta de responsabilidad de los gobiernos que han transitado en nuestro país desde 1990, sin dejar de reconocer los pequeños avances que ha habido en este gobierno de la Nueva Mayoría. Estoy cansada de ver y oir insensateces en contra de nuestra lucha por tantos años, así como duele ver a hijos e hijas de compañeros ejecutados o detenidos desaparecidos, como en este caso, donde ha primado el egoísmo, la traición y el acomodo personal olvidándose que muchos jóvenes ese dos de Julio de 1986 vivieron el horror al presenciar tan inhumano y horroroso crimen. Más de una docena de personas fue a prestar testimonios entendiendo la importancia de denunciarlo. Fueron presionados, perseguidos y encarcelados con maniobras sucias de la dictadura y los abogados del ejército, de carabineros y civiles que representaban al dictador en La Moneda. Las clínicas que me cerraron el paso para trasladar a los jóvenes para que fueran tratados, el hecho que jugaran una vez más la táctica de tratar de dividir las familias proveyéndole a Carmen Gloria los tratamientos adecuados y a Rodrigo llevarlo a una área totalmente desprovista de asepsia; negarle el uso de los laboratorios, el banco de sangre y la farmacia. También la Dirección de la Posta Central tiene responsabilidad en este crimen y otros. Duele que no se entienda que toda una comunidad fue torturada y quemada, así como muchos jóvenes me han expresado en distintas partes del país que ellos también fueron simbólicamente quemados ese día. Son tantos los casos similares cometidos con premeditacion y alevosía. Los gobiernos nos decían que justicia habría en la medida de lo posible. Sí la hubo para algunos, pero no para la mayoría de las víctimas de la dictadura. Empecemos por nombrar estos crímenes de lesa humanidad: los y las [email protected] [email protected], los ejecutados y las ejecutadas políticas, que yo llamo acribillados políticos; los exonerados, los presos y presas políticas, poblaciones enteras allanadas, mujeres niños y niñas fueron golpeados, muchos de ellos fueron detenidos junto a sus padres o madres. Es por ello que resalto la labor y apoyo que a través de los años han realizado todas y todos Uds. por mantener la memoria viva, el incansable apoyo y trabajo que han realizado buscando esa justicia que en cierto modo también es la justicia que merecen. Para mis hijos, familia y para mí tiene un mayor valor cuando Uds. tienen un alcalde que ha sido parte de este juego inhumano, pero la fuerza y valentía de cada uno de Uds. no ha permitido que esto suceda y han tenido logros increíbles en esta área, como por ejemplo que hayan logrado inaugurar la plaza Rodrigo Rojas. Poner la placa recordatoria del crimen en el muro donde fueron torturados y quemados Rodrigo y Carmen Gloria. Esa lucha esta pegada a mi corazón. Todos actos de justicia populares, así como también está la AFEP que sin la acción de su apoyo legal Rodrigo nunca tendría la posibilidad de lograr justicia. También de la Comuna de Quilicura que levantó un monumento en honor a Rodrigo y Carmen en la sanja donde cobardemente los fuera a abandonar Pedro Fernández Dittus. Así como quiero nombrar su SAPU con el nombre de Rodrigo.

En este crimen hay muchos envueltos, no solo el ejército, carabineros, también la marina con la participación de Patricio Carvajal. Los años pasan y los criminales están sueltos o han muerto por lo cual no se les puede enjuiciar. Aunque nos nieguen que hubo actos de silencio, estos existen. Por alguna razón ninguno de los tres poderes del Estado han cumplido con la responsabilidad que les corresponde. Que hay excepciones, las hay, pero no son más que excepciones.

La impunidad no debe continuar. Hay que combatirla con diente y muela.

Terminando les pido disculpas por darles este mensaje tan largo y además quiero recordarles a todos y todas lo que el dos de julio le escribiera a Pepe Olivi. Uds. desde hace muchos años pasaron a formar parte de mi familia. Hubiese querido abrazarlos a todas y todos, pero causas que están fuera de mi control me impiden estar junto a Uds., y si la vida me lo permite, lo podré hacer el próximo año. Ojala que para esa época hayamos logrado que finalmente Rodrigo y Carmen hayan recibido la justicia que se merecen.

Reciban mi amor y cariño desde la distancia, Verónica De Negri.

Ni perdón Ni olvido

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