Publicado en: 10 diciembre, 2018

Catalunya: ¿la vía de en medio?

Por Iñaki Urdanibia

Un interesante libro que toma como centro la cuestión catalana ( ¿ o es española?)con unas propuestas que coinciden , sin nombrarlo, con alguna de las fuerzas políticas en presencia.

Por Iñaki Urdanibia


El tratar de analizar la cuestión catalana ( ¿ o es una cuestión española?) en su complejidad no cabe duda de que es digno de aplauso. Es lo que hacen los tres autores – Enric Tello, Pedro Ibarra y Dominique Saillard- del libro publicado por la editorial Icaria: «Nacionalista lo eres tú. Una propuesta federal-confederal republicana para superar la crisis del régimen político del 78». Los autores se definen desde el principio como participantes en el círculo de la revista desaparecida En Pie de Paz (EPP), y señalan que a pesar de la desaparición de la publicación , las reuniones entre ellos, y algunos más , para continuar el debate sobre la actualidad política continua; lo cual no hace que que su voz represente a colectivo alguno sino únicamente hace responsable de ella a los firmantes.

Dejan claro desde el principio que la ola de movilizaciones y reivindicaciones catalanas no han caído del cielo, sino que en la lucha se dan cita el hartazgo ante la corrupción , la monarquía impuesta y el desprecio al que han sido sometidos por el PP, por C´s y por el PSOE. Todos ellos han recurrido a un tratamiento judicial y policial para reprimir los pasos que se daban desde el independentismo catalán. Las bestiales actuaciones policiales ante unos manifestantes pacífico que trataban de poner unas urnas para votar, unas acusaciones a los líderes independentistas, del Govern y de los organismos sociales, jaleados casi con absoluta unanimidad por la prensa estatal, ha confirmado que España es diferente ante las críticas de la prensa internacional que contemplaba estupefacta el comportamiento de los políticos hispanos y las triquiñuelas jurídicas urdidas por Larena acusando de rebelión y sedición cuando ninguna lectura de los textos jurídicos deja ver violencia alguna, únicamente la de la policía, y ningún intento de derrocar un gobierno. La unanimidad por parte de la clase política, la prensa, la policía y amplias capas de la ciudadanía azuzada por quienes en vez de entonar el a por ellos, deberían haber tratado de solucionar los problemas. En estos asuntos la represión no hace sino fomentar la ampliación del descontento, y llevar a los extremos a gente que inicialmente podía mantener posicionamientos más moderados. Reacciones represivas apoyadas por todos los partidos de obediencia hispana que rompen con los comportamientos que se han dado en otros lugares en los que se han celebrado diferentes referéndums ilegales sin que hayan sido aplastados por las fuerzas dichas de orden. En tales movilizaciones han participado no solamente los independentistas sino también otros que están hartos del comportamiento del gobierno central y los partidos que se turnan en tal; a ese descontento se han unido así gente no partidaria ni siquiera, del derecho a la autodeterminación – aunque con su comportamiento de hecho lo apoyaran- sino defensores de la república frente a la monarquía de los borbones y sus desfases y los casos e corrupción cometidos por el PP y anteriormente por el PSOE, lo que hace que parece que tal comportamiento sea un mal endémico de los partidos gobernantes hispanos. Así, prácticamente tres millones se movilizaron contra viento y marea sorteando todas las dificultades que se ponían a su paso lo que da muestra del convencimiento de los movilizados; aun subrayando la importancia de tal cifra, lo autores de la obra mantienen que esto no es suficiente como para tomar decisiones de manera unilateral como hicieron los independentistas arrogándose la representación de todo un país sin contra con la otra mitad que ni participó ni estaba de acuerdo con la salida propuesta por aquéllos.

Ya en las primeras páginas se ofrecen cifras acerca de los sentimientos de pertenencia e identidad( sólo españoles, sólo catalanes, catalanes y españoles…), viéndose que a través de estas cifras y la participación en el referéndum del 1-O, se puede hablar de prácticamente dos mitades, si bien si se cuentan aquellos que aun no siendo independentistas son partidarios de que se consulte a la ciudadanía y con tan propósito participaron en el referéndum nombrado se puede hablar de dos tercios de la población que son partidarios de que se realice una consulta. Quedando así subrayada la importancia de las movilizaciones en Catalunya que sin lugar a dudas pueden ser consideradas como las más importantes celebradas contra el régimen del 78 y los cambalaches que favorecen en bipartidismo, posteriormente reforzado por el creado partido de Rivera con el fin de poner freno-según dicen- a Podemos, las Mareas, Compromis, En comú, etc. Movilizaciones que han abierto importantes brechas en el régimen del 78 y su legalidad, señalan sin embargo que la cifras no dan como para que una mitad imponga a la otra mitad su postura, en una lucha por lograr unos otos más que el bando contrario. Se detienen los autores en la importancia que supone el no reconocimiento que se da por ambas partes: tanto quienes no tienen en cuenta la decisión de los catalanes como de quienes no tienen en cuenta a quienes no se consideran solamente catalanes; así si la lucha contra el Estado centralista e incapaz de abordar el problema de la plurinacionalidad de ese país llamado España es netamente justa lo que no parece de recibo es que se dé una lucha contra una mitad de la población. Se subraya igualmente el carácter no violento de las movilizaciones a pesar de las patrañas que se han vendido por los políticos, los jueces y la prensa, si bien también se incide que la postura no violenta de los manifestantes no contó con la previsión de los pasos a dar, ni la paciencia necesaria para llevar adelante la lucha.

Cifras acerca del sentimiento de pertenencia y el simbolismo ( toque a los independentistas que no tienen en cuenta la pluralidad , el mestizaje…)…La cosa no puede residir en un voto más…pero tal consideración no se puede ni se debe aplicar únicamente a quienes pretenden separarse sino también a la parte que defiende el virgencita, virgencita que me quede como estoy…La salida del atolladero de la situación de bloqueo y de la lógica binaria en que se halla la situación exige para dar cabal solución al problema (¿ hispano?) organizar una salida pactada, negociada, que desemboque en un referéndum legal …el problema es que Madrid no está por la labor…ni el PP, ni el PSOE, ni…la prensa, ni…así lo del referéndum pactado queda como un a posición angelical , del mismo modo que los cacareos acerca de modificar la Constitución si en cuenta se tiene la correlación de fuerzas existente…malo! Pues no variaría la disposición que supone que la soberanía reside en el pueblo español y no en el catalán, ni el vasco, ni…

Es cierto que la salida unilateral contra la mitad de la población o tal vez contra un cuarto si se tiene en cuenta a quienes como los firmantes, buscan una salida vía referéndum que consulte la voluntad de los ciudadanos catalanes dejaría el problema sin una solución …si bien también es verdad que con las actuales cifras, casi empatadas, en caso de celebrarse una consulta, vencería una de las opciones por un puñado de votos…tal vez este sea uno de los motivos de que algunos teóricos, en otros tiempos, del derecho de autodeterminación la niegan ahora…por la división o fractura que ello supondría.

Hay otras cuestiones que son tratadas y que resultan de sumo interés como son las relaciones entre las encuestas en las que se ha de tener en cuenta la presencia de la emotividad ( relación que se da en quienes piensan de uno u otro modo, en todos); en este orden de cosas las diferencias que se establecen entre soberanía e independentismo , que hace que lo primero no conduzca necesariamente a lo segundo, y que puedan haber sentimientos de identidad plural, al igual que la identidad no solamente ha de tener en cuenta lo nacional sino también otras circunstancias como el género, etc.

En la cruzada contra las reivindicaciones catalanes, y vascos, se tacha de nacionalistas a los periféricos , y reivindicativos, como si por otra parte fuese un invento creado para joder a los otros, cuando es obvio que la cosa tiene causas más profundas ( ahí se sacan a relucir los nombres de Mas, Puigdemont, Torra o quien sea menester como que fuesen ellos los culpables del invento; señores, por cierto, que es indiscutible que defienden unas posturas neoliberales, lo que no implica a la ciudadanía que reivindica sus derechos, que no son reconocidos por la Constitución hispana) mientras que quienes defienden las cosas tal y como están con todo el simbolismo en funcionamiento parecen situarse más allá del bien y del mal, lo cual es absolutamente falaz ya que no hace falta más que ver el comportamiento y las soflamas que airean ( ejemplo de Josep Borrell – actual ministro- en cabeza como paradigma) para ver que no hay un solo nacionalismo sino como mínimo dos: el hispano, que parece que queda exento de tal calificación como si fuese fruto de la naturaleza…En este orden de cosas me permito señalar algunas cosillas- que son anotaciones personales que me surgen asociadas con a lectura del libro- y es que en una de las partes coinciden el facherío más extremo con gente que con toda seguridad piensa de una manera honesta acerca de su pertenencia española o doble ( española y catalana), sin que ello suponga una imposibilidad lógica ni práctica; como decía, no obstante, aun siendo consciente de que las cosas no se pueden reducir a dos bandos, ya que como se puede ver por el mismo libro hay posturas en medio ( no se puede meter a todos en el mismo saco), lo cual hace que en este enfrentamiento cualquiera que tenga un mínimo espíritu de izquierdas y rupturista se inclinará más por las posturas de lucha que no con quienes, vellis nolis, defiende el estado actual de cosas ( monarquía, Constitución como texto sagrado, la unidad indisoluble de la patria, española), etc. Con tal perspectiva y a mi modo de ver la lucha por el derecho a decidir y por la república me parece positiva y digna de ser apoyada con todos los peros que se quiera, ya que en todo caso supone un intento de que las cosas se muevan y que se puedan poner en solfa las aristas más chungas del actual régimen del 78.

En fin, los firmantes del libro defienden la perspectiva de luchar por la celebración de un referéndum pactado entre las partes, con todas las garantías legales y con el tiempo necesario para que las diferentes posturas puedan ser discutidas con tiempo y tranquilidad suficientes, proponiendo a su vez un futuro en el que el respeto de las diferentes naciones que se engloban en el Estado español sean contempladas en una Constitución modificada, persiguiendo una organización federal o confederal del estado hispano. Perspectiva que como horizonte resulta prometedora en la medida en que supondría una relación bien distinta entre las partes…si bien, no digo que los autores no sean conscientes de ello, y seguramente me repito, tal horizonte tal y como están las cosas y las posturas en litigio, con el dominio imperativo de la ley impuesta por Madrid y sus instituciones hacen que tal horizonte hoy resulte un tanto angelical…Con respecto a Euskadi aplauden el giro de EHBildu ( tanto en lo que hace a dejar de actuar violentamente -que dicen los autores- y alguna mención programática a la posibilidad de ua confederación como forma organizativa del Estado español) como el abandono de las reivindicaciones nacionalistas ( separatistas) por aparte del acomaticio y oportnusita PNV…lo que según su punto de vista acerca las cosas a sus postulados…pues bueno.

Tal y como están de enconadas las posturas, el tratar de forzar las inflexibles leyes hispanas que de hecho ningunean las disposiciones y decisiones autonómicas, por medio de la lucha reivindicativa parece que es inevitable.

Finalizaré diciendo que se podrá estar de acuerdo o no con todo o con parte de lo expuesto/propuesto en el libro, mas lo que sí que es digno de aplauso es que se plantean los temas cruciales que se han de valorar y se han de tener en cuenta si se quiere hallar una salida digna al problema catalán (¿ o es español?) y, por extensión al problema de las nacionalidades, a su forma de gobierno y a la estructura del Estado.

COLABORA CON KAOS