Cataluña e Israel: convenios políticos y negocios empresariales polémicos

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CRÍTIC ha ejercido el derecho de acceso a la información pública para obtener la relación de todos los convenios entre la Generalitat e instituciones de Israel. Actualmente, hay trece de vigentes. Un informe del Observatorio de Derechos Humanos y Empresa, que se presenta jueves, pide que se cancelen las relaciones comerciales con Israel. Los intercambios comerciales entre Israel y Cataluña no han dejado de crecer. En 2016, las exportaciones de las empresas catalanas en el Estado hebreo se situaron en 427 millones de euros. Israel ha sido a menudo denunciado por la ocupación de los territorios palestinos y por violación de los derechos humanos.

ACC1Ó hace un balance «muy positivo» de los convenios institucionales con los israelíes: «Permiten conocer la innovación de Israel y promover la colaboración entre empresas»

Visita de Artur Mas a la empresa Dead Sea Works, matriz de la catalana Iberpotash, en 2013 / GOBIERNO

Los intercambios comerciales entre Israel y Cataluña no han dejado de crecer en los últimos años. Desde el 2011, ACC1Ó, la agencia gubernamental para la internacionalización de la empresa catalana, ha intensificado su presencia en el Estado hebreo, que los últimos ejecutivos consideraron un «referente» y un «ejemplo», tanto desde el punto de vista económico como en lo relativo a la creación de un Estado. Los acuerdos entre los dos países, pero, generan recelos, tanto en buena parte de la oposición en el Parlamento como colectivos propalestinos oa organismos como el Observatorio de Derechos Humanos y Empresas, que cuestionan que tener determinados tratos contribuya a resolver el eterno conflicto árabe-israelí.

En mayo del año pasado, el ex presidente de la Generalidad de Cataluña  Artur Mas  fue premiado por la Comunidad Israelita de Barcelona por haber «promovido la colaboración» entre el Estado hebreo y el Principado. Tres años antes, en noviembre de 2013, Mas encabezó un viaje de cinco días a Israel, en compañía del consejero de Economía, Andreu Mas-Colell; el que era alcalde de Barcelona, Xavier Trias, y otros cargos políticos y representantes de una treintena de empresas privadas catalanas. Durante la estancia, el jefe del Ejecutivo definió Israel como «ejemplo» y «referente» tanto en cuanto a la creación de un Estado como en materia económica, y añadió que Cataluña quería ser «la puerta de entrada a Europa de los israelíes «. Sus palabras generaron críticas de la oposición de izquierdas, de organizaciones como Fundipau y de colectivos propalestinos. Sin embargo, desde entonces, los vínculos comerciales entre Cataluña e Israel no han dejado de crecer. ACC1Ó, sin embargo, hace un balance «muy positivo» de los convenios comerciales con Israel: «Permiten conocer la innovación de Israel y promover la colaboración entre empresas».

CRÍTIC ha tenido acceso, a través del Portal de Transparencia de la Generalitat, a todos los convenios actuales entre el Gobierno catalán e instituciones de Israel. Actualmente, hay trece de vigentes. Más allá de los acuerdos sellados por diversas empresas, la misión de Artur Mas sirvió para cerrar cinco de los trece acuerdos vigentes. De los ocho acuerdos restantes, un fecha de la segunda legislatura con Jordi Pujol al frente del Ejecutivo, cuatro de otros momentos de la etapa de Mas y los tres restantes se han firmado durante la presidencia de Puigdemont. Los acuerdos comerciales e institucionales Generalidad-Israel están básicamente vinculados a proyectos de investigación, la promoción industrial o económica o en la colaboración entre centros educativos, entre otros.

El Departamento de Economía y Conocimiento firmó en noviembre de 2013, coincidiendo con el viaje de Mas y Mas-Colell -entonces el máximo responsable de la consejería-, memorandos de entendimiento con el Instituto de Ciencia Weizmann, la Universidad de Tel -Aviv, el Technion – Instituto de tecnología de Israel [que, entre otros proyectos, desarrolla tecnología para drones militares y colabora con empresas militares como Elbit Systems] y la Universidad Hebrea de Jerusalén . En cuanto al consistorio, se mantiene en vigor el acuerdo tripartito de Amistad y Colaboración entre Barcelona, la Ciudad de Gaza y Tel-Aviv que firmó en 1998 Joan Clos y el acuerdo que el año pasado sellaron el Instituto Municipal de Educación (IMEB) y la Autoridad para el Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto (Yad Vashem).

El acuerdo más antiguo data de 1987 y es una colaboración en «investigación agroforestal y especies subtropicales» entre la Universidad Ben Gurion -situada en Beerseba, en el sur de Israel- y el Departamento de Agricultura. Otros acuerdos son el convenio entre el Consorcio de la Educación de Barcelona, la Empresa Technologies of Voice Interface (Voiceitt) y la Universidad Autónoma (UAB); el convenio de colaboración entre el Instituto Ramon Llull y la Universidad Hebrea de Jerusalén para consolidar los estudios catalanes en el centro de enseñanza superior, además de la realización de actividades académicas y de investigación, o el convenio de cooperación para la promoción industrial, la investigación y el desarrollo entre la Agencia para la Competitividad de la Empresa (ACC1Ó) y el Centro industrial Israelí para la investigación y el desarrollo (MATIMOP) .

El Ayuntamiento de Barcelona también tiene acuerdos con instituciones israelíes como el convenio a tres bandas con Tel-Aviv y la ciudad de Gaza

El Ayuntamiento de Barcelona también ha cerrado acuerdos con instituciones israelíes. Actualmente son dos los acuerdos vigentes, ya que el acuerdo de Amistad y Cooperación entre la capital catalana y Tel-Aviv que Xavier Trias firmó durante el viaje de 2013 finalizó en noviembre del año pasado, y el actual gobierno de Barcelona en Común no lo renovó. Ahora se mantienen en vigor dos acuerdos institucionales muy concretos: el acuerdo tripartito de Amistad y Colaboración entre Barcelona, la ciudad de Gaza y Tel-Aviv que firmó en 1998 Joan Clos y el acuerdo que el año pasado sellar el Instituto Municipal de Educación (IMEB) y la Autoridad para el Recuerdo de los Mártires y Héroes del Holocausto (Yad Vashem) en apoyo a las víctimas del nazismo.

Batalla política en Cataluña

En la legislatura anterior, los diputados de CiU, del PP y de Ciutadans unirse para tumbar una moción de ICV que pedía replantear las relaciones de la Generalitat con el Gobierno de Israel. El texto pedía que el Ejecutivo autonómico no impulsara ningún acuerdo con empresas e instituciones israelíes «que tengan un papel directo y demostrado en la ocupación y colonización ilegal de territorios palestinos».

En cuanto al consistorio de Barcelona, en el pleno del pasado 30 de septiembre la CUP – CAPG Barcelona pidió, a través de una intervención del concejal Josep Garganté, que se ponga fin al acuerdo de Amistad y Colaboración tripartito con Tel Aviv y Gaza y limitarlo a la ciudad palestina. La alcaldesa, Ada Colau, rehusó la petición con el argumento de que «el hermanamiento se firmó para reforzar el apoyo al Proceso de Paz de Oslo» y añadió: «Creemos que es positivo mantenerlo a tres bandas, pero queremos pedir el fin de la ocupación [de Palestina] «.

Acto de la Coalición Basta Complicidad con Israel

Las relaciones comerciales y tecnológicas con el Estado de Israel fueron muy proclives con el Gobierno de Artur Mas. Menos de un año después de acceder a la presidencia de Cataluña, en septiembre del 2011 la entonces vicepresidenta, Joana Ortega, de Unió Democrática, ya había hecho un viaje institucional para intensificar las «relaciones y la cooperación entre los dos países «. Pero el reflejo con el país no ha sido, ni de lejos, una cuestión exclusiva del equipo de Artur Mas, sino un rasgo característico de la antigua CDC desde su fundación. Jordi Pujol ya hizo un viaje oficial en el país en 1987, y el nuevo PDECat mantiene el mismo posicionamiento, hasta el punto de que el responsable de su subcomité de defensa, Toni Florido, es a la vez el presidente de la Asociación Catalana de amigos de Israel (ACAI). Ahora bien, las simpatías hacia Israel no son exclusivas de CDC en el soberanismo catalán, sino que históricamente también la han profesado varios dirigentes de ERC.

Paralelamente, desde hace décadas, una parte significativa del arco parlamentario del Principado y de las organizaciones sociales y de cooperación catalanas ha mirado con recelo -si no directamente con rechazo- los acuerdos catalanes con el Estado de Israel a debido al mantenimiento de la ocupación israelí de Palestina, sus violaciones de los derechos humanos documentadas en multitud de informes y las crecientes condenas de la comunidad internacional, como la reciente del Consejo de Seguridad de la ONU contra las colonias hebreas en territorio palestino.

El conflicto palestino-israelí, de hecho, se ha llegado a debatir en el Parlamento de Cataluña. En febrero del año pasado, por ejemplo, la cámara rehusó -con los votos de Juntos por Sí y del PP- dos mociones que, por un lado, reclamaban a Israel poner fin a «la ocupación y colonización de todas las tierras ocupadas en junio de 1967 [Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este], levantar el bloqueo sobre la Franja de Gaza y destruir el muro «que se adentra en territorio palestino, y, por otro, que el Estado hebreo reconociera los derechos fundamentales de la ciudadanía arabopalestina en «total igualdad», además de respetar, proteger y promover el derecho de los refugiados palestinos a retornar a sus casas.

Campaña por el boicot comercial a Israel

«No queremos que nuestro Gobierno tenga acuerdos con un Gobierno que viola sistemáticamente el derecho internacional y los derechos humanos de la población palestina». La frase la dice a CRÍTICO la activista Alys Samson Estapé y resume la posición de la Coalición Basta Complicidad con Israel , nacida en 2015 y que reúne organizaciones y movimientos catalanes que trabajan en la defensa de los derechos humanos de la población palestina. Basta Complicidad tiene como eje estructural la campaña de Boicot, Desinversiones y Sanciones ( BDS ) a Israel , que reclama el aislamiento de este Estado hasta que no cumpla la ley internacional. «Mientras no la cumpla, tener acuerdos implica en cierto modo ser cómplice», denuncia el activista de Basta Complicidad.

Para Alys Samson Estapé, «a largo plazo, desde el punto de vista económico no es interesante tener acuerdos con Israel, porque quedará aislado. Cada vez tiene más mala imagen, y grandes empresas, como Veolia [multinacional francesa dedicada al agua, la energía, los residuos y el transporte], están renunciando a hacer negocios «. La entidad defiende no tener acuerdos con el país «por una cuestión ética». Samson Estapé denuncia que el Estado de Israel «es un país con una tecnología muy avanzada, que promueve con el sello que ha sido testada en combate gracias al conflicto y la represión hacia la población palestina». La activista subraya que el papel de la Generalitat no es precisamente pasivo, sino que «sobre todo a través del Departamento de Empresa, tiene un rol totalmente activo para que haya más acuerdos» con Israel.

Exportaciones catalanas millonarias en Israel

Precisamente si hay un ámbito donde se han intensificado las relaciones entre Cataluña e Israel, más allá de las relaciones institucionales, es en el comercial. En 2016, las exportaciones de las empresas catalanas en el Estado hebreo se situaron en 427 millones de euros , después de acumular varios años de crecimiento. En este hecho tiene un papel clave ACC1Ó, la agencia para la competitividad de la empresa catalana, que depende del Departamento de Empresa y Conocimiento. En 2011, firmó un convenio de cooperación para la promoción industrial, la investigación y el desarrollo con el MATIMOP , el Centro Industrial Israelí para la I + D.

ACC1Ó defensa las relaciones de empresas catalanas con Israel, sobre todo en el ámbito de la innovación y la tecnología

Según una  nota de prensa  de ACC1Ó, el objetivo del convenio -que inicialmente tenía una duración de tres años pero se allargar- era que ambos países colaboraran en la «puesta en marcha de proyectos de I + D y de innovación industrial «. El texto destacaba que Israel es «uno de los países más desarrollados a nivel tecnológico del mundo y destina más del 5% del PIB a la investigación y el desarrollo». En respuesta a un cuestionario de CRÍTICO, ACC1Ó hace un balance «muy positivo» del convenio, con el argumento de que «ha permitido conocer la cultura y el ecosistema de innovación de Israel y promover la colaboración entre empresas catalanas y israelíes en proyectos de I + D «.

Tras la firma del convenio entre Cataluña y el Estado de Israel (2011) y del viaje institucional del presidente Artur Mas (2013) se cerraron unos sesenta acuerdos entre empresas catalanas e israelíes y para «conocer el funcionamiento del MATIMOP «, el Centro Industrial Israelí para la I + D. Unos cuantos meses más tarde, en abril de 2014, la Generalitat dio un paso más allá y abrió una «antena tecnológica» en Tel-Aviv. El objetivo era trabajar conjuntamente con el MATIMOP y «buscar empresas israelíes interesadas en proyectos de I + D catalanes -ya la inversa-, identificar programas internacionales de apoyo a los proyectos de I + D y promover actividades bilaterales». El entonces consejero delegado del ACC1Ó, Joan Tarradellas, afirmó que la iniciativa era una «gran oportunidad» para que «Israel es un país líder en los ámbitos de la innovación y el emprendimiento, y tiene una fuerte capacidad de inversión en desarrollo de tecnología «.

En julio de 2015, ya hacia el final del segundo mandato de Artur Mas, la Generalitat decidió convertir la antena tecnológica de Tel-Aviv en una oficina exterior de comercio e inversiones . La delegación se encarga de identificar «oportunidades de innovación en el país que encajen con proyectos de empresas catalanas», potenciar la presencia de las compañías del Principado a Israel, organizar misiones empresariales y fomentar la movilidad de investigadores catalanes en centros tecnológicos y de investigación israelíes. Cuando se anunció la apertura de la oficina, Núria Betriu, que ya ocupaba el cargo de consejera delegada de ACC1Ó, manifestó que tener presencia en Israel era «vital para posicionar la tecnología catalana en el mundo» . «Tenemos la oportunidad de compartir experiencias con un país que ha sabido transformar sus limitaciones en oportunidades, desarrollando algunas de las tecnologías más avanzadas del mundo en los campos del agua, la agricultura y la energía, y que se está posicionando en sectores como la ciberseguridad, la Internet de las cosas, la tecnología financiera, los datos masivas, y las tecnologías del automóvil «, decía el discurso de Betriu. Actualmente, Israel es una de las áreas estratégicas para ACC1Ó para fomentar la colaboración y los proyectos conjuntos en I + D.

Vulneración de los derechos humanos en Palestina

Las relaciones económicas entre la Administración catalana y Israel han sido recogidas en  un informe del Observatorio de Derechos Humanos y Empresas ( ODHE ). El trabajo, que se presentará este jueves, día 30, en el Espacio Francesca Bonnemaison de Barcelona, lleva por título ‘Derechos humanos al margen. Las relaciones económicas entre Cataluña e Israel ‘. La coordinadora de investigación del ODHE y coautora del informe, Blanca Campos , explica a CRÍTICO que les preocupa «que Israel sea uno de los ámbitos territoriales estratégicos para ACC1Ó a la hora de promocionar relaciones comerciales y proyectos conjuntos, para que ningún de los otros [entre los que está el Benelux, Corea del Sur, el Reino Unido o el estado norteamericano de Massachusetts] tiene una situación tan conflictiva ni ha sido condenado tantas veces a escala internacional por violaciones de derechos humanos «.

El Observatorio de Derechos Humanos y Empresas presenta el jueves un informe crítico con las relaciones Cataluña-Israel

El informe del ODHE cuestiona el convenio con el MATIMOP, porque esta agencia «no tiene ningún problema en promocionar todo tipo de empresa, con independencia de que esté en asentamientos en territorio palestino [considerados ilegales según el derecho internacional] o muy implicada en cuestiones de defensa, desarrollo militar o seguridad «, detalla Campos. En este sentido, una de las » historias de éxito » del MATIMOP es Elbit Systems, una de las principales compañías militares hebreas. El ODHE subraya que la agencia considera los asentamientos «parte integrante de Israel», a pesar de las condenas internacionales, y añade que la investigación israelí no deja de estar muy ligada al conflicto con Palestina -y otros países de la zona- de una manera más o menos directa.

El ODHE elaboró un otro informe sobre la industria de ciberseguridad israelí a raíz de la participación de ocho empresas catalanas en la feria Israel Homeland Security & Cibersecurity, celebrada en noviembre pasado en Tel-Aviv. La participación estuvo subvencionada e impulsada por ACC1Ó. El documento publicado en otoño destaca que la capacidad de innovación de la industria hebrea del sector goza de un «ventaja comparativa» que se consigue gracias a «la estrecha relación que existe entre la industria militar y de seguridad tecnológica y las fuerzas Armadas de Israel «, un sistema que» alimenta y justifica por el mantenimiento del empleo en Palestina «y las tensiones con varios países árabes. Se recalca que los territorios palestinos ocupados son «un verdadero laboratorio donde corporaciones privadas, centros de investigación, incluyendo universidades y el Ejército, prueban nuevas armas y sistemas tecnológicos de seguridad para luego incorporarlos al mercado global, con la marca ‘Made in Israel’, que garantiza que han sido «probados en combates».

El informe del ODHE recomienda a las administraciones catalanas que «tomen conciencia» que participar en eventos que promuevan el «desarrollo tecnológico del Ejército israelí» envía un «claro mensaje de aprobación de las agresiones por parte de Israel» y lamenta que «en ninguno de los documentos elaborados por ACCIÓN con relación a la promoción empresarial en Israel, se ha encontrado información relativa a los riesgos y los impactos sobre los derechos humanos y el derecho internacional humanitario a la hora de cooperar en el ámbito empresarial con Israel «. Desde ACC1Ó, responden que «si la empresa catalana ve oportunidades de negocio en el campo de la ciberseguridad, le acompañaremos en su proceso de internacionalización» y añaden que «es un ámbito en clara expansión y muy intrínsecamente ligado al crecimiento de aspectos como el comercio electrónico, la Internet de las cosas, las ‘smart cities’ … «.

Según detalla Blanca Campos, el ODHE apuesta para cancelar este tipo de relaciones y que Israel «deje de ser un ámbito estratégico en la promoción económica para ACC1Ó», aparte de que se desarrollen «criterios de información, conocimiento y asesoramiento sobre el conflicto «, que permitan saber qué supone tener proyectos conjuntos. «De lo que se trata es que no se promueva Israel como si fuera un país normal, sino que está dentro de un conflicto y sus empresas y la economía están muy ligadas al desarrollo tecnológico y militar, que está estrechamente relacionado con el ejército y la ocupación de Palestina «, apunta la investigadora. Para Camps, la promoción estratégica de Israel que hace la Generalitat no se justifica desde un punto de vista económico, sino que básicamente es una «apuesta política».

ACC1Ó, sin embargo, deja claro que seguirán «impulsando la presencia de empresas catalanas en Israel, un país que cuenta con un ecosistema de innovación muy interesante para empresas y entidades catalanas» y recalca que la agencia «no puede fiscalizar los acuerdos que las empresas privadamente realizan, pero sí que fomenta que las empresas catalanas que operan en el exterior sigan las recomendaciones de las Naciones Unidas referentes al respeto a los derechos humanos en los procesos de internacionalización empresariales «.

http://www.elcritic.cat/investigacio/catalunya-i-israel-convenis-institucionals-i-relacions-comercials-polemiques-14276

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