Cargas y represión policial en Sevilla como respuesta a la ocupación de un edificio por 18 familias sin casa

Prensa

«Un desalojo, otra ocupación». Fue uno de los lemas más coreados ayer durante la manifestación convocada por varios colectivos sociales como el 15M, Stop Desahucios o la Plataforma de Afectados por las Hipotecas durante la cual se hizo pública una nueva ocupación de un edificio vacío en la calle Lumbreras, en el que se han asentado 18 familias. Del lema a la acción, inicialmente pacífica, pero que finalmente originó un enfrentamiento entre la Policía y los manifestantes que apoyaban desde fuera del inmueble a las familias ocupas, que se saldó con cuatro detenidos -una de ellas una cámara de La Sexta- y una decena de manifestantes contusionados.

Las organizaciones que lideran la lucha por el derecho a una vivienda digna y contra los desahucios habían convocado toda una jornada reivindicativa. Por la mañana, en el Pumarejo, celebraron un encuentro con personas que están viviendo en sus carnes lo que supone quedarse sin un techo bajo el que cobijarse. Un colectivo de yayoflautas cocinó para ellos y los manifestantes un potaje, antes de partir rumbo al Parlamento donde, a las cinco de la tarde, se inició una marcha por el centro de la ciudad con las setas de la Encarnación como destino final. Unas 500 personas, según datos de la Policía Nacional que seguía la marcha, participaron en esa protesta, encabezada entre otras por las familias ocupas del bloque de San Lázaro , conocido como Corrala Utopía, y las que más recientemente se han instalado en siete viviendas vacías de una promoción de EPSA en la barriada de La Corza .

A la altura de la Alameda, la marcha se desvió del itinerario previsto a la calle Lumbreras, donde 18 familias -algunas de las cuales participaron en el encuentro de la mañana- habían ocupado un edificio que, según lun portavoz del 15M, José García, fue construido en 2008 y pertenece a una inmobiliaria con problemas económicos que los tiene a la venta sin éxito, por lo que los pisos están vacíos. Antonio y Libertad, embarazada y a punto de dar a luz, son una de las 18 familias. «Él se quedó parado y yo así no podía trabajar. Hemos ido de albergue en albergue y por último hemos estado en casa de una vecina pero la gente se cansa y yo no puedo estar en la calle. La madre de mi novio nos ayuda en lo que puede», explicó durante el encuentro en el Pumarejo, sin desvelar lo que ocurriría por la tarde, cuando se dio a conocer durante la marcha la ocupación de la ya bautizada como Corrala Ilusión.

Tras este parón, la manifestación continuó hacia las setas, pero al poco los manifestantes regresaron después de que los ocupas del edificio alertaran a las organizaciones sociales de que la Policía Nacional se había personado en el lugar. Fuentes policiales señalaron que fueron agentes de la vecina comisaría de la Alameda los que acudieron después de que se recibiera una llamada del propietario del inmueble, alertado por un vecino de la ocupación del edificio.

Fue entonces cuando se produjo un enfrentamiento entre los manifestantes y los agentes. Los manifestantes denunciaron que la Policía «cargó con sus porras hasta en dos ocasiones» y provocó «una decena de contusionados». La refriega se saldó con cuatro detenidos por resistencia y desobediencia a la autoridad, una de ellas una operadora de cámara que trabajaba en esos momentos para La Sexta, aunque es autónoma. Según la Policía, no se identificó como tal pese a reiterados requerimientos, estaba «participando activamente en el apoyo a la ocupación» y solo tras la detención «apeló a su condición de periodista». La Asociación de la Prensa exigió su inmediata liberación y hubo una concentración espontánea de compañeros ante la comisaría de Blas Infante.

Los otros cuatro detenidos son varones y, según fuentes del 15M, uno de ellos es «un hombre de 60 años que iba al cine». Al cierre de esta edición seguían arrestados.

Ver abajo vídeo de la noticia en La Sexta y las imágenes de la carga policial:

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