Candidatos demagogos, cínicos y mitómanos

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DEFINITIVAMENTE, DEBEMOS ACEPTAR que la memoria de los chilenos es mala de frentón…pues, en caso contrario tendríamos que reconocer que acá en Pelotillehue todos somos giles, exceptuando aquellos que se dedican a los afanes políticos.

Repasando sucintamente los ofertones que esgrimen los candidatos a la presidencia de la república en sus respectivas campañas, uno se obliga a echar a correr las células de la memoria para traer al presente algunos comportamientos de los postulantes a La Moneda, en los que por cierto quedan muy mal parados. O mejor dicho, quedan como lo que en realidad son: mentirosos y demagogos.

Veamos, para iniciar este mini recorrido, lo que está prometiendo el empresario de los brazos cortos y las uñas largas: Piñera, para confirmar que la oferta en absoluto se condice con la realidad. “Como Presidente de la República, voy a solicitar a los empresarios que distribuyan mejor la riqueza, que no se olviden de los trabajadores”.

Desmenucemos esa frase. Piñera “va a solicitar a los empresarios”, es decir, no piensa ni remotamente legislar al respecto…total, si el empresariado le responde que “no quiere ni puede ni debe redistribuir riqueza”, el muy car’e palo Piñera dirá al país: “bueno, yo cumplí…ya les ‘solicité’ a los empresarios, pero ellos no quieren”.

Además, por si alguien lo ha olvidado, Tatán deberá gobernar con el Congreso Nacional, donde el 100% de los diputados y senadores de la Alianza (RN y UDI), a lo largo de estos 20 años de ejercicio seudo democrático, siempre ha votado en contra de cualquier beneficio REAL y/o garantía legal para los trabajadores. Un ejemplo de ello es la férrea oposición derechista-piñerista a todo lo que huela a organización laboral, vulgo, sindicatos,negociación colectiva y similares.

“Queremos un Estado fuerte y bien organizado”, dijo el muy frescolín en el Arena Santiago. La realidad nos cuenta otra cosa: Piñera, la UDI, RN y el empresariado, lo que menos desean es un Estado fuerte, ya que pretenden PRIVATIZAR el mayor número de empresas estatales, y en el caso de CODELCO quieren adueñarse, como mínimo, del 40% de esa corporación. Y para qué vamos a hablar de la educación pública, puesto que las ansias de los especuladores comerciales que rodean a Piñera se han centrado –desde hace un par de años- en las escuelas municipalizadas, las cuales esperan ‘comprar’ a precio de huevo y transformarlas en un pingüe negocio personal.

“El sistema democrático debe modernizarse según el avance de los tiempos”, añadió en una entrevista otorgada a un periódico capitalino. Pero, nunca ha entregado su definición de “democracia”, ya que en los hechos concretos esa democracia, para él, no es otra cosa que un sistema dúctil al que se le debería poner riendas y bocado, para manejarlo al amaño de los intereses financieros del poderoso que ocupe el sillón de O’Higgins. Y ello quedó demostrado hace pocos días, cuando su jefe de campaña –Hinzpeter- prohibió el ingreso de una periodista del diario La Nación al Arena Santiago, y después Piñera, semi lamentando el hecho, afirmó que “no censuraba a ese diario, a pesar de que ese periódico mentía y difamaba (¿su imagen de candidato?).” ¿Eso no es censura? ¿Qué puede esperar la prensa independiente –virtual, radial, escrita, etc.- si don Sebas llega a La Moneda junto a tan “democráticos” asesores?

Recuerdo una frase de mi antiguo –y ya fallecido- profesor de sociología en la Universidad de Chile, Clodomiro Almeyda: “el poeta ve el mundo con ojos de poeta, la rana con ojos de rana y el empresario con ojos de ganancias económicas”.Y usted, señor Piñera, es un empresario…es entonces un escorpión, y no&nbsp trate de convencer al país&nbsp de que tiene alitas y vuela como paloma, porque ello se asemeja a los intentos de vender la idea de que la derecha chilena jamás apoyó a la dictadura y que en estos 20 años se ha preocupado especialmente de los trabajadores, los estudiantes de la educación pública y de combatir la pobreza mediante la mejoría en las remuneraciones.

Todo lo anteriores es tan falso como las actuales frases explicitadas por Eduardo Frei Ruiz-Tagle en relación al medio ambiente, a la soberanía económica del país y a la lucha contra la dependencia extranjera.

Fue exactamente Frei Ruiz-Tagle quien entregó los glaciares cordilleranos de la región de Atacama a la más predadora y expoliadora empresa minera del mundo occidental: Barrick Gold, así como también –en los hechos fríos- ‘regaló’ las aguas y la distribución de energía eléctrica a tiburones extranjeros.

No es posible entonces creer que este candidato, de la noche a la mañana, haya cambiado en un 100% su antigua posición mercantilista, tal como si hubiese visto a Dios o se le hubiera aparecido el espíritu del Padre Hurtado de la mano de Sor Teresa de Calcuta.

¿Con qué autoridad moral puede Frei Ruiz-Tagle hablar de justicia, si durante su administración se ocupó personalmente de defender al dictador Pinochet cuando fue detenido en Londres? Este señor (Frei) ni siquiera intentó que el tirano fuese juzgado en Chile por sus crímenes y robos; sólo cuando se enteró (pese a que todo Chile ya lo tenía claro) que Pinochet y sus adláteres fascistas habían asesinado a su padre (Eduardo Frei Montalva), recién entonces vino a cambiar un poco su discurso.

Soltarse el nudo de la corbata y desbrochar un botón de la camisa no es sinónimo de modernidad, de democracia, de apego a la justicia ni de identificación con el pueblo…sólo es signo de demagogia barata.

Como también es demagogia –y farándula- buscar una transversalización de la política mediante cantos de sirenas dirigidos a las masas trabajadoras mientras, como sonido coetáneo, se aplaude y se oficializa el principal documento que interesa al empresariado: la falsa y amañada Encuesta CASEN en la que los indicadores de pobreza resultan ser risibles, mentirosos e irreales, pero muy convenientes para los intereses del empresariado transnacional. ¿No es así, Marco Enríquez-Ominami?

En fin, lo decepcionante es que uno de estos tres candidatos será el próximo Presidente de Chile, y todos ellos corresponden a la calificación de personajes demagogos, cínicos y mitómanos…políticamente hablando.

Tal vez nuestro país de ciudadanos pusilánimes, desinformados, cómodos y adocenados merece ser dirigido por gente como esta.