Campaña de Jaleo!!! ante el 14 de abril: ¡República sí, andaluza!

En la actualidad está aflorando un debate en nuestra tierra sobre la necesidad imperiosa de construir una República. Desde Jaleo!!!, como organización revolucionaria, andaluza, feminista y de inspiración socialista tenemos claro que la monarquía es un enemigo a derribar en los tres frentes por ser uno de los órganos de mayor representación del patriarcado, por ser antidemocrático e ir contra el Pueblo Trabajador en beneficio de una ínfima minoría, así como por oprimir a nuestro país bajo el yugo español.

La monarquía española es, además, heredera directa del franquismo. Ninguna duda teníamos de sus intereses económicos, sociales y políticos. Algo que nace de las más altas esferas del genocidio fascista tiene una marca imposible de borrar, por mucho maquillaje que le apliquen. Es por esto que los escándalos de corrupción en la corona, que señalan directamente al rey, no nos sorprenden lo más mínimo, así como las relaciones que el rey pueda tener con asesinos como jeques árabes o mafiosos chinos.

No obstante, nuestra apuesta es, sin duda, por la República Andaluza de carácter popular, de inspiración socialista y por la igualdad de género, aprendiendo de las experiencias históricas pero adaptada a la realidad andaluza de hoy. Nuestro país, Andalucía, es una realidad ajena a la construcción española. Es más, Andalucía, como colonia del Estado Español de la que se extraen materias primas y mano de obra, mientras que se introducen productos elaborados, necesita de su independencia nacional, hacer uso de su derecho a la autodeterminación, para llegar a ser libre. Es por tanto que, aunque luchamos contra la monarquía, no luchamos por constuir una República Española, sino una nueva República Andaluza.

A este respecto, no podemos celebrar el 14 de abril como nuestro día, o como ejemplo de «Día de la República». La instauración de la Segunda República Española el 14 de abril de 1931 no significó un avance en la libertad de nuestro pueblo ni nuestras gentes. Aunque existieron avances típicos de una serie de políticas tímidamente progresistas, son innumerables los atropellos que los gobiernos españoles hicieron contra Andalucía desde el mismo 1931, empezando por la muerte de varias jornaleras de Gilena, en la Sierra Sur sevillana, que murieron por ocupar unas tierras, así como los infames Sucesos de Casas Viejas en 1933, por orden del propio Manuel Azaña, que masacró a todo un pueblo, por poner dos ejemplos de los muchos que se dieron. Por supuesto, la derechista CEDA fue aún peor. Es por eso que queremos diferenciar aquel proceso republicano, de carácter burgués y que nada regaló a Andalucía, con las luchas conseguidas por el Pueblo Trabajador y las clases populares que culminaron con la constitución del Frente Popular en los primeros meses de 1936, como símbolo de la unidad de la izquierda frente al fascismo y que abarcaba desde la CNT y la UGT hasta el PSOE, Izquierda Republicana o el PCE, pasando por los soberanistas e independentistas de los diferentes pueblos del Estado Español. Nuestro más sincero reconocimiento a quienes lucharon contra el fascismo lo demostramos en la lucha del día a día, en el SAT, en la juventud, en los centros de estudio y de trabajo. Y queremos recordar que fueon muchos componentes del Frente Popular quienes querían derribar la entonces vigente República Española, entre ellos el PCE, que apoyó más de una vez la independencia de Catalunya y otros pueblos, y que el Gobierno de la República derrocó bañando esta lucha en un charco de sangre.

De la misma forma, queremos ejercer la memoria histórica más allá de recordar a los hombres y mujeres que el fascismo mató. La izquierda oficialista nos dice que estas personas fueron asesinadas por sus ideales, cuando es falso. Estas personas, a quienes debemos rendir homenaje en nuestra lucha del día a día, fueron asesinadas no sólo por sus ideas, sino por ser revolucionarias y por luchar llevándolas a cabo. Claro está, en el holocausto franquista hubo víctimas que no eran revolucionarias ni de izquierda, pero la razón de estas muertes fue la de acabar con una organización obrera y popular que ponía en pelgro al régimen burgués, fuese este una república democrático-burguesa o un «Estado Nuevo» de carácter fascista. La juventud andaluza revolucionaria tiene claro que las personas mueren, pero los ideales justos perviven. Tanto la República Española desde 1931 como el bando fascista desde la toma del poder por el Frente Popular fueron contrarios, como hemos dicho antes en los sucesos de Gilena, Casas Viejas, Octubre de 1934 en Asturies, la proclamación de la independencia catalana, etc. a los avances sociales que estos grupos políticos, madurados en el Frente Popular, llevaron a cabo. No hay que olvidar que en la Andalucía dominada por el Frente Popular, especialmente en la zona de Jaén, fueron registradas 97 colectivizaciones entre 1936 y 1939, entre las que se incluían términos municipales enteros, como el de Úbeda, con más de 36.000 hectáreas colectivizadas, la mayoría de ellas controladas conjuntamente por la CNT y la UGT, quienes llevaban la batuta mientras el PCE era una fuerza minoritaria, uniéndose al PSOE y formando el Partido Socialista Unificado de Jaén, que se opuso en ocasiones a las colectivizaciones de los sindicatos.

Nuestra República, la andaluza, no puede ser celebrada el 14 de abril. Nuestra República tiene como inspiración las aspiraciones del pueblo por su autogobierno. En este sentido, el 4 de diciembre de 1977 el pueblo andaluz salió a la calle, como tantas veces en la Historia, a pedir la soberanía popular y nacional para Andalucía. Fechas como el 4 de diciembre de 1868 en Cádiz, el 21 de julio de 1873 en Despeñaperros, el 28 de octubre de 1883 en Antequera y tantas otras quedan en la Historia como posicionamientos de la clase obrera y los sectores populares en favor de un autogobierno andaluz. El 4 de diciembre, defendido como Día Nacional de Andalucía por la carga histórica, política e ideológica que tiene, es a la vez nuestro «Día de la República».

Por tanto, nuestro marco de actuación principal es nuestro país, Andalucía. De nada nos vale llegar a los órganos de decisión estatal en Madrid o cualquier otro punto del Estado si no tenemos primero una conciencia y organización en la lucha en nuestra tierra. Nada podremos ayudar a los otros pueblos de dentro o de fuera del Estado Español si no tenemos la fuerza de tomar las riendas de nuestro destino. Esto no es incompatible, ni mucho menos, con el internacionalismo proletario. Nuestras acciones en el día a día, nuestro compromiso con el resto de pueblos del mundo lo demuestran: actos, no palabras. Nos referimos con esto a algunas organizaciones de ámbito estatal que son tan pretendidamente solidarios con el resto de pueblos, y desde un marco español, que donan sus mejores cuadors a la causa española mientras Andalucía sigue sufriendo la desorganización política y, peor aún, un gobierno que desde posiciones pretendidamente de izquierdas como el de IU y el PSOE, nos recortan los derechos más básicos como son el trabajo, la sanidad y la educación.

Nuestra apuesta está en el Pueblo Trabajador, apostando también por la soberanía de los pueblos y la solidaridad activa entre los pueblos que luchamos por nuestra libertad.

REPÚBLICA SÍ, ANDALUZA

INDEPENDENCIA, SOCIALISMO Y FEMINISMO

¡¡¡VENCEREMOS!!!

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS