Calatrava: luces y sombras

Por Iñaki Urdanibia

Está claro que no voy a hablar de la orden religiosa y militar hispana del siglo XI, prietas las filas, ni tampoco de aquellos hermanos García Lozano- humoristas eran ¿no?- conocidos bajo el nombre de los hermanos Calatrava…aquí la cosa, desde luego, no es cosa de risa…con respecto a la disciplina militar, etc. según se mire sí que el arquitecto del que tratan estas líneas que es hombre tremendamente disciplinado y de cerrar filas( ¡Santiago y cierra España!) en cuanto oye una crítica dirigida hacia él o hacia sus obras, mostrando siempre gatillo fácil a la hora de interponer pleitos, lo que hace que a veces pueda pensarse que si su equipo de arquitectos tienen trabajo en abundancia, tampoco anda mal su gabinete de abogados, sin obviar la acumulación de tarea de su departamento de marketing e imagen, aunque la verdad es que Santiago Calatrava se vale por sí mismo para venderse a las mil maravillas.

Llàtzer Moix, subdirector de La Vanguardia y renombrado periodista en el área cultural, cogió su cuaderno y un boli y se trasladó a contemplar diversas obras del arquitecto del que hablamos, allá además de dedicarse a la contemplación de las construcciones, charlo con usuarios, y con algunos de quienes encargaron tales edificios, como también lo hizo con algunos colaboradores del arquitecto, que prefirieron dejar su identidad reducida al anonimato para evitar represalias judiciales, del poderoso Calatrava; el resultado es « Queríamos un Calatrava. Viajes arquitectónicos por la seducción y el repudio » ( Anagrama). Se ha de dejar constancia como lo hace el autor de la obra que el interfecto no quiso ni hablar con él, ya que además de las ocupaciones que le desbordan, las críticas le sacan de quicio. Sea como sea la obra es de sumo interés ya que da rigurosos detalles acerca de las obras, los incumplimientos, las protestas, las querellas, etc. que han acompañado cantidad de las construcciones del natural de Benimamet (1951), afincado en Zurcí..

Los premios le llovieron a Calatrava desde edad temprana para estos menesteres, como se dejaba constancia de ello en la entrega del Príncipe de Asturias. Su celebridad se extendió como la pólvora, debido obviamente a la singularidad y espectacularidad de sus obras, y un cierto papanatismo hizo que algunos próceres públicos considerasen que se debía poner en sus ciudades alguna, o varias, obra del arquitecto; las ganas por alcanzar tal objetivo provocó la aceptación de presupuestos alzados y una confianza absoluta en su quehacer, dejando en sus manos las obras sin ejercitar sobre ellas control alguno por los especialistas locales…y de aquellas pasividades, las posteriores tempestades con respecto a la falta de respeto de los plazos de construcción con el consiguiente incremento del precio , el uso de materiales no adecuados para la zona en que se iba a construir, los petachos para tratar de subsanar los defectos detectados…y exigencia escrupulosa de que su obra ¡debía ser respetada a pesar de los pesares…o de los resbalones…

Es indudable que las construcciones imposibles que apuntan al cielo y tienen a clavarse en él, en formas curvas que toman la viveza de las olas, los puentes que se asemejan a musicales arpas, …son muestra del sello de la casa, de una rica imaginación , y de una pericia técnica capaz de lidiar con formas que de entrada parecen irrealizables e inverosímiles en su acabado. Si lo que digo es la luz y el brillo de las actuaciones de Santiago Calatrava, esta como ya queda señalado, de paso, tiene sus sombras que hace que-como señala Moix- resulta curioso cómo en Wikipedia haya acabado ocupando más espacio las protestas y denuncias e incumplimientos que las propias obras del arquitecto; podría añadirse-quizá exagerando un pelín- que muchas veces su nombre ocupa más papel en las páginas de juzgados que en las de cultura, arquitectura y otras –uras.

Además de algunos de los motivos ya nombrados, parece existir una hilo subyacente en su comportamiento que privilegia el acaparar obras, dejándose guiar por el ombliguismo , frente al sentido de la medida y la sensatez .Esto hace que la acumulación de proyectos haga que resulte imposible cumplir en condiciones con todos ellos, privilegiando muchas veces las cuestiones formales que las de índole funcional, y de ahí que luego broten las quejas, las protestas y las demandas, tanto por parte de quienes se sienten estafados como por parte de él que en cuanto oye alguna crítica fuerte…acude con rauda presteza a los juzgados. Por si esto fuera poco, en la prensa, y en los juzgados, han surgido noticias sobre agujeros , presupuestos doblados o hasta triplicados, asumidos ,sin problemas, por algunos políticos que son habituales en los palacios de justicia debido a uno y mil chanchullos…¡ay las malas compañías!

Dieciséis construcciones visitadas, alguna de ellas-las de Valencia-un par de veces, constituyen el minucioso recorrido que podemos realizar acompañando al avezado guía Llàtzer Moix: Desde Zurich, en donde Calatrava comenzó a mostrar su brillo en el edificio de la estación, a Nueva York en donde se encargó de la intercambiador de transportes que se construyó en la zona cero, y que triplicó a su finalización, el precio estipulado Si en la primera de las obras nombradas apuntaba, como se suele decir, maneras desde su juventud, luego iría asentando su prestigio, y la búsqueda de apoyos y altavoces, en el puente de Bac de Roda en la Ciudad Condal, para trasladarse hacia su país en donde la Ciudad de las Artes y las Ciencias de la capital del Turia al final se hizo como a él le salió del coco, pasando por encima de los deseos de quienes habían encargado la construcción( sabido es que si das la mano al final te cogen hasta el codo). Más adelante , vendría el puente sevillano del Alamillo, que el gracejo local califica como el “pinganillo”, en donde mostró pasarse por el forro muchas de las normas establecidas por las ordenanzas municipales y otras…El puente bilbaíno Zubi Zuri fue convertido en un lugar para la práctica de deporte de riesgo ( a quien no se pegaba la toña se le regalaba una entrada para el palacio del hielo) y ante las quejas y propuestas de solución, modositas ellas por parte del ayuntamientos de Bilbao, la cosa fue directa a los juzgados ( ya que el privilegio de la mera estética y de la importancia del mantenimiento de su obra estaban por encima de cualquier criterio de utilidad y uso…No hace falta ser Adolf Loos para alzarse contra la tiranía del ornamento)). En la construcción del auditorio de Santa Cruz de Tenerife ya asoma el arquitecto tendente a las grandes obras y a la creación de formas exuberantes lo que, obviamente, provoca la subida hasta las nubes de los precios.

Esa personalidad, que es seguida en diferentes pasos que se traducen en diferentes obras- se va desarrollando en la medida en que aumenta el negocio y en que el prestigio del arquitecto alcanza cotas globales..y en ese caminar se van reforzando ciertas característica que dejan ver sus tendencias megalómanas-en lo creativo y en lo personal- y el talante de mal perdedor como el propio de un ser cuasi-divino, intocable( « es notorio que no clasifico a los arquitectos entre los seres humanos>> que decía Adolf Loos), que no puede admitir que cualquier mindungui ponga pegas a sus actuaciones a pesar de que estas en algunas ocasiones resulten francamente lamentables; y la travesía-que en parte he recorrido- continúa: Berlín, Mälmo, Atenas, Madrid, Oviedo, Venecia, Palma de Mallorca…y clientes descontentos, presupuestos disparados, objetivos no cumplidos, críticas por doquier y administraciones-privadas y públicas- “ arrepentidas”, que muestran su enfado, y su prevención a la hora de confiar sus edificios al arquitecto…

La imaginación de Calatrava no descansa en su deseo de adornar el mundo con sus huellas, más allá de cualquier crioterio de funcionalidad, y las acusaciones de “ pesetero ( del carajo, que dijese el difunto Iñaki Azkuna) o de narcisismo no cesan del mismo modo que sus proyectos de “puentear” los Alpes, para verlos desde lo alto como si el observador fuese en una avión, o de crear un cruce de túneles y puentes en Qatar, a lo largo de doce kilómetros, que los mismos qataríes dudan en aceptar debido al alocado presupuesto de la megalómana obra…hace que la cartera de pedidos y/o de proyectos esté repleto del mismo modo que su prestigio cae en tromba, con acusaciones de obras inacabadas o mal finalizadas( con derrumbes incluidos9, presupuestos doblados, etc. . Esto hace que Calatrava y sus peña se hayan lanzado a pintar la cara amable del caballero y a venderle como un filantrópico arquitecto, que es presa de la proverbial envidia hispana, de la prensa que se ceba con él, de las disputas políticas y electorales que le toman a él como cabeza de turco , o echando la culpa de los desbarajustes a los constructores que son unos chapuceros… En fin, el ombligo , el dinero y la estética por encima de todo, Así, Santiago Calatrava.

Paso a paso, con todo tipo de detalles y datos contables y otros, el libro nos conduce por la trayectoria, siempre in crescendo, del endiosado arquitecto, de sus éxitos y sus desaguisados…siempre enfocados a pegar el pelotazo que culmine su veloz carrera.…

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