Cada vez hay más dudas y temores en las estructuras del Régimen post-franquista y menos certidumbres

Publicidad

Una fracción del Sistema confiaba plenamente en que con el paso del bipartidismo al tetrapartidismo, se resolverían la mayoría de los problemas que afectan a la deslegitimación, casi absoluta, del Régimen monárquico. Y que Podemos reincorporaría a la senda institucional a la inmensa mayoría del movimiento popular,  no sólo neutralizando éste, sino vaciándolo de activistas.

Esa estrategia en general ha fracasado, desde luego en Castilla. Quizás, desgraciadamente, dónde ha sido más exitosa es en Euskal Herria, porque allí, las actuales circunstancias de su propio movimiento popular han favorecido tal proceso.

Los partidos del Régimen, incluyendo los nuevos partidos, tienen dos grandes temores: Llegar a acuerdos rápidos con el PP, sin conseguir nada a cambio que los justifique, lo cual les llevaría a sufrir un nuevo desgaste ante su electorado; o tensar tanto la cuerda que pueda llegar a poner en riesgo inmediato al propio Régimen monárquico.

Las divisiones cada vez mayores alrededor de este dilema son plenamente ilustrativas de lo que decimos, especialmente en el PSOE.

Si las fuerzas del Régimen siguen un planteamiento racional en defensa de sus intereses objetivos, lo previsible es que después de unas semanas de postureo se llegue a un acuerdo para formar un gobierno homogeneizado por el PP, muy probablemente encabezado por Mariano Rajoy, pero sin descartar otras posibilidades.

 

Nos gustaría hacer una breve consideración, cuestión que parece haber pillado a much@s por sorpresa, sobre el porqué el PP tiene una base tan sólida de votos, a pesar de los casos de corrupción, de los recortes, etc…

Obviamente hay diversos motivos por los que un sector significativo de la sociedad vota al PP, pero uno, y no de menor importancia, es precisamente por ser un partido que favorece y ampara la corrupción. Hay un sector importante de esta sociedad cuyas actividades funcionan precisamente engrasadas por la corrupción: Constructoras, clubs de fútbol profesional, determinados servicios, sector financiero, bastantes actividades profesionales e incluso ONG’s…

 

Esas gentes ven en la continuidad de los gobiernos del PP una garantía para el futuro de sus negocios; y los cambios regeneracionistas, aunque en algunos  casos sean puro postureo, los contemplan como una amenaza.
Obviamente lo del 99% contra el 1% o viceversa, es una pura entelequia o simplemente una patraña. Sólo un auténtico proceso de transformación que incluya una revolución moral y cultural, además de un cambio en el modelo político, económico y social, puede garantizar un futuro de soberanía y felicidad para nuestro Pueblo. Para ello no hay otro camino que el de la República Castellana.

 

Izquierda Castellana

Castilla a 26 de julio de 2016

También podría gustarte

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More