Burocracia, la lógica de la dominación

Racionalmente nunca elegiríamos la extinción, pero seguimos dejando hacer en nombre de ficticios progresos, aceptando la maquinaria propagandística.

El fenómeno de la burocracia se filtra a todas las esferas de la vida social, más allá de la gestión del mercado. Ampliando su presencia, como rizoma, invade, erigiéndose en factor dominante, terrenos ajenos, imponiendo su exigente dominio. Así, sectores como la sanidad (o la educación, añadiré por experiencia propia) pasan a adoptar exigencias burocráticas ajenas a la propia finalidad y esencia de los ámbitos citados. El detalle en inacabables informes sobre cada paso que se da, y sobre los que se van a dar, sin excluir la marcha y el final de los diferentes procesos, absorben no poco tiempo y esfuerzo que se hurta a la verdadera tarea de los campos mencionados. Desde las primeras páginas del libro de Béatrice Hibou, « La burocratización del mundo en la era neoliberal», publicado por Dado Ediciones, asistimos, a modo de significativo ejemplo, al desasosiego de una enfermera que responde al nombre de Alicia, que se desespera al tener que dedicar un tercio de su tiempo en el hospital a rellenar papeles y más papeles que en nada ayudan su tarea de cuidar, y tratar de sanar, a los enfermos; no queda ahí la cosa sino que debido a algún problema de telefonía, realiza una llamada para intentar solucionar tales desajustes y se choca con cien mil preguntas y exigencias de información personal, que son, además de una pesada losa, una condición previa para acceder al servicio que solicita…El castillo kafkiano, un juego de niños, ya que no se está ante una fortaleza, sino ante una dispersión sin cabeza. Experiencia que se puede ampliar a otros menesteres, obtención de créditos, alquiler de viviendas,… en los que las exigencias se acumulan una tras otra.

La burocracia no está localizada en un centro, un arriba y no responde a una voluntad de poder sino que se disemina, infiltrando su lógica y su poder, guiados por la voluntad de dominio, por todo el tejido social, a unos niveles microfísicos, reticulares, que todo lo empapan, por ese camino Hibou desvela la falaz visión, consagrada, que liga burocracia con Estado, al igual que la búsqueda de responsabilidades en algún cónclave managerial / administrativo(New Public Management), ya que sin obviar ciertas maniobras y responsabilidades, apoyadas desde las propias instituciones, la extensión del fenómeno debe más a una constelación de intereses que a un programado complot . Con el horizonte de su expansión varios son los dispositivos , mecanismos y procedimientos, que de manera explícita o solapada, que hacen que su presencia dominante se imponga, siguiendo el modelo de las grandes empresas capitalistas. La tarea de deconstrucción que lleva a cabo la ensayista es de altura en la medida en que el horizonte ampliado que aborda, más allá del campo empresarias, pone en relación lo privado con lo público, en una relación homeopática, infiltrándose la iniciativa de lo primero en el segundo, en una creciente proliferación de normas y reglamentaciones que se contagian al terreno de lo cotidiano, en un trasplante proveniente de las salas de administración en la que estas, pertenecientes a la iniciativa privada, se resulten triunfantes; contagio de principios que se contagian hasta en el seno de algunas ONG como analiza Hibou. La presencia del fenómeno queda implantado hasta en el propio vocabulario en una carrera que se marca como objetivo la eficacia, la performatividad con sus valores numéricos de medida y evaluación, y las correspondientes certificaciones emanadas del mundo empresarial. Valores que al fin y a la postre responden a los criterios de gestión y dominación….por esa senda cobran pertinencia todos los cánticos acerca de la Qalidad (Q), de la excelencia certificada (ISOs para diferentes ramas), de la supuesta racionalización, aplicadas a diferentes terrenos que van, en su esponjosa difusión, desde los nombrados inicialmente (sanidad y educación y otros) al ámbito privado, en una carrera que se marca como objetivo alcanzar la gestión adecuada de la propia vida tanto en lo que hace a la alimentación como a otros factores del cuidado del cuerpo, y …de la mente. El resultado es el control y el dominio sobre los ciudadanos, y el engaño que hace que triunfe la óptica propuesta, promoviendo la obediencia, frente a las visiones de implicación política.

La travesía que realiza Béatrice Hibou en su obra toma como compañías, o guías, fundamentales a Max Weber y Michel Foucault (el poder no se basa en la represión sino que también produce y ofrece salidas positivas)-sin obviar a Karl Polanyi , Claude Lefort o Cornelius Castoriadis, entre otros-, va rastreando tantos los pagos institucionales como de la vida cotidiana y la presencia invasora de la burocratización neoliberal; tal invasión pone al orden del día las resistencias, macro y micros, que ha de ir acompañada de una vigilancia autocrítica con el fin de evitar que los efectos del fenómeno se cuelen e inscriban en nuestras propias subjetividades como si de nuestra propia piel se tratara convirtiéndonos a nosotros mismos en unos burócratas redomados; la necesidad de cortocircuitar en cada cual la transmisión de las prácticas burocráticas queda subrayada y ello implica la contante vigilancia ante ciertos tics o comportamientos, y una rotunda apuesta por el sapere aude y la osadía de salirse de las filas, como fromas de desmarque y resistencia.

 

 

1

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS