México. Brigadas de Jóvenes Proletarios

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¿Qué juventud queremos? ¿Qué niños queremos? ¿Unos niños que sólo sean el futuro más no puedan vivir su presente? ¿Unos jóvenes que sólo escuchen y repitan? No, hoy más que nunca, nuestro pueblo necesita toda la fuerza, toda la energía, toda la alegría, toda la valentía y todo el amor de los más pequeños.

Vivimos en un país donde la mitad de los niños nacen pobres; uno que es el primero en embarazos adolescentes a nivel mundial, de los cuales el 75% son producto de violaciones; uno donde la principal causa de muerte en menores de edad es el asesinato. En pocas palabras, vivimos en país donde los niños y jóvenes viven y crecen en condiciones de violencia, pobreza y sufrimiento.

Al mismo tiempo, a lo largo de la historia de nuestro pueblo, no han sido pocos los niños y jóvenes que han decidido luchar por construir un país mejor. Tan sólo recordemos a la joven Adela Velarde, quien a los 13 años se sumó a la lucha revolucionaria como enfermera en la División del Norte —fue en su honor porque se les conoció a las mujeres revolucionarias como “Adelitas”—; recordemos a los heroicos niños de la primaria Escuela Oficial 99, quienes, junto a la profesora Elisa Griensen Zambrano de 28 años, se enfrentaron al ejército norteamericano en Hidalgo del Parral, Chihuahua, cuando éste entró a territorio nacional para capturar a Francisco Villa en 1916; o a Humberto Morales Santiz, joven integrante del Frente Nacional de Lucha por el Socialismo, quien a sus 13 años ya compartía las tareas del trabajo colectivo en el ejido de El Carrizal, Chiapas, y quien fue asesinado por paramilitares únicamente por ser parte de un pueblo que defiende la tierra y lucha por el socialismo.

Estos ejemplos nos demuestran que los niños y jóvenes no sólo son el futuro, no son únicamente “esponjitas que absorben todo”, sino también son parte activa del pueblo que lucha y quiere transformar la realidad, una parte siempre entusiasta y creativa que debe ser dirigida para que esas capacidades puedan desarrollarse de la mejor manera, con el fin de buscar la emancipación y la felicidad de nuestro pueblo.

Como Organización de Lucha por la Emancipación Popular hemos realizado algunas actividades en las que niños y jóvenes son los principales actores: cursos de verano, celebraciones del día del niño, ofrendas del día de muertos, pláticas sobre los derechos de los niños, conciertos de rap, deportes y talleres de historia y artes plásticas. Todas estas actividades tienen el fin de darles a los niños y jóvenes el lugar que les corresponde como parte importante de nuestro pueblo, así como de cultivar la semilla de la conciencia proletaria.

Con el paso del tiempo consideramos necesario que ese trabajo se vuelva más sistemático y estructurado, que debemos comenzar a organizar a los niños y jóvenes para formarlos en el amor al pueblo, a la colectividad, a sus compañeros y a sí mismos, al estudio y al deporte.

Para nosotros, los niños y jóvenes son las estrellas que iluminarán el cielo más oscuro, el remolino que barrerá con el pasado y abrirá paso al futuro; son la fuerza más feroz que tiene nuestro pueblo y, por ello, debemos orientarlos, enseñarles desde muy jóvenes que la realidad no es una y para siempre, y que puede transformarse.

Por estas razones hemos decidido crear las Brigadas de Jóvenes Proletarios, una organización que reúne a los más pequeños de los hijos del pueblo con el fin de que se inicien en la más emocionante y alegre de las aventuras: la transformación de nuestro país.

Creemos que este tipo de estructuras son necesarias, pues son espacios reales en los que los jóvenes pueden aprender a vivir en colectividad, y aunque sabemos que no podemos competir con la escuela y con las miles de influencias negativas que reciben a diario, también sabemos que con un trabajo constante, paciente y amoroso podremos cosechar buenos frutos que den personas sanas y conscientes de su papel en la historia.

Invitamos a todos los niños y jóvenes que nos leen, a los compañeros y pueblo con hijos o hermanos pequeños a acercarse a las actividades de las Brigadas de Jóvenes Proletarios y a nutrir este esfuerzo que lanzamos para que entre todos construyamos el futuro que merece nuestro país, un futuro con dignidad, justicia, paz y alegría para todos los trabajadores, donde ningún niño o joven se quede sin estudiar, donde no exista la explotación ni la violencia contra los niños, donde se pueda salir a la calle y disfrutar de los espacios públicos, de los espacios que nosotros construimos y que son nuestros.

En pocas palabras, los invitamos a reconocer que ¡la misión de nuestra generación es construir el socialismo!

NOTA: Este artículo fue publicado como parte de la sección LUCHA POPULAR del No. 36 de FRAGUA, órgano de prensa de la Organización de Lucha por la Emancipación Popular (OLEP), Agosto-Octubre 2018.

Contacto:
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Facebook: /olep.fragua

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