Brasil. Etnia indígena desconocida de la Amazonia hace primer contacto y corre riesgos

La comunicación ocurrió en la Tierra Indígena Kampa y con indígenas aislados del Alto Río Envira, en el Estado de Acre, cerca de la frontera con Perú. La Funai no publicó fotos del encuentro.

Según la Fundación, el contacto se produjo con el equipo del Frente de Protección Etnoambiental Envira (FPE Envira) y con el sertanista José Carlos Meirelles, miembro de la Asesoría Indígena del Gobierno de Acre. En una nota, el órgano afirma que el Frente venía siguiendo la aproximación de los indios aislados desde el último 13 de junio y que la permanencia del grupo en la región se realiza en forma pacífica. Líderes de la tribu Ashaninka, que comparte el territorio con esa tribu y otras también aisladas, habrían pedido ayuda al gobierno y a organizaciones no gubernamentales (ONGs) para controlar lo que ellos considerarían una «invasión” de sus tierras.

En este momento, el equipo del FPE Envira, junto con el Distrito Sanitario Especial Indígena (DSEI), del Alto Río Juruá/Secretaría Especial de Salud Indígena, está en el área para dar comienzo al Plan de Contingencia en Situaciones de Contacto. Los funcionarios de la Funai se encuentran en el lugar recolectando información a través de intérpretes para que haya un mayor conocimiento de ese grupo indígena recientemente distinguido. La cantidad de miembros de la tribu desconocida por la Funai es incierta.

El órgano comunica que la Política de Protección a los Indios aislados de la Funai tiene la premisa del no contacto, respetando la autodeterminación de los pueblos y realizando el trabajo de protección territorial con la presencia de éstos. Sin embargo, se prevén acciones de intervención (planes de contingencia) cuando el grupo indígena aislado busca establecerlo.

Según Leonardo Lenin, miembro de la Coordinadora General de Indios Aislados de la Funai, en entrevista con el portal Amazonia real, lo que se realiza en la política del no contacto es una protección territorial. Esto se hace mediante un trabajo en el entorno, observando cómo el grupo aislado impacta la ocupación territorial de los Ashaninka, intentando compensar problemas, mitigar relaciones y sensibilizar al grupo ya asentado para la protección de los indios aislados. Otra medida importante es garantizar la protección de la salud de ese pueblo todavía no conocido. «Esos grupos pueden sufrir una disminución poblacional por enfermedades que ellos todavía no adquirieron”, alerta Lenin.

De acuerdo con la organización Survival International, que trabaja por los derechos de los pueblos indígenas en todo el mundo, los indios aislados hicieron contacto a causa de la expansión de la extracción ilegal de madera en esas tierras y del narcotráfico. Esto provocó su aproximación a la aldea asentada Simpatía, de los Ashaninka, llegando a saquear la tribu, llevando consigo cacerolas y cuchillos de las aldeas indígenas.

El director de Survival, Stephen Corry, afirmó en un reportaje de la organización: «Tanto Perú como Brasil garantizaron que frenarían la explotación maderera ilegal y el tráfico de drogas que están empujando a indios aislados hacia nuevas áreas. Fracasaron. Los traficantes incluso ocuparon un puesto de guardia del gobierno destinado a monitorearlos. Los indios aislados ahora enfrentan el mismo riesgo genocida de enfermedades y de violencia que caracterizó la invasión y ocupación de las Américas durante los últimos cinco siglos. Nadie tiene derecho a destruir a esos indios”.

Según la revista Carta Capital, el clima quedó tenso entre los indios «desconocidos” y los Ashaninka, llevando al Gobierno de Acre a realizar una operación de seguridad con apoyo del Ejército y de la Policía Federal en la frontera. En una nota divulgada el último 17 de junio, el gobierno informó que la llamada «Operación Simpatía” consistió en averiguar las amenazas que la comunidad recibía de los indios aislados.

En entrevista con Adital, Gil Rodrigues, integrante del Consejo Indigenista Misionero (Cimi), evalúa con cautela ese primer contacto. «Porque eso puede causar muchos perjuicios, como la pérdida de miembros de ese pueblo”, afirma. Él dice estar preocupado por la falta de un plan de trabajo que oriente la comunicación de la Funai en este caso y en situaciones anteriores.

Rodrigues opina que sería más prudente actuar para garantizar la protección territorial, prefiriendo la Funai establecer contacto con los responsables del avance de la extracción de madera, además del gobierno peruano, y no con la tribu indígena. «Son esos territorios los que garantizan su supervivencia”, destaca. Según el indigenista, este tipo de situación se ha expandido en el área. «Inclusive, hemos hecho varias denuncias para que la Funai pueda tener una mirada más sensible sobre aquella región. Y esto se agrava por ser zona de frontera”, señala.

Los Ashaninka y otros grupos

En la aldea Simpatía viven hoy, por lo menos, 70 indios Ashaninka, siendo la mayoría de ellos mujeres y niños. La comunidad está ubicada en la Tierra Indígena Kampa y aislados del Río Envira, regularizada por la Funai con 232.795 hectáreas. En la reserva existen seis aldeas Ashaninka, donde viven 420 indios de la etnia. Los indígenas Ashaninka pertenecen a la familia lingüística Aruak (o Arawak).

En la región del Alto Envira, en la frontera con Perú, conocida como Paralelo 10, en treinta años de investigaciones, se avistaron tres grupos de indios aislados, denominados por la Funai como el pueblo de la cabecera de Riozinho, el pueblo del Río Xinane y el pueblo del Río Humaitá. Hay un cuarto grupo aislado en Acre, que es denominado por el órgano como Mashco-Piro. Con el contacto en la aldea Simpatía, la Fundación intenta calificar a los indios desconocidos mediante intérpretes, para que haya un mayor conocimiento del grupo y su lengua.

Sepa más sobre indios aislados en Brasil

– La Amazonia brasilera es el mayor reducto de tribus indígenas aisladas en el mundo; se estima que alberga a 77 grupos.

– En el Estado del Acre, se estima que existan cerca de 600 indios pertenecientes a cuatro grupos diferentes.

– La postura de esas tribus de no mantener contacto con otros pueblos indígenas y no-indios puede ser el resultado de anteriores encuentros negativos y de la continúa invasión y destrucción de su floresta.

– Grupos aislados que viven en el Estado de Acre son probablemente sobrevivientes del ciclo del caucho, cuando muchos indios fueron esclavizados para explotar la materia prima del lugar.

– Nada o poco se sabe sobre esos pueblos aislados. Algunos de ellos dispararon flechas contra personas extrañas a las tribus y contra aviones o simplemente evitan el contacto, recogiéndose floresta adentro.

– Algunos grupos aislados están cerca de la extinción, con sólo algunos individuos restantes. Pequeños grupos que viven principalmente en los Estados de Rondonia, Mato Grosso y Maranhão son sobrevivientes de la apropiación ilegal de tierras, cuando les dispararon y fueron muertos por madereros, hacendados y otros. Hoy, todavía son deliberadamente cazados y sus florestas están siendo rápidamente destruidas.

– Grandes proyectos de construcción de hidroeléctricas y carreteras, que forman parte del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) del gobierno brasilero, representan graves amenazas. Las represas de Jirau y Santo Antônio, en construcción en el río Madeira, Rondonia, están muy cerca de varios grupos de indios aislados.

– Un informe reciente señala que los indios están abandonando sus tierras debido al ruido y a la contaminación que provocan las obras de construcción de las hidroeléctricas.

– Todos son extremadamente vulnerables a enfermedades como gripe o resfríos, que son transmitidas por personas de afuera y para las cuales los indios no tienen resistencia inmunológica.

Fuente: Survival Internacional.

Marcela Belchior
Periodista de Adital

Traducción: Daniel Barrantesbarrantes.daniel@gmail.com


 

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