Batacazo de Artur Mas en las encuestas por los recortes sanitarios

Los recortes sociales comienzan a pasar factura al Gobierno de Artur Mas. La última encuesta sobre la Percepción de las Políticas Públicas y Valoración del Gobierno del Centro de Estudios de Opinión (CEO, el CIS catalán) así lo demuestran: el 49,4% desaprueba la tarea del Ejecutivo autonómico durante el último año frente al 39,5% que la aprueba. La nota media que le dan al Ejecutivo de Mas es de un 4,49, una cifra significativamente inferior al 5,02 que le daban en la última encuesta similar, realizada en diciembre del 2009, con el Tripartito en el poder (en 2010 no se realizó porque fue el mes en que el Gobierno de Mas tomaba posesión). En realidad, al Gobierno sólo lo aprueban los votantes de CiU, que le dan un 5,67 de nota media.

Quien más factura ha pasado al Ejecutivo es la sanidad. Hay un dato curioso: el 49,5% de los encuestados no sabe decir qué es lo mejor que hizo el Gobierno en su año de rodaje. Pero sí sabe lo que hizo peor: el 44% considera que han sido los recortes. El siguiente parámetro de agravios se lo lleva la gestión de equipamientos públicos y la falta de ayudas a los ciudadanos, citado por el 6,5% de los encuestados. Para el director del CEO, Jordi Argelaguet, la preocupación de los ciudadanos por el tema sanitario se debe a que “cuando se hacía la encuesta, había manifestaciones con gente de bata blanca cortando las calles”. Y ello, evidentemente, caló en el imaginario popular.

Los ciudadanos suspenden al Gobierno en los principales parámetros: en política de sanidad (le dan una nota del 4,09), en servicios sociales (4,72), en enseñanza pública (4,85), en materia económica (4,08), en estado del autogobierno (4,81) o en lucha contra el paro (3,40). Sin embargo, lo aprueban en transporte público (5,99), cultura (5,72), red de carreteras (5,66), red ferroviaria (5,61), medio ambiente (5,46), política lingüística (5,44) o seguridad ciudadana (5,23).

Los recortes en el ámbito sanitario dejan su impronta en este apartado: en julio del 2010, la política sanitaria de la Generalitat recibía una nota del 6,14. El batacazo, pues, es tremendo hasta llegar al 4,09. Y lo mismo ocurre con la enseñanza (que cayó de un 5,76 al 4,85 actual) o con los servicios sociales (pasan del 5,66 al 4,72).

Que la sanidad es un tema sensible lo demuestran varias de las preguntas que contiene la encuesta. Por ejemplo, la gran mayoría de los ciudadanos creen que es el tema que más les afecta, seguido de la seguridad ciudadana, las actuaciones en materia económica, la situación del medio ambiente, la lucha contra el paro o la situación de las infraestructuras.

Además, el 59,4% no está dispuesto a aceptar un recorte en los servicios sanitarios. Paralelamente, el 58,5% cree que se han de mantener los impuestos para mantener los mismos servicios, mientras que el 18,5% estaría dispuesto a pagar más impuestos si se mejora la prestación de esos servicios. Sólo un 14,8% cree que los impuestos habrían de bajar aunque sea en detrimento de la calidad de los servicios públicos. Por contra, el 33,5% de los encuestados preferirían recortes en temas de viviendas de protección oficial; el 10% aceptarían estos recortes en las becas de enseñanza; y el 6,3% en servicios sociales e incluso en las prestaciones por desempleo (el 5,7%).

Suspenso en materia económica

En materia económica, el Ejecutivo no sale mucho mejor parado. Los ciudadanos suspenden también a la Generalitat en la administración de los impuestos: le dan un 4,13 de nota media. De nuevo, sólo la aprueban los votantes de CiU, que le dan un 5,43. En realidad, también es aprobada por Ciutadans y por Solidaritat Catalana per la Independència (SI), que le dan respectivamente un 5,65 y un 5,10, pero los datos de estas dos formaciones no son estadísticamente significativos, según el propio CEO.

Sobre la gestión del Gobierno (es decir, los servicios y prestaciones desarrolladas por la Generalitat), los ciudadanos también son críticos: le dan un 4,96 de nota media, cuando en julio del 2010 era de un 5,39. Nuevamente en este apartado sólo los votantes de CiU y de SI dan el aprobado a Mas. Y eso se nota en la percepción de eficacia que se tiene del Ejecutivo: el 49,7% de los ciudadanos consideran que la Generalitat es igual de eficaz que el Gobierno central (en julio del año pasado este porcentaje era del 57,6%), mientras que el 32,1% creen que es más eficaz (hace año y medio, este porcentaje era del 28,8) y el 13,4 considera que es menos eficaz (el año pasado, este porcentaje era del 8,8).

En el apartado de la confianza de las instituciones, el Gobierno autonómico se sitúa en segundo lugar: los ciudadanos confían preferentemente en su ayuntamiento (le dan un 5,22), luego en la Generalitat (4,46), los tribunales de justicia (4,24), los sindicatos (3,26), el Gobierno central (3,24) y los partidos políticos (2,99).

El sentimiento de nacionalismo también ha disminuido. Según el barómetro realizado el pasado mes de junio, el 42,8% se sentía tan español como catalán, mientras que el 26,2% se sentía más catalán que español y el 20,2% se sentía sólo catalán. Según la última encuesta, el 41,1% se siente tan español como catalán; el 24,2 se siente más catalán que español y sólo el 12,1% se siente sólo catalán. Por contra, antes se sentían más españoles que catalanes el 3,6%, porcentaje que ahora se sitúa en el 9% y se sentían sólo españoles el 5,4%, que ahora han pasado a ser el 5,1%.La noticia en la red

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