Barnaclínic atendió pacientes privados en horario público

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Cuando en 2010 el rey Juan Carlos I ingresó en Barnaclinic para intervenirse quirurgicamente, el portavoz de la Federación para la Defensa de la Sanidad Pública, Marciano Sanchez Bayle, realizó unas declaraciones en las que defendía que Barnaclinic era un centro público, al que al parecer cualquier asegurado podía acceder:
“La sanidad pública trata exactamente igual al Rey que a cualquier otro ciudadano; es algo de lo que debemos estar muy orgullosos».

“El Rey ha hecho lo que hace la mayoría de los españoles cuando hay un problema grave o potencialmente grave de salud, que es acudir al sistema público”.

Ante tamaño disparate, desde CAS nos vimos obligados a responder:

Las subvenciones nublan el entendimiento y la conciencia. La Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP) agradece al rey que reconozca el buen funcionamiento de la sanidad pública).

Hoy Barnaclinic es noticia: la Sindicatura de Cuentas, tras 25 años, descubre que Barnaclinic es un parásito privado enclavado en un centro «público»

LA NOTICIA:

Barnaclínic, el controvertido brazo privado del Hospital Clínico de Barcelona, ​​no tiene amparo legal. Después de 25 años funcionando bajo el paraguas del centro público, la Sindicatura de Cuentas ha constatado ahora que ninguna ley ni marco jurídico vigente da cabida a esta clínica privada, que emplea espacios, recursos y profesionales del hospital público para atender pacientes de pago . Además, el ente fiscalizador ha demostrado que Barnaclínic visitó y operaró pacientes privados en horario público, es decir, que ocupó quirófanos y consultas del Clínico durante la jornada laboral del servicio público. Este demoledor informe de la Sindicatura es lo que ha precipitado la decisión del Departamento de Salud de disolver Barnaclínic y convertirlo en un nuevo ente dentro de la ley.

La clínica privada siempre ha estado en duda por las suspicacias que ha levantado entre sanitarios y actores sociales su actividad dentro del centro público. Sus opositores llevan años denunciando el riesgo de puertas giratorias -que un paciente entre por la entrada pública y acabe siendo atendido por la clínica privada previo pago del servicio- y el agravio hacia los pacientes públicos pues Barnaclínic ocupa personal e infraestructuras pagadas con dinero públicos para atender pacientes privados, también durante el horario en que estos recursos deberían estar 100% disponibles para atender exclusivamente usuarios de la red pública.

Según explicó Barnaclínic a la Sindicatura, la clínica privada «efectúa las intervenciones, consultas externas y pruebas complementarias en horario de tarde, una vez finalizada la jornada laboral del servicio público». Sólo en caso de urgencias realizan actividad privada por la mañana, aseguró. Sin embargo, la investigación de la Sindicatura, que fiscalizó el ejercicio del 2012, revela que el 7,4% de las intervenciones realizadas este año por la clínica privada «se hicieron total o parcialmente en horario de atención a los pacientes públicos «. El 17,1% de las consultas externas también se efectuaron dentro del horario de trabajo público del médico en el Hospital Clínico.

Con las pruebas diagnósticas, los pacientes públicos y privados vuelven a solaparse. Según la Sindicatura, dos terceras partes de las pruebas son procedimientos que el Clínico efectúa a pacientes públicos durante todo el día, así que «forzosamente hay coincidencia horaria entre las realizadas a pacientes públicos y pacientes de Barnaclínic». En pruebas de resonancia magnética, el agravio comparativo del que hablaban los detractores de la clínica privada se confirma. «En resonancias, que representan el 12,7% de las pruebas facturadas en 2012 por el Clínico en Barnaclínic, hay lista de espera en el servicio público. En este caso, el Clínico realiza la prueba al paciente de Barnaclínic cuando la solicitud licita y se reprograma el paciente público que la tenía programada para el siguiente fin de semana disponible, a pesar de que la fecha de visita con el especialista que solicitó la prueba no se retrasa «, señala el informe.

La puerta de entrada también se difumina con un análisis que ha realizado la Sindicatura a una muestra de 22 pacientes. De 34 pacientes revisados, el 44% habían tenido, a la vez, intervenciones, visitas, pruebas o tratamientos en el Clínico a cargo del Servicio Catalán de la Salud (CatSalut) en menos de tres meses antes o después de ser atendidos por Barnaclínic. De hecho, el ente fiscalizador reporta el caso de dos pacientes operados en el Clínic de una prótesis antes del 2012. La prótesis les causó problemas pero el cambio del dispositivo y el seguimiento de los pacientes se hizo en Barnaclínic.

Profesionales sin compatibilidad

El baile de trabajadores entre Barnaclínic y el Clínico también queda patente en el informe de la Sindicatura. De los 556 facultativos que tenía en 2012 el hospital público, 524 percibieron honorarios por actos médicos realizados en Barnaclínic.

Para poder realizar actividad en el centro público y en la clínica privada, los sanitarios deberían solicitar el documento de compatibilidad que exige la ley. Sin embargo, el ente fiscalizador «no ha tenido constancia» que ninguna de las personas del Clínico que realizaba tareas en Barnaclínic tuviera reconocida esta compatibilidad que exige la ley.

ENLACE ORIGINAL

http://www.casmadrid.org/index.php/noticias/707-2017-03-29

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