Balance represivo del mes de junio en Euskal Herria

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Este ya tristemente famoso 8 de julio (German, Oihane…) se cumplen 28 años desde que detuvieron, torturaron y encarcelaron a nuestro familiar José Mari Sagardui Moja –Gatza-. El preso político de Zornotza continúa encarcelado en la prisión de Jaén.

La situación que soporta José Mari Sagardui es un ejemplo más que evidente de la cruel intención de los estados español y francés para originar el mayor sufrimiento posible a los presos políticos vascos así como a sus familiares y allegados. En estos largos 28 años, Gatza y su familia ha sufrido la lejanía, la soledad, durísimas condiciones de vida (insoportables para muchos de nosotros) así como la sangría económica y los graves accidentes que acarrea realizar miles y miles de kilómetros. Por tanto, la única razón para mantener preso a Gatza es clarísima: provocarnos más y más sufrimiento. ¿Por qué? ¿Para qué?

Podríamos redactar una interminable lista de ejemplos que demuestran la crueldad de los estados francés y español pero reflejamos unos pocos de ellos a modo ilustrativo. Jon Agirre Agiriano lleva 27 años preso a pesar de estar gravemente enfermo; Jon Bilbao Moro 26 años, y así una larga lista que hace que 44 presos políticos vascos lleven más de 20 años en prisión. Entre estos se encuentran Inés del Rió y Peio Odriozola que el pasado 2 de julio cumplieron la totalidad de las condenas impuestas. Llevan ya 21 y 20 años de prisión. Pero ni a estos ni otros como ellos les llega la excarcelación, pues, a pesar de haber cumplido íntegramente la condena impuesta, les han aplicado la sentencia 197/2006 que inventó el Tribunal Supremo español para denegar la libertad a los presos políticos vascos. De las 44 personas que decíamos antes, son 22 las que al igual que Del Río y Odriozola mantienen en prisión aun habiendo cumplido la condena íntegramente. Con la aplicación de la citada sentencia, el estado español quiere mantener en prisión durante 30 años a nuestros familiares, es decir, aplicarles la cadena perpetua de facto.

Por otro lado, 170 de nuestros familiares deberían estar en libertad condicional por haber cumplido el plazo para ello, pero esto también se les niega sistemáticamente. De estos 170, 140 están en el Estado español y 30 en el francés.

Tampoco excarcelan a los presos con enfermedades graves y/o incurables aunque sus propias leyes así lo indiquen. Mantienen en prisión a familiares con cáncer, grave riesgo de ataque de miocardio, colitis ulcerosa, esclerosis mesial, enfermedades cerebro-vasculares, crisis delirantes, ataques epilépticos, trastornos obsesivos, compulsivos y esquizofrénicos, cuadros depresivos alarmantes, etc. Algunas de estas dolencias citadas, las ha provocado la propia cárcel y en muchos casos ha degenerado la propia enfermedad porque la desasistencia médica, amenazas y malos tratos en los traslados, impedimentos y prohibiciones para los tratamientos exigibles, mala alimentación, stress, suciedad, etc. son el pan de cada día en la vida carcelaria.

Los abogados del preso Mikel Ibáñez enfermo de cáncer en situación grave, solicitaron su puesta en libertad el pasado 12 de junio y la respuesta del juez de la Audiencia Nacional española Baltasar Garzón fue imponerle custodia policial las 24 horas. Fue trasladado del hospital Gregorio Marañon de Madrid al Hospital Donostia el 16 de junio pero para ello tuvo que asumir las posibles consecuencias del traslado bajo su responsabilidad. Dado su delicado estado de salud, los médicos de aquel hospital no se responsabilizaban del traslado pero para Mikel era más importante poder sentirse en su pueblo y cerca de los suyos que las consecuencias que pudiera acarrear. A día de hoy sigue ingresado en el citado Hospital de Donosita bajo vigilancia policial.

Angel Figueroa de nuevo hospitalizado

El preso de Algorta, continua con su ir y venir de la cárcel de Langraitz al hospital de Txagorritxu en Gasteiz. En la cárcel no tiene ni la alimentación ni el reposo que exige su delicado estado y ha sufrido ya incontables crisis epilépticas. El último episodio se dio el pasado 2 de julio: sufrió dos ataque graves y tuvo que ser trasladado de urgencia todo esto tan solo a una semana de haber sido dado de alta en el mismo hospital.

Figueroa e Ibáñez, al igual que el resto de presos políticos vascos que padecen enfermedades graves e incurables, deberían estar en la calle recibiendo el apoyo de sus allegados.

Continuando con los problemas de salud, nos parece reseñable que el preso de Oñati Mikel Larramendi tiene piedras en el riñón por lo que fue trasladado al hospital de Lyón. Allí le comunicaron que debía someterse a operación quirúrgica para poder extraer las piedras. Para finales de marzo tenia la cita para la citada operación pero todavía sigue esperando. Esta situación le ha provocado tensión alta y varices.

733 presos políticos vascos dispersados en 88 cárceles de 3 estados

En lo que a condiciones de vida se refiere, nuestros 733 familiares sufren la crueldad de sus captores como realidad cotidiana como lo refleja la situación de los enfermos antes citada.

De esos 733 presos, 569 están dispersados en 52 cárceles del Estado español a una distancia media de 635 km de Euskal Herria. En el Estado francés son 163 los dispersados en 35 cárceles a una distancia media de 791 km de su pueblo. Por otro lado, el preso Iban Apaolaza de Beasain está aislado en una prisión en Canadá.

Como muestra también de la crueldad con la que se les trata, cabe señalar que 49 de ellos se encuentran en cárceles o módulos en los que no está ningún otro preso político vasco haciendo frente, día a día, desde la soledad, a la política diseñada para aniquilarlos.

Otra muestra del trato que reciben: a nuestros familiares presos en Puerto III, les han aplicado sanciones de aislamiento por el siguiente motivo: a menudo, los funcionarios de la prisión ordenan a nuestros familiares limpiar el patio que han ensuciado los presos sociales y se han negado a ello pues lo que ellos ensucian, lo limpian normalmente. Por esta tan “grave falta”, los han enviado a aislamiento en una celda vacía en la que solo existe una manta y dos sábanas.

En la cárcel de Mansilla, han enviado a aislamiento al preso Jesús Bollada. Le ordenaron compartir celda con un preso social y tras negarse, ha sido sancionado.

La presa Nahikari Otaegi, que se encuentra en la prisión de Soto del Real, quiere continuar los estudios de química que realizaba en la UPV antes de ser detenida. Como el Estado español niega ese derecho a nuestros familiares presos, quería continuar los estudios por medio de apuntes. Pues bien, le han prohibido entrar apuntes a la prisión por lo que no podrá seguir estudiando.

La dispersión provoca un nuevo accidente

Como consecuencia de los miles de kilómetros que somos obligados a realizar por la dispersión (para ver a nuestros familiares realizamos todas las semanas, como media, viajes de 1270 km de ida y vuelta en el Estado español y de 1582 km en el francés), hemos sufrido un nuevo accidente el pasado mes de junio. Los padres y hermanas de la presa Nuria Alzugarai, que se encuentra en la prisión de Soto del Real (a 444 km de Euskal Herria), volvían hacia casa después de realizar la visita con Nuria cuando un camión chocó contra ellos. Por suerte esta vez los daños solo fueron materiales.

Con el fin de provocar más problemas y más rabia si cabe, a los familiares presos en la cárcel de Aranjuez les han puesto las visitas vis a vis en días laborables. Esto, evidentemente acarrea serios problemas para hacer los viajes (permisos laborables, no poder compartir viaje con otros familiares,…)

A la familia de la compañera de Iñigo Balda, preso en Valdemoro, han denegado el permiso para visita vis a vis. Hasta la fecha no tenían ese problema pues Iñigo y su compañera tienen la documentación que acredita ser pareja de hecho; pues bien, esto también parece que quieren recortar.

El pasado 6 de junio, los padres del preso político de Barakaldo Andeka Jurado viajaron a la prisión de Villena situada a 760 km. de Euskal Herria a realizar la visita que tenían concertada con su hijo. Antes de entrar a la visita y al pasar por el detector de metales, un funcionario se dirigió al padre de Andeka de forma grosera y éste le pidió que le tratase con respeto. Por este motivo, reclamar un poco de respeto, dejaron al padre de Andeka sin visita. No conformes con ello, funcionarios de la prisión comunicaron a Andeka que prohibirán las visitas a su padre entre 3 y 9 meses. Al día siguiente, 7 de junio, Andeka tenia concedida visita vis a vis con sus padres y cuando estos llegaron a la prisión, varios miembros de la Guardia Civil les estaban esperando e impidieron la entrada al padre de Andeka.

El pasado 7 de junio, el preso de Donostia Joxe Mari Dorronsoro, encarcelado en Puerto III, no pudo recibir la visita de dos allegados que viajaron hasta allí. La razón que en este caso argumentaron los funcionarios para castigar a los allegados que realizaron un viaje de 2300 km dejándoles sin visita, fue que el preso de Donostia no había limpiado el patio y que fue sancionado por ello.

A la compañera del preso Jon Bilbao que se encuentra en la cárcel de Alicante, a 770 km de Euskal Herria, le ocurrió lo siguiente: tras realizarle una operación quirúrgica, solicitó atrasar la visita vis a vis; el día 4 de junio comunicaron a Jon que el vis a vis seria al día siguiente, es decir, el día 5; los familiares no tuvieron tiempo de organizar el viaje en unas pocas horas y perdieron la visita. Dos días más tarde, unos allegados que fueron a visitarle, le llevaron ropa de verano y los funcionarios se la entregaron a Jon impregnada de grasa dejándola inservible.

Traslados y expulsiones

Muestra de la persecución a que son sometidos los exiliados políticos vascos, es la última expulsión. En este caso, Bittor Tejedor que se encontraba preso en Canadá fue extraditado y encarcelado en Soto del Real en Madrid.

Así mismo, este pasado mes de junio se han producido los siguientes traslados de cárcel:

– Fernando Barrena, de Villabona (a 435 km de EH), a Mansilla (a 435 km de EH)

– Joseba Iturbide, de Valdemoro (a 520 km de EH), a Puerto I (a 1135 km de EH)

– Oier González, de Muret Seysses, (a 350 km de EH), a Villeneuve les Maguelon (a 710 km de EH).

– Zorion Zamakola, de Villeneuve les Maguelon (a 710 km de EH) a Muret Seysses (a 350 km de EH).

– Zigor Orbe, de La Sante (a 911 km de EH), a Marseille les Beaumettes (a 750 km de EH).

– Sendoa Jurado, de Soto del Real (a 445 km de EH), a Algeciras (a 1235 km de EH).

– Josu Amantes, de Soria (a 270 km de EH), a Puerto I (a 1135 km de EH).

– Angel Mari Elkano, de Valladolid (a 355 km de EH), a Alcázar de San Juan (a 600 km de EH).

– Patxi Urrutia, de Valladolid (a 355 km de EH), a Ocaña (a 535 km de EH).

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Etxerat

Julio 2008