Autodeterminación e insumisión de los pueblos indígenas europeos a la luz de la crisis medioambiental global

Ni el multiculturalismo, ni tampoco la asimilación, tomadas aisladamente son elixires de larga vida.

Existen más de 370 millones de indígenas en 90 países, desde el más septentrional Ártico Norte hasta el más austral Pacífico Sur, un 4% de la población mundial.[1] Viven en áreas donde se encuentra cerca del 80% de la diversidad biológica mundial,[2]empero, poseen legalmente solo el 10% de sus tierras.[3]

Prácticamente todos y cada uno de ellos hoy lucha por el derecho a la autodeterminación: la descolonización externa/descolonización interna, aplicable a los pueblos autóctonos: autodeterminación interna sin secesión. Se busca una humanización de la globalización, ninguna globalización sin rostro humano (Nadie Gordimer)[4]ni al margen de los pueblos indígenas, quienes fungen un papel vital en el manejo del medio ambiente y el desarrollo debido a su conocimiento y prácticas tradicionales.[5]

A medida que el calentamiento global y la degradación del hábitat se aceleran, las personas autóctonas del círculo polar ártico afirman tienen mucho que enseñarle al mundo sobre cómo adaptarse, sobrevivir y prosperar, en un contexto característico de nuestra contemporaneidad de creciente competencia por el control estratégico de los flujos y territorios-archipiélago necesarios para la producción y reproducción de las agendas estatales/corporativas-transnacionales a través del posicionamiento bélico militar de los llamados -espacios compartidos-, definidos como Patrimonio Común de la Humanidad.

En el año en que nací, 1997, la estación de vigilancia de gases de efecto invernadero ubicada en Mauna Loa marcó la concentración de ppm de CO2 en la atmósfera en 363; elemento clave en el aumento de la temperatura global. Hoy, 22 años después, ha llegado al record histórico de 415.[6]

En 2016, la concentración atmosférica de CO2 creció a un ritmo no registrado hasta hace 800´000 años, afirma el último boletín de la Organización Meteorológica Mundial (OMM)[7] publicado 7 días antes de llevarse a cabo la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP23) en Bonn, Alemania; es evidente que los objetivos y compromisos trazados en los Acuerdos de Paris son hoy “soft law” (letra muerta).[8]

Empero, no estriba ello en la falta efectiva de una gobernanza global, sino en los fundamentos mismos que han sustentado y legitimado una aparente representación estatal al exterior, dependiente en demasía a la explotación y usufructo de los bienes energético no renovables.

Así, los compromisos internacionales basados en reformas estructurales concernientes a dichos fundamentos son reducidos a elefantes blancos necesarios para la reordenación especulativa de los capitales invertidos en los procesos industriales y post-industriales que más degradan el medio ambiente; pues, los poderes capitalistas transnacionales requieren de límites político/administrativos relativamente estables, a través de la demarcación territorial para el equilibrado ejercicio de las funciones legales, de control y fiscalización.[9]

Para el pleno (lo más posible) ejercicio de los flujos económicos, significando regularmente en la destrucción de los ancestrales (antiguos) límites de organización política[10] y territorial de las poblaciones indígenas y tribales[11] (categoría de análisis jurídico-académica, más no histórico-material)[12], así como en la “reapropiación” de conocimientos y saberes tradicionales con fines mercantiles-capitalistas.[13]

Resultado de la completa divergencia entre la noción neocolonizante capitalista neoliberal individualista sobre la propiedad[14] privada y las diversidades de concepciones sobre los bienes compartidos comunes, denominador concordante en la gran mayoría de las poblaciones originarias.[15]

Mostrado en la cotidianidad de las poblaciones urbanas, sociedades sin sitios que asocien el aislamiento de las familias conyugales con la colectivización del hábitat, en las que la naturaleza vegetal y animal se halla ausente (a menos que sea en la forma de plantas en macetas, jardines y animales de compañía); otra cosa sucede en las sociedades indígenas y tribales.[16]

No es de extrañar que los ecologistas pioneros de la década de los setenta del siglo pasado hayan aprehendido de las poblaciones indígenas la comprensión real de la responsabilidad generacional, en la construcción del llamado desarrollo humano sustentable[17](con los bemoles que dicho concepto históricamente representa)[18].

Coincidiendo con la inclusión de las poblaciones indígenas (PI), originarias y tribales en la amplia agenda global de la Organización de las Naciones Unidas, con el primer Grupo de Trabajo el 9 de agosto[19] de 1982; parteaguas que marcó un antes y después en la construcción político-jurídica de los regímenes regionales y normativas nacionales de reconocimiento, respeto y fomento de los PI.[20] Destacando el Convenio 169° de la OIT, en 1989.

Empero, hasta ahora, dichas normativas progresistas se sustentan en la soberanía estatal; el caótico orden ecuménico es aún fundamental estatocéntrico. Así, el reconocimiento de la autodeterminación de los pueblos indígenas es parcial e interna: la titulación, demarcación, delimitación y excepcional sanación de los territorios patrimoniales comunales de los pueblos indígenas y tribales por parte del derecho internacional no otorga autodeterminación externa o soberanía.

En esa línea, un caso particular es el del pueblo sami del ártico euroasiático, el único pueblo indígena reconocido en Europa; un pueblo periférico, que existe tanto en los límites exteriores de la conciencia europea tanto cultural como geográficamente (percibidos como una minoría lingüística y no como un pueblo).

Habitantes ancestrales[21] del límite septentrional de la habitación humana, en la región escandinava de Laponia, extendiéndose por el norte de Noruega, Suecia, Finlandia y la península rosa de Kola, se encuentran supeditados a las circunscripciones estatales demarcadas por fronteras inexistentes hasta hace pocos siglos, e incluso décadas.[22]

Empero, aunque comparten dicha característica con el resto de todos los PI en el mundo, divergen respecto a su condición material-capital; los samis no viven bajo índices de pobreza extrema, y tampoco se encuentran expuestos a altos niveles de violencia directa (más si sistemática-estructural). Siendo considerados el PI con el mayor índice de calidad humana en el mundo.

No así, comparten con los PI una centenaria historia de colonización, discriminación, epistemicidio, historicidio, y conflictividad con los gobiernos no representativos que se asumen como soberanos sobre la totalidad del territorio circunscripto.

En ese sentido, dicha supeditación a las artificiales circunscripciones estatales ha provocado divergencias en su desarrollo, características y reivindicaciones localizadas. Así, es diferenciable contrastantemente la situación de los habitantes sami de la región escandinava: Suecia (aprox. 20´000 habitantes), Noruega (aprox. 40´000), Finlandia (aprox. 9´000; no existe un registro oficial), respecto a sus –homólogos- en Rusia (aprox. 2´000)[23], siendo estos últimos los más marginados no contando siquiera con reconocimiento constitucional.[24]

Y, aunque en la región escandinava los pueblos samis poseen un parcial reconocimiento político-jurídico patrimonial (destacando la ratificación de Noruega al Convenio 169 de la OIT [25], cosa contraria con Suecia y Finlandia)[26] aunado a una cierta[27] representación legislativa,[28]existen aún arraigadas nociones discriminatorias homologantes[29] e inferiorizantes-caricaturizadas, herencia de la ruptura[30] colonial cristiano-protestante,[31]materializándose en insuficientes e inadecuados servicios públicos brindados como medio de cercamiento; la falta de certeza jurídica sobre la titulación de sus tierras tradicionales (e.g., en Finlandia el 90% de los territorios sami pertenecen al Estado) como consecuencia del uso competitivo de la tierra (principalmente por la explotación minera/maderera así como recursos energético no renovables, aunque incluso basados en proyectos eólicos), y, la consecuente pérdida de éstas, que al tener una relación simbiótica cosmológica deviene en depresiones severas e incluso suicidios alarmantes.[32]

En ese sentido, una de las características sui generis de los pueblos sami, y que puede en el corto plazo deteriorar su estatus como “el PI con el mayor índice de calidad humana” es su situación espacial-geográfica: al ser el pueblo más septentrional del mundo, son también los que sufren de manera más directa y pronta los efectos devastadores del cambio climático global,[33]producto de la escalada mundial del uso y consumo de tecnologías sustentadas en recursos energéticos no renovables. Región en la que la temperatura media está aumentado a un ritmo tres veces superior al de la media mundial.

Las advertencias de los antropólogos de todo el mundo contra estas formas de acción no son resultado de una nostalgia pastoral o de un horror al progreso técnico o material; así como los biólogos, botánicos y ecologistas hablan generalmente con justo énfasis acerca de la diversidad biológica y del patrimonio genético, los antropólogos afirman la urgencia de proteger las diferentes cosmovisiones, códigos y culturas del mundo que constituyen el precioso patrimonio de la humanidad.

Con ello, pretendo en las siguientes líneas establecer un paralelismo entre la diversidad lingüística y la biodiversidad como dos riquezas actualmente en peligro de degradación exponencial en la región de Laponia.

Dicho paralelismo comienza con la definición arcaica de la población de la región: existiendo distintas etimologías para ‘Lapp’, de entre los que destacan «periferia», «margen», y «pérdida».[34]

La pérdida está presente tanto medioambiental como lingüísticamente: de los 11 idiomas históricos Sámi, dos ya están extintos, cinco están catalogados como «casi extintos» y tres como «gravemente amenazados» en el Libro Rojo de la UNESCO sobre Lenguas en peligro de extinción. De entre ellos, el Skolt Sami e Inari Sami con unos 300 hablantes cada uno, se tambalean precariamente al borde de la extinción.[35]

Sin embargo, ni la degradación medioambiental ni la extinción lingüística son –fenómenos naturales-, sino que son intencionales, o al menos conscientemente ocasionadas por la acción o inacción humana. En ese sentido, como define el lingüista finlandés Tove Skuttnab-Kangas, se trata de un verdadero» genocidio lingüístico»[36], producto de la discriminación étnica respaldada por políticas gubernamentales opresivas con el objetivo de erosionar la resiliencia de las comunidades minoritarias, socavando su sentido de identidad y cortando sus conexiones con su pasado.[37]

En ese sentido, Luisa Maffi, de Terralingua, organización que estudia lo que se conoce como «diversidad biocultural», combinando el análisis del lenguaje, la cultura y la biología, escribe que «la pérdida de diversidad a todos los niveles implica consecuencias dramáticas para la humanidad y la tierra», retomando a Dave Harmon, quien describe los vínculos existentes entre naturaleza y cultura, quien afirma que si la diversidad biocultural continúa perdiéndose , pondrá en peligro los procesos evolutivos necesarios para la humanidad. Como dijo el célebre filósofo Bertrand Russell, “cualquier reducción de la diversidad lingüística disminuye la fuerza adaptativa de nuestra especie porque disminuye el conjunto de conocimientos de los que podemos extraer».[38]

En palabras del experto en idiomas siberianos, K. David Harrison:

«Si las lenguas minoritarias desaparecen, también lo hará el conocimiento importante, cultivado durante mucho tiempo, que ha guiado la interacción humano-ambiental para milenios. Podemos perder la sabiduría acumulada y las observaciones de generaciones de personas sobre el mundo natural … El hecho aleccionador de que tanto las especies animales como las lenguas humanas se extinguen a la par augura una pérdida inminente de conocimiento humano en una escala nunca antes vista «.[39]

En el caso particular sami, sus idiomas (altamente verbales y orientados a la acción) han fungido centenariamente como depósitos eco sistémicos de conocimiento, poseyendo más de 30 palabras para definir diferentes tipos taxonómicos de nieve y cientos de palabras relacionadas con las complejidades del pastoreo de renos, que describen la edad, el tamaño, el color, las formas de las cornamentas e incluso cómo caminan.[40]

Dichos conocimientos, para preservarse deben vivirse, no conservarse en un museo o enseñarse en las escuelas pedagógicamente teóricas. Sino experimentarse empíricamente; vivirse a través del orgullo por los intrincados sistemas de conocimiento, detalladas taxonomías ambientales, la «la mayor acumulación de conocimiento del mundo natural que poseen los humanos”.[41]

lina Helander-Renvall, jefe de la Oficina de Pueblos Indígenas del Ártico en la Universidad de Laponia habitante de Utsjoki, el municipio más septentrional finés, hogar de la mayor concentración de población sami en el país (50% de los pobladores son sami), afirma que éstos «tienen el conocimiento más preciso sobre las condiciones climáticas, las plantas, la dieta y los recursos (…) ”el conocimiento de diferentes tipos de nieve es decisivo, Muohta (nieve ordinaria) u oppas (nieve virgen) indica seguridad; pero,  la presencia de sievla (nieve mojada), skarta (capas delgadas de nieve como hielo) o ceavvi (una capa dura que los renos no pueden penetrar en busca de líquenes) podría dictar un cambio de ruta o decisión de salvar vidas”.

En un contexto de sequías sin precedentes en la región, comenzadas hace tan solo 2 semanas, provocando devastadores incendios forestales que están destruyendo pastizales vitales para los pastores de renos indígenas Sami,

«Nuestra tierra de invierno está ardiendo», Jonas Kraik, pastor sami de 54 años de edad, habitante de Jämtland, Suecia. No será como otro otoño más en el que los renos son llevados a su pasto de invierno a pastar en las llanuras. “es extremadamente seco en las montañas … los terneros se deshidratan y son demasiado débiles para seguir a sus madres cuando pastan», dijo.

Durante el invierno, los renos históricamente han encontrado con facilidad bajo la nieve su comida favorita, el liquen (asociación simbiótica de un hongo y un alga). Empero, los inviernos más suaves provocan que la nieve del suelo se derrita y se vuelva a congelar, lo que impide que los renos puedan oler la comida o escarbar para encontrarla bajo el hielo endurecido.

El científico Jouku Kumpula del Instituto de Recursos Naturales de Finlandia agrega que:

“las zonas marítimas del Ártico son muy cálidas a principios del invierno y crean humedad ambiental (…) este aire se desplaza a la tierra, llueve sobre la nieve y esto no es bueno para los renos (…) además, el cambio climático ha creado un ambiente propicio para la proliferación de algunos organismos dañinos. Nuevos parásitos y enfermedades se están expandiendo hacia el norte debido al cambio climático y pueden infectar a los renos”.[42]

Bruce Forbes, ecologista de la Universidad de Laponia, en Rovaniemi (Finlandia), complementa diciendo que: “los ríos y los lagos, que se hielan en invierno y permiten que los rebaños los crucen fácilmente ya no son terreno seguro: El hielo es más delgado y se deshiela más pronto que antes”.

Empero, los pueblos samis no se observan como victimas supeditados al ambiente, en espera del cobijo estatal. Históricamente han sido un pueblo resiliente y adaptable.[43] Sus demandas se dirigen al gobierno, y a los proyectos empresariales amparados por éste, lo que se denomina ya “la colonización del Ártico”.

Para algunos sectores de la población, la baja en las temperaturas en el Ártico no es una muestra alarmante del deterioro ambiental global, sino una oportunidad de negocios irresistible. Los “recursos intactos” del ártico se vislumbran cada vez como más accesibles, aumentándose la tala de árboles, urbanización en la región, la construcción de nuevas carreteras, ferrocarriles, los planes mineros y turísticos o las instalaciones de energía eólica e hidroeléctrica sin consultar previa, libre e informadamente a los representantes samis.

La presidente del Parlamento Sami en Noruega lo explica así:

«Es un hecho que sabemos cómo adaptarnos. La prueba es que todavía estamos aquí. Muchos pueblos indígenas viven retirados. Nosotros estamos abiertos al mundo. Aceptamos las nuevas tecnologías y las redes sociales. Hemos decidido interactuar con la opinión pública y con el Gobierno (…) «Por desgracia, el Gobierno nos considera un grupo de presión más que un grupo étnico. Le vamos bien cuando aparecemos en las postales posando con nuestros renos, pero cuando pedimos cosas somos unos alborotadores. Reclamamos autodeterminación en lo que se refiere a la administración de nuestra tierra y de sus recursos».[44]

“Cuando hablas con los pastores, ves que lo que les preocupa es el Gobierno, no el clima”, afirma Ellen Inga Turi, geógrafa y experta en gobernanza de la Asociación Noruega de Pastores de Renos, recordando que el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) ha advertido que a lo largo de los próximos 80 años se perderán sin remedio el 75% de sus tierras de pastoreo, así como sus cuatro medios de vida samis: pesca, recolección, caza y artesanía.[45]

La agencia estatal forestal finlandesa, Metsähallitus, que controla un tercio de los bosques del país, a través de Kirsi-Marja Korhonen, directora regional y especialista medioambiental, afirma que la paraestatal trabaja estrechamente con comunidades sami para negociar la tala de árboles en zonas de pastoreo. Empero, Jarmo Pyykkö, ambientalista finlandés que trabaja con comunidades sami locales, libra una larga batalla legal en nombre de los pastores de renos Skolt, cuyos bosques están siendo talados sistemáticamente por la empresa maderera estatal Metsähallitus. Afirma las autoridades tienen demasiados prejuicios para escuchar las eviedencias:

“En un caso judicial reciente, los pastores proporcionaron evidencia de que sus animales pasaron hambre en el invierno debido a la pérdida del musgo que cuelga del árbol del que dependen cuando escasean otros alimentos”.[46]

En los más altos círculos académicos científicos esto está comenzando a cobrar sentido, según lo muestra un artículo de la revista Nature, donde se anima al Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático a incorporar el conocimiento indígena a su marco de adaptación:

A fin de cuentas, es conocimiento. Se ha puesto a prueba durante más tiempo que el conocimiento científico y de manera diferente a él. Los dos son compatibles. Tenemos que superar la visión de que el conocimiento tradicional es algo místico”.[47]

Los científicos están avanzando hacia la inclusión del conocimiento de los pueblos indígenas. En política, el camino se vislumbra mucho más largo.

Es necesario pasar de las protestas regionales a las globales altermundistas contra hegemónicas multidimensionales donde convergen muchas luchas aparentemente independientes. Urge que nos pensemos no como individuos –especiales y únicos- sino como colectivos locales con visión global (glocalizados) consecuencia de la anterioridad y causa de la posterioridad.

El dasein[48] cobraría significancia, entonces.

“Tú tienes tu camino”, dijo el filósofo alemán Nietzsche, “… y yo tengo mi camino. En cuanto al camino correcto y único, es algo que no existe.[49]

Prospectiva

La mayoría de los movimientos autóctonos han optado por las vías legales para hacer valer sus reivindicaciones, y no ha carecido de éxito. Empero, el árbol no debe esconder el bosque: estos diversos grupos de presión han nacido sobre todo en el primer mundo; y, en el transcurso del decenio de los setenta, que ha visto crecer la influencia de numerosas corrientes intelectuales libertarias, aunado al hecho de que la crisis de los energéticos obligó a numerosos gobiernos occidentales a negociar con los autóctonos para poder acceder a los recursos de sus territorios, dentro del marco de los procedimientos previstos por los mecanismo del Estado de derecho: los autóctonos de hoy saben que los occidentales son sensibles al argumento que los describe como en simbiosis perpetua con la naturaleza.

La declinación de las grandes ideologías (creencia en el mercado no da sentido a la vida), y el aislamiento al que puede conducir la exacerbación del individualismo explican sin duda una necesidad de arraigo en cuanto a identidad y la tentación comunitaria, así como el respeto marcado hacia otros sistemas de valores (en especial los de los autóctonos), quizá más prometedoras.

Se trata, en definitiva, de cambiar el paradigma de civilización, basado hasta ahora en la supremacía energética de los combustibles fósiles sobre otras fórmulas.

Ni el multiculturalismo, ni tampoco la asimilación, tomadas aisladamente son elixires de larga vida. El comunitarismo no es necesariamente la antítesis de la integración, se busca ahora el pluralismo jurídico.

En ese sentido, para fortalecer y armonizar las protecciones legales otorgadas a los saami en los países nórdicos, en los últimos años se han realizado esfuerzos para adoptar una Convención saami. Esto podría convertirse en el primer tratado regional sobre pueblos indígenas y consagraría diversos derechos, incluido el derecho a la libre determinación, el idioma y la cultura saami, y la tierra y el agua, respaldando el principio del consentimiento libre, previo e informado.

Para llegar a lo que hace 74 años se afirmó proclamaban

 “Nosotros los pueblos de las Naciones Unidas” (…) “los pueblos….”.[50]

[1] United Nations Regional Information Centre for Western Europe, The Sami of Northern Europe – one people, four countries, 2017, [URL]: https://www.unric.org/en/indigenous-people/27307-the-sami-of-northern-europe–one-people-four-countries

[2] Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sustentable, Suárez Gerardo, El 80% de la biodiversidad del planeta está resguardada por pueblos indígenas, 29/05/2017, [URL]: http://www.ccmss.org.mx/80-la-biodiversidad-del-planeta-esta-resguardada-pueblos-indigenas/

[3] Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), Álvaro Bello y Martha Rangel, ETNICIDAD, «RAZA» Y EQUIDAD EN AMÉRICA LATINAY EL CARIBE, LC/R.1967/Rev.1, 7 agosto de 2000, pp. 1

[4] Nadie Gordimer, “The human face of globalization”, en Federico Mayor (comp., Letters to Future Generations, Paris, UNESCO, 1999, pp. 69.

[5] Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, The Rio Declaration on Environment and Development, 1992, principio 22, Agenda 21, capítulo 26, pp. 3

[6] United Nations Climate Change, Concerns Grow on New Record High Concentration of CO2 in Atmosphere, 30 de octubre de 2017, [URL]: https://unfccc.int/news/concerns-grow-on-new-record-high-concentration-of-co2-in-atmosphere

[7] El boletín anual de gases de efecto invernadero de la OMM rastrea los niveles cambiantes de gases de efecto invernadero, sirviendo como alerta temprana para detectar cambios en dichos factores atmosféricos clave del cambio climático

[8] Donde se acordó limitar el aumento de las temperaturas promedio mundiales a un máximo de 2 grados Celsius y lo más cerca posible a 1,5 grados.

[9] Los procesos aún vigentes de construcción del Estado mediante el desplazamiento, incluidas reservas territoriales, colonialismo interno, federalismo o asimilación, ha estado y está apoyado, directa e indirectamente con recursos de organizaciones multilaterales, que operan de facto bilateralmente.

[10] Arrasando no solo con la organización social, sino la más directa realidad material. En ese sentido, dondequiera que hay pobreza, los pueblos indígenas son los más pobres. Dondequiera que hay problemas sociales, los pueblos indígenas son los que más sufren. Dondequiera hay riquezas naturales, los pueblos indígenas son forzados a abandonar sus tierras para permitir el retóricamente denominado desarrollo nacional.

[11] Cynthia Enloe H., Ethnicity, bureaucracy and state-building in Africa and Latin America, Ethnic and Racial Studies, vol 1, núm. 3, 1978, p. 143.

[12] Pues, si bien los pueblos indígenas de todo el mundo tienen una herencia común de sufrimiento y despojo, ni los millones de personas ni el carácter de sus demandas se puede esperar que sean homogéneas.

[13] E.g., se estima que el comercio de los productos farmacéuticos derivados de las plantas medicinales descubiertas por los autóctonos reporta a las multinacionales 43 mil millones de dólares anuales, solo en los Estados Unidos: Ericka Daes, Informe definitivo de la relatora especial, Étude sur la protection du patrimoine des peuples autochtones, E/CN.Sub.2/1995/26, pp. 13.

[14] Concepto, inclusive, inexistente en la gran mayoría de los idiomas indígenas.

[15] E.g., los ríos, lagos y lagunas son reapropiados por el Estado, los actuales habitantes y sus familias y/o turistas como espacios recreativos de disfrute, muchas veces insostenible; esto a través de postales turísticas, publicaciones de difusión local, nacional e internacional que muestran dicho flujo como un destino de interés, e incluso elevándolo a símbolo nacional de identificación hacia el exterior; es decir, una múltiple identidad moderna, que representa el espacio, al margen de la ancestral-comunitaria originaria.

[16] Rouland Cf. N., Aux confins du droit, París, 1991, pp. 237.

[17] Definido oficialmente en el Informe para la ONU de la Comisión Brundtland, en 1987, como el desarrollo que satisface las necesidades de la actual generación sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer sus necesidades.

[18] El proceso de desarrollo (e.g. Informe Vannevar Bush) se entendía como la expansión física y económica del sector moderno, como contraparte del sector preindustrial, “atrasado” de la sociedad, es decir, los pueblos indígenas o tribales.

[19] Día Internacional de los Pueblos Indígenas del Mundo

[20] Pues, aunque desde su creación en 1919, la OIT ha defendido los derechos sociales y económicos de las minorías nacionales, adoptando en 1957 el primer Convenio sobre pueblos indígenas (Convenio 107), éste se caracteriza por un sentido paternalista y asistencialista.

[21] Arqueólogos han hallado evidencia del poblamiento de las costas árticas escandinavas desde hace 11.000 años.

[22] United Nations Regional Information Centre for Western Europe, The Sami of Northern Europe – one people, four countries, 2017, [URL]: https://www.unric.org/en/indigenous-people/27307-the-sami-of-northern-europe–one-people-four-countries

[23] Unrepresented Nations & Peoples Organización (UNPO), Alternative Narratives – Diversity Within the Sami Community, 10 de agosto de 2018, [URL]: http://unpo.org/article/21022

[24] Aunque los samis rusos establecieron la Asamblea de Kola Sami en 2010, exigiendo el establecimiento de un Parlamento Sami de Rusia, el reclamo fue rechazado por Rusia.

[25] Con especial énfasis en el reconocimiento de los «derechos de propiedad y posesión de los pueblos interesados sobre las tierras que tradicionalmente ocupan» (Artículo 14).

[26] No obstante, la interpretación parcial por parte del Estado noruego respecto a la “propiedad y posesión” como un “derecho de uso” devino 15 años después en la necesidad de promulgar la Ley Finnmark, otorgándole a la población de dicho territorio derechos de propiedad sobre la tierra y el agua.

[27] Dado que los parlamentos sami tienen poca injerencia en la tomar decisiones, aunado a una mínima participación electoral por parte de los pueblos samis.

[28] Parlamentos Sami en Noruega (establecido en 1989 en Karasjok), Suecia (establecido en Kiruna en 1993) y Finlandia (establecido 1995 en Inari).

[29] La crianza de renos (actualmente solo el 10% se dedica a ésta) es probablemente el constructo simbólico más emblemático, cuyos orígenes se rastrean en una exposición etnológica de 1893 en Hamburgo, reduciendo históricamente el crisol de la cultura sami. De igual manera, la visión del –sami nómada- fue utilizada como una imagen legitimadora de la apropiación privada de las tierras.

[30] Existen registros de casamientos entre reyes nórdicos y mujeres sami, en un contexto de armonía etno-racial, lo cual cambió radicalmente tras el triunfo de la Reforma Protestante en Escandinavia, cuyas iglesias comenzaron a hacer proselitismo al sami original chamánico a un ritmo creciente y continuaron sus esfuerzos de asimilación hasta el siglo XX.

[31] E.g., las leyes escolares desde finales del siglo XIX y hasta el fin de la IIGM establecían el noruego como la lengua franca en los procesos de educación, y, hasta la década de los sesenta, cientos de niños fueron colocados en internados, donde se les prohibió hablar su lengua materna.

[32] “Atrapados en la tierra de nadie de la confusión cultural y desesperación existencial, los samis se deprimieron. Era habitual que los niños esnifaran gasolina. Los cazadores, privados de movimiento, libertad, sentido y determinación, se convirtieron en alcohólicos asqueados de sí mismos”: Survival International, Los suicidios guaraníes: el impacto en la psique del divorcio entre la humanidad y la naturaleza, [URL]: https://www.survival.es/articulos/3248-suicidios-guaranies-impacto-en-la-psique-del-divorcio-entre-humanidad-naturaleza

[33] United Nations Educational, Scientific and Cultural Organization (UNESCO), On the frontlines of climate change: Sami reindeer herders, 19 diciembre 2011, [URL]: http://www.unesco.org/new/en/media-services/single-view/news/on_the_frontlines_of_climate_change_sami_reindeer_herders/

[34] Harald Gaski, Introduction” & “Voice in the Margin: A Suitable Place for a Minority Literature” in Gaski, Sami Culture in a New Era, Davvi Girji OS, University of Washington Press, 1997, pp. 43.

[35] Materializado en una pequeña aldea Skolt de Sevettijärvi. «Cuando estaba en esta escuela, había 100 estudiantes», dice la maestra Seija Sivertsen. ‘Ahora hay 11.’

[36] ONU estima que un idioma desaparece cada dos semanas, y que la mitad de las lenguas habladas hoy habrán desaparecido en el próximo siglo.

[37] Los Skolt Sámi, al quedar Finlandia al control ruso en la IIGM, fueron convertidos en una minoría dentro de una minoría, dando lugar a la “generación perdida”, adultos que dejaron de transmitir el idioma a sus hijos.

[38] Nick Hunt, Sami struggle and the global extiction crisis, mayo 2009, [URL]: http://www.nickhuntscrutiny.com/articles/articles-essays-and-travel-writing/s%C3%A1mi-struggle-and-the-global-extinction-crisis

[39] Ibídem.

[40] Maria Mulk, Inga-, Forward The Sami: People of the Sun and Wind, Ájtte: Swedish Mountain and Saami Museum, Jokkmokk, June 1993, pp. 15.

[41] Nils Jernsletten, Sami Traditional Terminology: Professional Terms Concerning Salmon, Reindeer, and Snow” in Gaski, Sami Culture in a New Era, Davvi Girji OS, 1997, p. 54.

[42] Global Voices, La lucha contra el cambio climático de las pastoras de renos samis de Finlandia, 17 de marzo de 2018, [URL]: https://es.globalvoices.org/2018/03/17/la-lucha-contra-el-cambio-climatico-de-las-pastoras-de-renos-samis-de-finlandia/

[43] «Allá por la década de los noventa, cuando el debate sobre el cambio climático acababa de convertirse en un tema de conversación corriente, los pastores sami ya habían empezado a notar anomalías en el ciclo estacional (…) Se pusieron de inmediato a modificar sus prácticas de pastoreo. Cambiaron la estructura del rebaño, exploraron nuevos pastos y adaptaron el calendario de castración y sacrificio de los machos».

[44] Sputnik News, Los pueblos indígenas de Europa piden la autodeterminación para enfrentarse al clima, 11 noviembre de 2016, [URL]: https://mundo.sputniknews.com/europa/201611111064766206-sami-finlandia-noruega-suecia/

[45] Global Voices, La lucha contra el cambio climático de las pastoras de renos samis de Finlandia, 17 de marzo de 2018, [URL]: https://es.globalvoices.org/2018/03/17/la-lucha-contra-el-cambio-climatico-de-las-pastoras-de-renos-samis-de-finlandia/

[46] The Local Sweden, Sweden’s Sami reindeer herders hit by wildfires and drought, 27 de julio de 2018, [URL]: https://www.thelocal.se/20180727/swedens-sami-reindeer-herders-hit-by-wildfires-and-drought

[47] Nature climate change, Including indigenous knowledge and experience in IPCC assessment reports, 2016 [URL]: https://www.nature.com/articles/nclimate2954

[48] “En Ser y Tiempo el Dasein es presentado desde su cotidianidad como un ser-en-el-mundo que siempre se está proyectando en las posibilidades de ser, las cuales constituyen su propio ser. Siendo-en-el-mundo, el Dasein no se muestra como un sujeto individualizado que representa objetos mentalmente, por el contrario, se pierde en la impersonalidad del mundo compartido con los otros y establece relaciones funcionales con el entorno. La individualización pasa por la disposición afectiva fundamental, la angustia”: Universidad del Rosario, Marcelo Vial Roehe, Dasein, la concepción Heideggeriana sobre el modo de ser humano, 2014, [URL]: http://revistas.urosario.edu.co/index.php/apl/article/view/apl32.1.2014.07

[49] Survival International, Los suicidios guaraníes: el impacto en la psique del divorcio entre la humanidad y la naturaleza, [URL]: https://www.survival.es/articulos/3248-suicidios-guaranies-impacto-en-la-psique-del-divorcio-entre-humanidad-naturaleza

[50] Organización de las Naciones Unidas, Carta de las Naciones Unidas, Preámbulo, 24 de octubre de 1945.

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