[Aunque ya no esté en las portadas] Siguen muriendo enfermos de #HepatitisC…

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Las promesas electorales de todos los partidos (todos) incluyen el suministro de la medicación para la Hepatitis C para todos los y las enfermas. Lo que no terminan de entender es que la gente ya no tiene tiempo para esperar. La mayoría se encuentra ya muy enferma y probablemente muchas de ellas ya hayan muerto para cuando las elecciones se celebren y mucho más cuando las nuevas autoridades tomen posesión de los cargos. Ante la urgencia, la única salida posible (y admisible) es que los medicamentos se entreguen de inmediato a todo aquel paciente que lo necesite, sin más trámite que la prescripción de su médico tratante.

Sospechoso (e indignante) que uno de los partidos que más promete en este tema es el Partido Popular, QUE YA SE ENCUENTRA EN EL PODER, por lo cual de movida parece una promesa poco confiable pra la gente en general, pero en especial para los y las pacientes y sus familiares.

Entre los candidados del PP que más han difundido ese compromiso, se encuentra Cristina Cifuentes, que un día sí y el siguiente también, en programas de televisión, radio, prensa escrita y hasta por las redes sociales no deja de manifestarse al respecto.

Quienes escuchan a la candidada del PP no logran entender por qué no se está llevando a cabo en este momento tal medida, dictada en principio por principios humanitarios y luego recomendada y avalada por los máximos especialistas en hepatología.

Fuera de estos esperpentos electoralistas, encontramos lo verdaderamente importante: la gente enferma que espera por sus medicamentos, que se encuentra muy grave y que en algunos casos fallece antes de haberlos obtenido.

El viernes, 24 de abril de 2015 moría Manuela Falcón. Enferma de Hepatitis C.

El periodista Modesto González que informaba de su fallecimiento, observaba que «El plan diseñado por el ministro de Sanidad tan solo aspira a curar a la mitad de los enfermos que, según él, sufren esta enfermedad en nuestro país». Y esto se viene comprobando de manera desesperante ya que la gente se agrava y llega a estados límite en su lucha por sobrevivir.

Estos son algunos de los párrafos del artículo de González que deseamos compartir con vosotros:

…la semana pasada moría en el hospital Severo Ochoa de Leganés, Manuela Falcón, una mujer de más de sesenta años de edad, vecina del barrio de Zarzaquemada, enferma de Hepatitis C en un estado avanzado. Era la segunda víctima mortal con nombre y apellidos que contabiliza este hospital causada por esta enfermedad, la primera fue María Teresa Casas que falleció el 20 de diciembre de 2014, hace apenas cinco meses. A María Teresa Casado no llegaron a suministrarle el medicamente a pesar de que sus médicos se lo habían prescrito. La Comunidad de Madrid no tuvo piedad para con ella. La dejó morir impunemente. A Manuela Falcón sí se los suministraron pero era ya tan tarde que su organismo no lo pudo resistir. Se lo habían prescrito hacía más de tres meses. Murió el pasado viernes, 24 de abril. Ese viernes de primavera llovía en Leganés.

El plan diseñado por el ministro de Sanidad aspira a curar a la mitad de los enfermos que según él, sufren esta enfermedad en nuestro país. Para el gobierno de Rajoy en España hay 95.524 diagnosticados. La realidad es otra, se calcula que un 2% de la población podría padecer esta enfermedad y no lo saben. Y lo que es peor, tan solo le van suministrar el nuevo medicamento a la mitad, a 51.964 enfermos. En las cárceles españolas hay más de 60.000 reclusos infectados y nadie, menos el Gobierno, está dispuesto a hacer nada… (enlace)

Hace muy pocas horas, otro caso de extrema gravedad era informado desde La Palma por Esther Medina. El paciente Ricardo Ciuffardi que padece una hepatitis C desde hace 30 años, ve como su cuadro se deteriora cada día:  Su estado de salud, asegura, “es límite”. Ricardo Ciuffardi, escultor italiano residente en La Palma desde hace 17 años, está desesperado, sufre continuos dolores y ha dado un ultimátum a los responsables sanitarios: “Si este miércoles no me entregan en el Hospital General los medicamentos para la hepatitis C que padezco desde hace 30 años, me encierro allí mismo, en la puerta de la Gerencia, con mi hijo”. Este enfermo hepático, según la documentación que ha mostrado a LA PALMA AHORA, tiene prescrita una medicación por el digestivo López Artímez, con fecha 23 de marzo de 2015. “El tratamiento de este paciente, dado que no dispongo de la mutación Q80K pedida el 6 de noviembre de 2014, creo, en mi humilde opinión, que debe ser Sofosbuvir, Declatasvir y Ribavirina”, señala el citado especialista en el informe de Ciuffardi. (enlace)

La realidad es que casos como los mencionados se conocen diariamente y la inacción de las autoridades sanitarias es alarmante. Ante eso, lejos de esperar que se cumplan las inciertas y lejanas promesas electorales, el único camino sigue siendo la lucha solidaria. Tal el caso de la Plataforma de Álava que hace tres días concluyó el encierro de los afectados por hepatitis C, al lograr un compromiso con Osakidetza para desbloquear la crisis.  El colectivo se había encerrado el pasado viernes en el Hospital de Txagorritxu para protestar por una nueva negativa de tratamiento a dos personas afectadas por la patología. En la reunión mantenida ya avanzada la tarde entre los encerrados y el viceconsejero de Sanidad, el gerente del centro y otros responsables se alcanzó el compromiso de desbloquear este lunes un grupo de tratamientos pendientes de aplicación entre los que se encontraban los dos casos que han desencadenado este encierro.

 

 

 

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