[Audio] Falsificadores: de la lucha política a la supervivencia de barrio

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Abrimos el programa hablando de Elmyr de Hory, probablemente el mayor falsificador de obras de arte en toda la historia. Entre su obra encontramos falsificaciones de Modigliani,Picasso, Cezanne y muchas otras. Algunas de ellas han pasado años colgadas en los principales museos de arte del mundo… y algunas otras siguen ahí. Toda la vida de Elmyr de Hory fue una gran falsificación que quedó retratada en la película «F for fake» de Orson Welles.
Hay muchas otras referencias cinematográficas que aluden a falsificadores, como «9 reinas» o«Atrápame si puedes», película que cuenta la historia de Frank Abagnale, quien entre los 16 y los 18 años recorrió 1.600.000 km haciéndose pasar por copiloto de la Panam y que en 6 años de actividad cobró 2,5 millones de dólares americanos (de los años 60) en cheques falsos.
En la película «Los Falsificadores» encontramos la historia de Adolf Burger y la Operación Berhard, en la que judíos recluídos en el campo de concentración de Sachsenhausendurante la II Guerra Mundial trabajaron en la falsificación de la libra esterlina y del dólar americano, produciendo millones de estas monedas con el objetivo de desestabilizar las economías de las potencias aliadas.

Al margen de la filmografía también recorremos las principales figuras del anarquismo que se han dedicado a la falsificación, como Lucio Urtubia, y la famosa estafa de los cheques de viaje falsos del Citybank, o también el caso del reconocidísimo falsificador anarquista Laureano Cerrada. Y no nos olvidamos de Antonio Verardini, cenetista que ya demostró sus habilidades para la falsificación en las navidades de 1932 consiguiendo una cena extraordinaria para todos los presos de la Prisión Modelo de Marid, donde estaba preso junto al banqueroJuan March.

El caso de Miguel, integrante de los Grupos Autónomos en los años 70 nos cuenta como se puede falsificar tu propia identidad para escapar de la prisión de Carabanchel.

Y no nos olvidamos de otros casos de falsificación de barrio. Pequeños sabotajes diarios que contribuyen a la supervivencia diaria en un ambiente hostil. ¿Recordáis los bonobuses de cartón que había en Madrid antes de que se implantara la banda magnética? Seguro que muchos de vosotros les sacabais algunos viajes extra. La banda magnética supuso en fin a la falsificación con rotuladores Carioca, nuestras únicas herramientas de aquella época, pero abrieron otras posibilidades, como nos demostró Anonymous y el movimiento Yo No Pago en el metro de Barcelona con el famoso billete sencillo que cargaron con 69 viajes tras descifrar el algoritmo de cancelación magnética de estos billetes, coincidiendo con el subidón de tarifas.

Volviendo al barrio os contamos las peripecias de un grupo de amigos falsificando entradas de conciertos con los primeros escáneres domésticos de sobremesa y con impresoras de inyección de tinta. Y cerramos sobreviviendo en el supermercado… quien pueda fabricar sus propios códigos de barras que levante la mano.

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