Asturias: Los intoxicados por mercurio inician el martes su tercera huelga de hambre

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Los trabajadores afectados por una intoxicación por mercurio hace seis años cuando trabajaban en las instalaciones de Asturiana de Zinc emprenderán el martes la que será su tercera huelga de hambre. Lo harán para exigir que se reanude el protocolo firmado en su día con la mutua Fremap y la Consejería de Sanidad. Es el penúltimo capítulo de una larga batalla en defensa de una mejor atención médica que la que llevan recibiendo desde que tuvo lugar el accidente, a finales de noviembre del año 2012.

El próximo día 30 plantarán otra vez su campamento en la avenida de la Playa, frente a las instalaciones de la compañía. La solicitud para llevar a cabo esta acción de protesta fue presentada ayer en el Ayuntamiento de Castrillón y comunicada a la Delegación de Gobierno por lo que, si no hay ningún imprevisto, al menos tres de los afectados convertirán la caseta en su lugar de residencia «de forma indefinida», porque advierten que no van a abandonar «hasta que se retome el protocolo y se nos abonen las facturas retrasadas».

Son las palabras de Víctor Calota, actual secretario de la Asociación Asturiana de Intoxicados por Metales y uno de los que secundó, en ese mismo lugar, la primera huelga de hambre en 2013. El martes volverá a estar ahí, repitiendo una historia que ya protagonizó hace cinco años, cargado de «odio» hacia las autoridades. «Lo que nos están haciendo es inhumano», asegura. Él mismo ha vivido en los últimos días como, tras cinco meses de espera para una cita en Neurología en el HUCA, donde debía consultar sobre los dolores musculares que han ido en aumento en los últimos tiempos y que había sido fijada para el 18 de diciembre, ha sido movida para 2l de octubre de 2019. Casi un año de retraso añadido. «A esto no hay derecho», lamenta.

«Lo que nos están haciendo es inhumano», lamenta Víctor Calota, uno de los afectados

El tiempo pasa y las dolencias del colectivo de afectados se agravan. «En los últimos meses se ha diagnosticado un nuevo caso de Parkinson», explica. Pero lo que realmente ha caldeado los ánimos ha sido el silencio de la Consejería de Sanidad acerca del protocolo que se estaba negociando entre los afectados, la mutua y la propia administración regional para sustituir al que hubo en su día y que las partes daban por caducado.

El protocolo

El documento estuvo a punto de firmarse, pero de acuerdo a la versión de la asociación, el texto que se presentó para su firma no recogía todos los acuerdos alcanzados durante las negociaciones. «Nos encontramos muy mal y creo que pedimos cosas razonables», sentencia Calota.

Junto a él estarán Carlos Martínez Acevedo y David Román, que protagonizaron la segunda huelga de hambre llevada a cabo en el verano de 2016, cuando reclamaban lo mismo que ahora: una atención médica adecuada a los males que sufren tras la mayor intoxicación por mercurio conocida en Europa hasta la fecha.

«No me marcharé de allí sin que me hagan las revisiones que me tienen que hacer y me atiendan como es debido», afirma Román. Aseguran que tanto la mutua como el Sespa «rompieron el protocolo» y reclaman que sea un toxicólogo quien les haga un seguimiento.

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