Asturias: La lista de espera para la dependencia crece más que la cifra de ayudas aprobadas

Por Chelo Tuya

Asturias incorporó 227 nuevos beneficiarios en septiembre, pero otros 279 aguardan por el servicio o la prestación a la que tienen derecho.

La lista de espera de la Ley de la Dependencia crece más que el volumen de ayudas aprobadas. La incorporación, el pasado 1 de julio, de los casos leves al sistema de ayudas ha desbordado a la Consejería de Servicios y Derechos Sociales. Y eso que en septiembre el Principado incrementó en 227 el número de beneficiarios totales en la región hasta llegar a los 16.509. Un tirón que ha potenciado todos los servicios salvo la teleasistencia y el asistente personal, que sigue ‘congelado’ en solo dos casos.

Sin embargo, la lista de espera creció más. En concreto, sumó 279 expedientes de personas que tienen derecho a una ayuda o prestación, pero no la reciben.

En esa situación, que el Observatorio de la Dependencia califica de ‘limbo’, se encuentran en estos momentos 6.190 asturianos. Porque, en total, son 22.699 las personas que en la región tienen derecho a un apoyo debido a su grado de dependencia.

La llegada de los casos leves no se ha notado solo en el colapso en la firma del Plan Individual de Atención (PIA), sino también en el peso que cada grado de dependencia tiene ahora en la estadística asturiana. Las personas con mayor dependencia, los denominados grado III, son ahora minoritarios en la región, con solo 6.721 beneficiarios de la ley. Mientras, los grados I, los más leves, son la mayoría, con 8.042 expedientes. Y subiendo. Han superado, incluso, al grupo de grado II, que asciende a 7.936.

«Que ya me llamarán»

Esa disminución del colectivo de grandes dependientes está ligada al endurecimiento del baremo impuesto por el Gobierno central. Resulta muy difícil lograr el máximo grado de dependencia, certificado que solo llega a las personas que se encuentran en situación de casi total falta de autonomía personal.

No obstante, incluso en esos casos existen retrasos. Según contó a EL COMERCIO el hijo de una gijonesa con máxima dependencia, «han certificado que mi madre tiene grado III, pero ahora me hacen esperar tres meses para firmar el PIA. Que ya me llamarán, me dicen».

El gijonés ya constató «que la ley no se cumple», puesto que su madre no fue valorada «hasta que pasaron seis meses y un día desde que lo solicitamos». Mes y medio después de la visita de la valoradora, llegó la carta en la que el Principado acredita la gran dependencia de su madre. «Sin embargo, a pesar de que sabemos lo que queremos, nos dicen que tenemos que esperar dos o tres meses a que nos llamen para que nos hagan una oferta. Y, luego, esperar otra vez para firmar el PIA. No tiene sentido».

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