Argentina. Santucho, el soldado

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“Uno de los militantes e intelectuales revolucionarios más importantes de la Argentina y el continente, no termina de encontrar en nuestro hoy su justo lugar entre los anhelos de las clases populares”.

Mario Roberto Santucho. ¿Qué nos dice su nombre? ¿Dónde es que lo encontramos? Tenemos más chances en la calles de la Argentina, pintado por allí o en alguna que otra bandera militante. No es nombre de medios o historia oficial, incluso en las últimas décadas donde se prestó especial interés a los tiempos en los que fue un protagonista central.

Se cumplieron 40 años de su asesinato y posterior desaparición (en aquel siniestro 19 de julio de 1976 junto a Domingo Menna, Benito Urteaga, Liliana Delfino y Ana María Lanzillotto), y el recuerdo tuvo su fiesta popular. Un hermoso acto de sus familiares y compañeros (de ayer y hoy), que supieron combinar el recuerdo y las ansias de futuro, la política y la cultura. Que sintieron la necesidad de hacerlo, incluso con el pedido cómplice de muchos que se arrimaron.

Pero una figura como la del Roby debe tener otra recuperación, otra reapropiación, además. Uno de los militantes e intelectuales revolucionarios más importantes de la Argentina y el continente, no termina de encontrar en nuestro hoy su justo lugar entre los anhelos de las clases populares. Permanece entre los nombres militantes, en la compleja trama de ser de todos pero al mismo tiempo de nadie.

Santucho es un pilar fundamental para comprender las luchas populares en nuestro país, la relación siempre difícil de las izquierdas con el peronismo, la construcción de una izquierda nacional popular anticapitalista, la unidad americana, el heroísmo militante, el deber que impone la conducción, la necesidad de teorizar sobre el presente en acción, etc.

Su linaje ancestral en Santiago del Estero nos conecta con su hermano Francisco René, fundador del Frente Indoamericano Revolucionario y Popular. Otra inquietud presente en el legado de los Santucho, que pensaron desde nuestros orígenes los caminos hacia la revolución, en relación con textos y prosapias internacionalistas. Lo que siempre dificulta la burocrática tarea de encasillar al PRT-ERP entre alguno de los ismos imperantes. El partido fue una experiencia original, que ante los desafíos de su presente construyó un aparato conceptual y político que logró convocar y aglutinar a una enorme porción de la población.

El gran tiraje de su diario o sus revistas, en tiempos de mucha lectura con especial presencia de prensa política y militante, es cabal muestra de aquella voluntad de masas que siempre persiguieron y desde donde pensaron su accionar. Con falencias, como toda organización, pero de las que muchas veces se agarran para socavar la importancia de esta experiencia. Que nos impone el debate de la lucha armada, y cómo ese paso transfigura el accionar pasado y futuro. Las discusiones en torno a la tensión entre el frente legal y el clandestino, por ejemplo, terminan por opacar la producción teórica del partido, y en especial del propio Santucho. Es esa otra de las deudas del presente para con él.

Hay citas que de repetidas pasan a desgastarse, pero vale la pena reiterar aquella profunda impresión que dejó Santucho en Witold Gombrowicz. Un cruce producto de exilios e intereses políticos y culturales, que los llevó al encuentro mucho antes de convertirse Roby en el guerrillero heroico. “Un poco oblicuo, a lo indio, robusto, sano, con ojos de astuto soñador, dulce y terco… ¿qué porcentaje tendrá de indio? Y algo más todavía, algo importante, es un soldado nato. Sirve para el fusil, las trincheras, el caballo”.

Quizás allí radique el secreto profundo de su formidable herencia. Aquel que curtió la experiencia del militante desde las bases, con ese espíritu de soldado, y que tuvo la capacidad de llevar consigo esa historia hasta la cumbre del liderazgo. En la imposible tarea de lo ejemplar, quizás sea una de las más profundas encarnaciones de aquel Hombre Nuevo que surcó los caminos del continente.

RELAMPAGOS. Ensayos crónicos en un instante de peligro. Selección y producción de textos: Negra Mala Testa Fotografías: M.A.F.I.A. (Movimiento Argentino de Fotógrafxs Independientes Autoconvocadxs)

 

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