Argentina. Las primeras lecturas

Por Mabel Bellucci

En 1990 se publicó Feminism/Postmodernism que reunía trece ensayos compilados por Linda J. Nicholson y editado por Routledge. Uno de ellos era “Problemas de los géneros, teoría feminista y discurso” de Judith Butler. Dos años después, Feminaria editora, a cargo de la investigadora y editora Lea Fletcher, seleccionó solo cuatro y los tradujo Márgara Averbach. […]

En 1990 se publicó Feminism/Postmodernism que reunía trece ensayos compilados por Linda J. Nicholson y editado por Routledge. Uno de ellos era “Problemas de los géneros, teoría feminista y discurso” de Judith Butler. Dos años después, Feminaria editora, a cargo de la investigadora y editora Lea Fletcher, seleccionó solo cuatro y los tradujo Márgara Averbach. Así, salió en Buenos Aires Feminismo/posmodernismo.

Hacia 1995, en la cátedra “Teoría y Análisis Literario”, del profesor Jorge Panesi-Delfina Muschietti, en la Facultad de Filosofía y Letras (UBA), en su bibliografía aparecía una traducción del último capítulo de Gender Trouble1. También por ese entonces en los seminarios de la profesora Nora Domínguez se abordaba el concepto de la teoría de la performatividad del género2. Mientras que la revista Feminaria, año X, n° 19, junio 1997, editó el texto “Sujetos de sexo / género / deseo” traducido por Adolfo Campoy Cubillo. Era el primer capítulo de aquel libro.

Pocos después, Flavio Rapisardi –integrante del Área de Estudios Queer (AEQ) en el Centro Cultural Ricardo Rojas– trabajó alrededor del mismo concepto en tres artículos: “Crítica y diferencia: sobre las políticas queer de emancipación” en la revista La Gandhi, año 2, N°3, 1997; “La Construcción de una identidad homosexual en los Gay and Lesbian Studies y la queer theory” en la revista Doxa, año VII, n° 17, 1997 y “Estudios Culturales: una cartografía” en la revista El Grito, año I, 1999.

La revista MORA –Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género de la Facultad de Filosofía y Letras (UBA)– tampoco faltó a la cita. En el n° 4 de octubre de 1998, una de las mayores especialistas en la producción de Butler, María Luisa Femenías, anunciaba un dossier “Butler lee a Beauvoir: fragmentos de una polémica en torno del “sujeto”, en el cual seleccionó y tradujo artículos.3

En ese mismo año, Ana Amado y Nora Domínguez prologaban bajo el título “Cuerpos que cuentan” la obra Sexos y sexualidades en América Latina, compilado por Daniel Balderstone y Donna Guy. Luego en julio de 1999, Feminaria, año XII, n°22/23, retornó con un nuevo texto “La vida psíquica del poder. Teorías de la sujeción. Introducción”, traducido por Márgara Averbach.4 En 2000, Feminaria, año XIII, N° 24/25, volvió al ruedo con un ensayo “Las desventuras del género”, escrito por Liliana Azaral, Silvia Catalá, Liliana Daunes, Mónica D´Uva, Josefina Fernández y Silvia Vicente.

De inmediato, surgió Ají de Pollo, una colectiva autonomista que interpretó esa ocasión histórica en clave queer al dejar atrás el binarismo sexo/género para luchar por el ingreso de las travestis al feminismo. Lo integraban Josefina Fernández, Paula Viturro, Lohana Berkins, Mónica D´Uva, Silvia Catalá, Victoria Barreda, y Silvana Fernández. Al poco tiempo, armaron un grupo de estudios “Las Vórtices” para discutir textos de Judith Butler, Donna Haraway, Michel Foucault, Patricia Williams.

En octubre de 2004, el Centro Cultural Ricardo Rojas se dispuso a replantear las actividades que supo tener el AEQ y renovarlas en un ámbito flamante: Tecnologías del Género. Paula Viturro coordinó este espacio que concebía a las identidades de género, raza y sexo como productos de complejas tecnologías biopolíticas. Más tarde, Ají de Pollo editó una colección Conversaciones feministas compuesta de tres tomos que abrieron tópicos para habilitar una revisión crítica de las prácticas y reflexiones teóricas de los feminismos locales y latinoamericanos que aún no habían sido incluidas dentro del canon de la academia feminista ni tampoco por las editoriales comerciales. En el tomo Parentesco apareció el texto de J. Butler “¿El parentesco es siempre de antemano heterosexual?” Y así, la rueda siguió girando hasta llegar, en palabras de Verónica Gago “a las últimas resonancias de su paso multitudinario” por Buenos Aires. Sin más, este breve recorrido es una muestra de agradecimiento para quienes se comprometieron, tanto desde el activismo como desde la academia, en difundir los puntos claves del pensamiento de Judith Butler.

  • Mabel Bellucci. Activista feminista queer. Autora Historia de una desobediencia. Aborto y Feminismo. Capital Intelectual. Buenos Aires, 2014.
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