Argentina. Enfoques cooperativos. Hoy: Por la reivindicación de nuestros derechos laborales

Por José Yorg, el cooperario

“Nuestra experiencia nos ha enseñado que, sobre todas las cosas, debemos ser pacientes, perseverantes y decididos. A veces pasan meses sin que nada aparentemente suceda. Pero si se trabaja con ejercicio de estas tres cualidades, la tarea siempre ha de fructificar;
en una semana, en un mes o en un año. Nada debe desalentarnos. Nada debe dividirnos. Nada debe desesperarnos». Agustín Tosco.

El lugar que nos situó la historia del cooperativismo escolar y universitario en la Provincia de Formosa-Argentina- implicó asumir los desafíos más difíciles y sacrificados, pero simultáneamente implicó alcanzar la mayor respetabilidad educativa en cada etapa de ese proceso con rupturas y continuidades, en medio de tensiones.

Hoy estamos parados frente a una reivindicación de nuestros derechos laborales y profesionales interpuestos ante el Ministerio de Educación. Se procura el resultado justiciero de parte del Poder Ejecutivo Provincial a través de una meditada y prudente decisión de política educativa, cuya finalidad sea tutelar acabadamente los derechos y garantías de los docentes cooperativos mediante una resolución que restañe las injusticias.

Es deseable que se entienda que hasta que los daños laborales infringidos, tanto a nosotros, docentes cooperativos, como-simultáneamente- al derecho social y público que la constitución consagra a miles y miles de educandos y comunidad toda, el derecho de aprender; nuestra lucha no habrá de cesar.

En el contexto de la crisis del capitalismo globalizado, la lucha de los trabajadores de la educación debe consolidarse para no ceder las conquistas ganadas con tantos sacrificios y sangres, allí están los “Mártires de Chicago”, pero también el “Cordobazo” la “Marcha Blanca”; y otras luchas en nuestro país por mejor educación, por mejor salud, y demás.

El meollo de la cuestión de reivindicación laboral planteada en este modesto artículo se funda en todo cuanto sigue: Nosotros, maestros de escuelas, fuimos convocados a elaborar un Plan educativo cooperativo escolar en el año 1996, hasta la actualidad.

A partir del año 2007 ocurriría lo mismo en ámbitos de la Universidad Nacional de Formosa-UNaF-a requerimiento de su Rectoría, se elabora y se ejecuta pues el ProDeCoop-Universitario.

Pese a todas estas funciones de mayor responsabilidad ejercidos durante prolongado tiempo en cargos de mayor jerarquía que sus cargos de origen de maestros de grado titulares, el gobierno-tal su obligación-no regularizó presupuestaria y salarialmente esta situación, devaluando de esa manera la labor fecunda de los docentes cooperativos.

Cuestión poco entendible-a nuestro juicio- es que, no tan sólo no se compatibilizó un alza de salario, acorde a esas funciones, sino que ocasionan a los docentes una merma y menoscabo en sus haberes, argumentado con teorías que sólo ellos comprenden.

El Estado, como ente jurídico, y como ente patronal, está regido por normativas que regulan su armónica función, en caso de desvíos de alguna normativa o directamente incumplimiento de ellas, es pasible de demanda.

En el sentido consignado sobre el Estado, éste tiene una manda legal de “inexcusable cumplimiento” del servicio de la Educación Cooperativa Escolar, es la Ley nacional Nº 23.424 “Fondo de Educación y Promoción Cooperativa” a la cual las diversas Provincias se adhirieron a esa norma, en el caso de la Provincia de Formosa lo hizo por intermedio de la Ley Nº 744.

El Derecho laboral y profesional adquirido invocado y solicitado por los docentes cooperativos, en razón al efectivo y continuado ejercicio del desempeño educativo y administrativo cooperativo escolar y universitario, encomendado por los propios responsables de la gestión oficial de la educación, es de toda evidencia y probatoria, restaría su valoración.

Enmarcados en esa lucha reivindicativa estamos transitando, junto a toda la ciudadanía, un proceso eleccionario que arroja muchos interrogantes en medio de una situación económica que se presume la aplicación de una política de ajuste después de dicho proceso, que ha de caer sobre los trabajadores de nuestro país. Nos empujan a la necesidad de pensar modos de enfrentar esas medidas neoliberales.

El desafío no es otro que la transformación equitativa y solidaria de la Argentina y de todo el continente latinoamericano para la felicidad del pueblo y en ese punto el cooperativismo debe asumir plenamente su protagonismo mayúsculo.

¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!

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