Publicado en: 5 diciembre, 2018

Argentina. Enfoques cooperativos, Hoy: ¿Avanza el neofascismo? Los tibios le abrieron la puerta

Por tecnicoop

¿Estamos ante una civilización suicida? el neofascismo avanza.

“Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueses frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca”. Apocalipsis 3:15-19

 

Pese a la  formidable resistencia que oponen los pueblos en el mundo entero el neofascismo avanza. Ante este renovado fenómeno social se alzan análisis y estudios de todas direcciones, contenidos y afirmaciones se explayan.

Surgen interrogantes en Europa, en América Latina, en dondequiera, y en verdad abordar esta temática para indagarla en búsqueda certera, es difícil y compleja, puesto que entran en juegos cuestiones sociológicas, psicológicas y psiquiátricas, en fin.

¿Estamos ante una civilización suicida?

Una de las respuestas viene de la mano de la física; Tercera Ley de Newton: “Las fuerzas siempre ocurren en pares. Si el objeto A ejerce una fuerza F sobre el objeto B, entonces el objeto B ejerce una fuerza igual y opuesta -F sobre el objeto A”. En conclusión “Cada acción tiene una reacción igual y opuesta”. Traslademos esta ley física al ámbito social en que dos concepciones opuestas se encuentran: el progresismo y el neofascismo.

¿Cómo se resuelve esta situación de equilibrio entre las fuerzas? Suponemos que imprimiendo mayor fuerza, de tal manera a modificar sustancialmente la situación de equilibrio y se obtenga la definición vencedora de la fuerza que potenció lo suyo.

La civilización en sí misma, es decir, el pueblo, no se suicida dado que lucha denodadamente. Son los referentes del progresismo que con su tibieza no imprimieron mayor fuerza, y de tal modo, los tibios  abrieron las puertas al neofascismo.

Los neofascista conocen de sobra esta ley física y lo aplican con creatividad  a la sociedad y sacan, claramente, ventajas comparativas. ¿Y los tibios progresistas? Durmiendo la siesta, el sueño de los justos.

Se requiere, sin dudas, de mayor fuerza social fielmente representada y dirigida-no por tibios ni timoratos, por cierto-para reorganizar la sociedad sobre bases equitativas y de proporcionalidad, tal como ofrece el método cooperativo a través de sus empresas democráticas participativas y preocupados y ocupados por la comunidad.

Aún resuena con todo vigor aquella frase del Dr. Martin Luther King:

“No me preocupa el grito de los violentos, de los corruptos, de los deshonestos, de los sin ética. Lo que más me preocupa es el silencio de los buenos”.

Entendemos que la bondad, como expresión del hombre honrado, del hombre civilizado y del progresismo como valor, no son suficientes ni prácticos, pues deben ponerse en movimiento como fuerza transformadora, de otro modo, es poesía, bella pero ineficaz.

El cooperativismo surgió de la entrañas del capitalismo industrial como reacción ante tanto infortunio generado con matemática pasión e interés monetario, lo hemos señalado muchas veces, pero lo repetimos para los descuidados de siempre.

Así que puesta nuestros ojos en España y otros países europeos, así como en México, observaremos los aconteceres a la luz de las leyes físicas de Newton.

¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!!

 

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