Argentina. Carnaval mediático: ¿Ahora, Alfonsín?

Cuando se muere un personaje, se lo resignifica y podemos ver como todo el arco político burgués se reagrupa, y así se muestra en consenso político-mediático, dejando de lado los terribles errores, debilidades y claudicaciones del ex presidente fallecido.

La casa sigue en orden

El diario Clarín, y toda la oposición “republicana” ha encontrado en Alfonsín una muerte a tiempo en su cruzada en torno a la idea del “consenso y el diálogo”: “Ese mismo espíritu lo indujo, por ejemplo, a pactar con los militares”.&nbsp

La recuperación de la figura de Alfonsín como “modelo a seguir” (¿?) y la preocupación de los medios por resaltarlo, representa en realidad la preocupación del poder económico –político – mediático por encontrar una figura de recambio ante la continua crisis de representatividad y la falta de una oposición cohesionada que les asegure continuidad en el poder al modelo económico pese a ya haberse restaurado el modelo “institucional” después de la revuelta del 2001.&nbsp &nbsp

Ante las crisis y, eventualmente el ascenso de las luchas, los distintos sectores de la burguesía se unen.&nbsp Esto no es ninguna novedad ni descubre la pólvora. Pero es un hecho constante cada vez que se necesita descargar contra los trabajadores y el pueblo medidas de ajuste para que sean estos sectores los que terminen pagando los platos rotos.&nbsp

En aquella “Semana Santa”, con todo el pueblo movilizado contra los “carapintadas”, con la posibilidad de que se entrara a los cuarteles a reducir a un puñado de insurrecto y terminar de una vez por todas con el “problema militar”, eligió la claudicación y el someterse a la voluntad de los militares asesinos. Esto significó nada menos que la “Obediencia Debida” y el “Punto Final”, más el posterior indulto Menemista y un atraso hasta hoy en los juicios a los segundos niveles de los genocidas.

Ese mismo espíritu lo empujó, de modo sorprendente, a transar con Carlos Menem la reforma constitucional de 1994 que permitió la reelección del ex presidente. Suponía que, de otro modo, el riojano hubiera intentado eternizarse en el poder”.

Todos esos momentos en los que se reivindica como triunfante la política del “diálogo” y los “acuerdos republicanos”; significaron una conciliación entre los de arriba para, de una u otra manera, hacer pagar la crisis a los de abajo. Esta ha sido la esencia de “la democracia” en los últimos 25 años.

Volver a los 80

Esto lo demuestran, por ejemplo, las nefastas consecuencias de la “concertación Alfonsinista” que fue un re-agrupamiento de los sectores burgueses para descargar la “Economía de guerra” y el inicio del reconocimiento de la deuda externa como “un compromiso” dejando de lado las denuncias en contra de la gran estafa perpetrada por la dictadura y Domingo Cavallo -a la postre ministro de la recordada “Alianza”, engendro político de la cual fue partícipe ideológico-; el Plan Austral y la posterior hiperinflación.

El “consenso republicano” que pregonan Clarín y La Nación, verdaderas usinas de ideas de la oposición, es un retorno a esa “concertación Alfonsinista”, es ahora la ideología con que la clase dominante quiere recubrir un nuevo pacto para acordar, con los Kirchner si es posible o sin ellos si es necesario, otra devaluación que saque una nueva tajada a la clase trabajadora, un “barajar y dar de nuevo” en el reparto de la renta con la burguesía agraria y recomponer las relaciones con el capital financiero internacional con la vuelta a los acuerdos con el FMI.&nbsp

Mientras tanto, enterrado el perro, los medios nos volverán a entretener con Tinelli y la “ola de inseguridad”.

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