Argentina: 12 años de Kirchnerismo “progresista”, enriquecieron al Capital Financiero Pero no, lograron un candidato propio.

Por Hersh Zakheim

Estaba cantado como iba a terminar esta historia, si observamos la realidad económica y política del país.

La  principal función del Peronismo, en este caso su actual versión :  el Kirchnerismo,   ha sido siempre,  la  de distraer y aplacar momentáneamente   sin resolver, los problemas del sector mayoritario del pueblo argentino,  integrado por  trabajadores explotados  por el sistema Capitalista , sistema que el Peronismo defiende con pasión .

Parte de su accionar, es venderles  el cuento del asistencialismo,  con limosnas económicas provisorias,   al estilo católico, que no resuelven ninguno de sus problemas básicos y que son  sustentados por los impuestos que paga el mismo trabajador, y así permanece  siempre en la cuerda floja

Consigue así apartarlos, de la actividad política consciente,  en defensa de su clase, mientras los ricos oligarcas y las multinacionales extranjeras fugan impuestos y divisas robadas al país, mientras  los bancos privados y  los capitalistas empresario,   amigos  del Poder en este caso  del Kirchnerismo,  se enriquecen cada vez más.

El Peronista común,  el mayoritario que vota automáticamente,  ya está acostumbrado  a estos sapos,  que le hacen tragar sus dirigentes.

Pero Argentina está inserta en el mundo capitalista  y la nueva crisis,  que apareció en el Capitalismo Internacional,   el de la Financiarizacion ,   el que remplazó al  Capitalismo Productivo, lo hizo con tal intensidad  que ya está durando más de 10 años y no tiene visos de finalizar.

El vacío programático y la falta de soluciones  e ideas hacia adelante,  que se produjo en el seno de los intelectuales pensantes del Imperio, obligo a este, a recurrir a su clásico ejército de reserva: la clase media.

Aprovechan  así las clases dominantes,  el hecho de que  la clase media,  no tiene una ideología propia como clase en sí.  Siempre dispuesta a batirse en la defensa de su Icono,  el rico,  realizado y poderoso propietario, don Dinero.

El empleo y la funcionalidad de Clase Media,  en defensa del capitalismo,  tiene sus variantes en los distintos países y situaciones, en que es utilizada, especialmente para  la restauración del Statu Quo,  y para  la sanación de las  heridas producidas,  en el tejido social,  por la reacción de las víctimas,  de la explotación del trabajador.

En la actualidad,  el caso de la guarimbas Venezolanas, las del  Maidan Ucraniano,   las ordenadas protestas de Hong Kong, los intentos en Brasil de volcar las elecciones hacia la derecha y aun  los ataques al gobierno de Correa en  Ecuador,  son claros ejemplos,  de cómo se pueden movilizar a sectores de las clases medias, en defensa de los intereses de la clase dominante.

Pero últimamente  fracasan,  pues no logran  convencer  a las clases humildes mayoritarias,  detrás del Icono Capital,   debido a intensidad de los problemas económicos y sociales, sin soluciones a la vista,  que la profunda crisis actual presenta  en el mundo entero.

Años atrás el capitalismo,  ofrecía a las clases medias,  la ilusión del ascenso social,  la movilidad  de clase  y obtenía así,  su adhesión política y su permanente apoyo,  separándola  cuidadosamente de la clase trabajadora.

Hoy en día esa posibilidad ya no existe,  ver Europa y su ex Estado de Bienestar.

En reemplazo de esa posibilidad perdida,  la clase  media está siendo enrolada por el  Capital,  en el ejército de los consumidores, pero  tampoco allí tiene asegurado su destino.

En Argentina el Kirchnerismo,  recurrió al mismo método,  aplicándolo a las necesidades y características del país.

Siendo un  típico movimiento de la clase media,  agrego una variante  en el viejo peronismo demagógico argentino,   la variante seudo intelectual.

La  denominan “Progresista”. En realidad se trata de la vieja Social Democracia, con otro nombre, dado que  “Progresismo” no significa nada políticamente hablando. Nadie definió  esta expresión como una corriente política determinada, con fines concretos.

Y evidentemente,  tanto puede parecer  Progresista,   un defensor de la teoría evolutiva de Darwin, como un acérrimo defensor,  de crear cada año nuevos modelos de automóviles,  o teléfonos celulares más compactos, nuevas tecnologías  encaminadas a sumergirnos,  en   la muerte del aire limpio y destrucción de la vida normal en las ciudades.

Y por último Progreso,   siempre significo avanzar, que no es el caso del  Kirchnerismo, que  no pretender cambiar,   las estructuras del Modelo Capitalista  que gestiona.

Consigue así el Kirchnerismo,  la adhesión de un sector de la clase media (baja y media),   y de un sector más privilegiado de la clase trabajadora, cuyo número no le es suficiente, para obtener la seguridad de un candidato  propio,  para las elecciones presidenciales próximas.

Estos sectores, cuyos integrantes,  algunos por pertenecer  a las clases medias, y otros de los trabajadores por  estar influenciados, por el peronismo sindical, concilian con las patronales y el Estado, cierran  sus ojos a la realidad económica,  que muestra un gran sector de trabajadores  en negro, que no gana lo básico,  jóvenes desocupados sin porvenir,   incremento del narco tráfico y la pobreza,  en grandes sectores del país.

La proliferación y el crecimiento de las Villas Miserias,  la imposibilidad de los jóvenes trabajadores de acceder a la casa propia,  la caída de la calidad de la atención sanitaria.

Tampoco la cacareada defensa de los Derechos Humanos,  tiene efectos en la lisa eleccionaria, ya que se está  tratando de juzgar a los criminales que  40 años atrás,  asesinaron a los jóvenes de clase media, que soñaron su revolución, mientras que los Derechos Humanos de esta época, que deberían proteger a los trabajadores,  de la explotación patronal y asegurarles lo que  necesitan  básicamente,  no parece ser de incumbencia del gobierno Kirchnerista.

Y frente a la clara predilección del gobierno Kirchnerista,  por  las oligarquías sojeras,  las multinacionales  extranjeras,   que extraen inmensas ganancias,  de la exportación de la producción agrícola ganadera del país.

Por los acuerdos cipayos,  firmados con las compañías mineras extranjeras,  y las petroleras multinacionales.

Por la política,  con relación a los Bancos y financieras,   que  mantienen casi  intactos  los   decretos de la dictadura del 76, que permitieron y permiten,  la fuga de divisas al exterior en los doce años del Kirchnerismo, y ganancias fabulosas  de los Bancos  Privados.

Mientras continúa el pago incesante,  de la deuda externa fraudulenta,  a la Banca Internacional, sometida a “misteriosas quitas”  que solo logran aumentarla.

No es de extrañar,  que en la ciudad de Buenos Aires,  donde se concentra la riqueza de las clases  ricas y de la clase media alta, un 70% permanece fiel  a la derecha.

Por toda esta realidad,   que el demagógico relato Kirchnerista no puede disimular, sabe que no puede ganar su continuidad,  sin recurrir al viejo peronismo de derecha,  que como no gobierna desde hace 20 años,   ha preservado en la inacción,   algo de su aureola de peronismo puro,   escalón primario de la ideología fascista del peronismo,  no contaminado con el “relato” de Carta Abierta.

Esto indica,  que grandes sectores de trabajadores y humildes,  vuelven al “sueño eterno” del peronismo,  ante una realidad  del Kirchnerismo que les es adversa.

Y van a votar a Scioli,  el que no habla ni hace, pero no muestra su falsedad,  con la evidencia que la verborragia de Cristina,  exhibe enfrentada a la realidad,  que golpea a los trabajadores y humildes.

Hablemos claro:  nuevamente y como siempre, en estas elecciones que se avecinan, el Oficialismo y la Oposición, tienen como máximo objetivo político  la posesión de LA CAJA DEL ESTADO,  Única Protagonista,  de los devaneos  de los políticos en ciernes,  actuales y futuros burócratas.

Afectuosamente

Hersh Zakheim

 

 

 

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