Arantza Goioaga, entrevista a Iñaki Errazkin autor de «Hasta la coronilla. Autopsia de los Borbones»

"Hasta la coronilla. Autopsia de los Borbones" es un libro escrito por Iñaki Errazkin. Leyéndolo se nota enseguida que es periodista y de los buenos. Porque cuenta lo que cuenta desde el rigor, que es palabra necesaria y aburrida. Pero no es el caso. Convertido en un periodista CSI, periodista forense se dice él, recorre la negra historia que acompaña a los ascendientes dinásticos del actual rey de España con una redacción que sorprende por lo amena y divertida, aunque la cuestión que se trata no sea para regocijo. Se lee de un tirón.

Nadie prologa su libro. Lo hace él mismo y lo explica: "por no implicar a colegas y amigos, periodistas y escritores, en una empresa que puede acarrearles represalias, si no judiciales, sí laborales, pues la crisis que nos embarga no es sólo económica, sino también ética e ideológica".

Así estamos.

Hemos hablado con Iñaki Errazkin. Brevemente. Lo suficiente para conocer algunos detalles de este libro que edita Txalaparta y que el día 26 presenta en la Casa del Libro en Bilbao.

(Los textos que aparecen entre paréntesis y en cursiva se corresponden con párrafos del libro).

P.- Hasta la coronilla. Autopsia de los Borbones; ¿por qué el título? ¿por qué una autopsia?

R.- Bueno, según el DRAE, una autopsia es el examen anatómico de un cadáver, y también, por extensión, un examen analítico minucioso. Mi libro “Hasta la coronilla”, editado por Txalaparta, es un poco las dos cosas, pues en él analizo a fondo la dinastía borbónica, que ya huele.

(Prepárese el lector o lectora a asisir a un acto político-forense, a una adelantada autopsia periodística de una monarquía de cuerpo presente. Se recomienda usar la preceptiva mascarilla.)

P .- ¿Por qué un libro sobre los Borbones?

R.- Era una asignatura pendiente. Soy un republicano convencido y, por lo tanto, en lucha permanente contra la sinrazón monárquica, y creo que la mejor aportación que un periodista puede hacer a tan noble causa es desnudar a esta familia que sólo ha acarreado desgracias a los pueblos del Estado español. Al menos, quienes lean el libro, no podrán seguir pensando al dictado de la versión oficial.

(Cuando mis padres, como tantas personas de su generación criadas y educadas en esa particular sedimentación ideológica de primo-riverismo, republicanismo y nacional-catolicismo decían que alguien era de buena familia se referían a que la persona en cuestión pertenecía a un estatus socilamente elevado (…) para mí la ejemplaridad de los seres humanos no se mide ni por su patrimonio ni por sus títulos que, como la gonorrea se transmiten sexualmente…)

P .- Del primero, Felipe V, dice la historia oficial que le llamaban "El animoso" que sufría de "melancolía", pero hurgando un poco nos descubres que lo suyo no fue precisamente proteger a sus súbditos.

R.- Felipe V era un enfermo mental y un ambicioso sin límites. La “melancolía” que le atribuyen los historiadores, hoy sería diagnosticada sin titubeos facultativos como una grave psicosis maníaco-depresiva. Fue el primer monarca de la casa Borbón a este lado de los Pirineos, y también fue el primero en hacer negocios desde el trono; de hecho, amasó una fortuna incalculable gracias al tráfico de esclavos. En cuanto a sus “súbditos”, mejor es preguntar al pueblo catalán, y en especial a los barceloneses, a los que diezmó manu militari.

(El pueblo en la calle, gritaba: "Muerte al Borbón". Era 11 de septiembre, fecha histórica que se sigue conmemorando anualmente como Diada, el Día Nacional de Cataluña".)

P .- Con excepción de Carlos III, que parece que fue monógamo, aportas pruebas suficientes de que la incontinencia sexual es una constante de borbones y borbonas…

R.- Practicar el sexo es muy recomendable. El problema se plantea cuando unos reyes que se autocalifican como “majestades católicas” y van por la vida de virtuosos y moralistas ejemplares se pasan por la entrepierna todo lo que se menea, y lo hacen, además, desde su posición de poder.

(Entre las amantes confirmadas del rey -Alfonso XIII- se encontraban, además de la vedette Celia Gámez, la francesa Geneviève Vix, una joven morena sin identificar y la blonda y enigmática cortesana con nombre y primer apellido que respondían a las iniciales TM, cuyos favores compartió con el general Sanjurjo…)

P .- Así que muchos de los Borbones que reinaron resultan ser en realidad, hijos ilegítimos, bastardos, putativos…

R.- La lista es interminable. En cuanto al pedigrí de la actual familia, como digo en el libro, es más plebeyo que el Pocero de Seseña. Teniendo en cuenta que Carlos IV no fue el padre de ninguno de los hijos de María Luisa de Parma, y que el bisabuelo de Juan Carlos debería haberse apellidado Puigmoltó…

(…no fue el ambicioso Godoy el único que compartió las sábanas con Maria Luisa. Si nos atenemos a las palabras de la propia reina, "ninguno de sus hijos lo fue de Carlos IV", por lo que con la muerte del monarca se extinguió definitivamente la rama de los Borbones españoles…)

P .- Genocidas, corruptos, enfermos mentales. Un monárquico o juancarlista como se llaman ahora ¿sobrevivirá a la lectura de este libro?

R.- El humorista catalán Jaume Perich solía decir, mejorando el refrán, que no hay peor ciego que el que no quiere oír…

(El acuerdo -de Felipe V con su primo el rey de Francia- otorgaba a cada monarca el 25% de las ganancias por la venta de 48.000 esclavos en las colonias españolas de América (…) y establecía que el tráfico humano debía llevarse a cabo en buques católicos, con capitanes y marineros igualmente católicos.)

P.- Una de las fuentes que utilizas para documentar tu autopsia es el pueblo, por ejemplo las coplillas que cantaba el pueblo de Madrid. Las hay muy divertidas como la de Paco Natillas que así le llamaba el pueblo al marido de Isabel II.

R.- A Francisco de Asís de Borbón, el pueblo le bautizó como Paco Natillas porque era homosexual. Gustavo Adolfo Bécquer dejó escrito que “el rey consorte” era el “primer pajillero de la Corte”, aunque la copla más conocida es aquella de: “Paco Natillas/ es de pasta flora/ y mea en cuclillas/ como una señora”.

(Copla madrileña a Isabel II.- "Si la reina quiere corona, que se la hagan de viruta, que la corona de España, no es para ninguna puta".)

P .- Tampoco la Iglesia sale muy bien parada. Sin su connivencia, ¿la monarquía seguiría existiendo?

R.- Indudablemente, no. La Iglesia es, por definición, irracional, como lo es la monarquía. Una y otra se han apoyado históricamente para no caerse.

(Pio nono agradecido, a los dones de Isabel, la da bula singularis para que pueda joder. -cuarteta de Gustavo Adolfo Bécquer- Y es que el infalible obispo de Roma había tenido la ocurrencia de premiar a la promiscua reina con la rosa de oro, símbolo de la pureza…)

P.- La monarquía está muerta y sin embargo… ¿por qué siguen ahí?

R.- La monarquía está muerta, sólo que no lo sabe. Ya sólo falta que desaparezcan los monarcas, auténticos zombis coronados. En eso estamos.

(Les presento a nuestro protagonista: Rey de España, de Castilla, de León, de las Dos Sicilias, de Jerusalen, de Navrra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdoba, de Córcega, de Murcia, de Menorca, de Jaén, de los Algarves, de Algeciras, de Gibraltar, de Hungría, de Dalmacia, de Croacia, de las Indias Orientales y Occidentales y de las islas y tierras firmes del Mar Océano; Archiduque de Austria, príncipe de Suabia, duque de Borgoña…)

P .- Recomiendo la lectura de tu libro. Recomiéndala tú.

R.- Soy un mal vendedor, pero, modestia aparte, como periodista me defiendo y “Hasta la coronilla” es un exhaustivo trabajo periodístico que en la III República sería el libro de texto de Historia en los institutos.

*Arantza Goioaga es periodista y directora del diario vasco digital Izaro News

NOTICIAS ANTICAPITALISTAS