Aragón: Las fiestas de Uesca acaban con dos agresiones machistas, una denuncia y dos semanas de mentiras

Publicidad

La gota ya ha colmado el vaso y tras darse a conocer que la denuncia por abuso sexual se produjo el 10 de agosto, los colectivos feministas y varios partidos políticos han pedido la dimisión de todas las personas responsables que desde ese día hicieron un pacto de silencio.

Para el ayuntamiento, este año las fiestas de San Lorien transcurrieron con “bastante normalidad”, al menos, eso aseguraba Teresa Sas el 13 de agosto y añadía que no había que “lamentar ningún suceso importante”. Para la concejala que debería velar por la seguridad de la ciudadanía, Uesca es una ciudad muy tranquila, quizás hubo alguna trifulca entre borrachos o el robo de alguna cartera, lo “habitual” en estas celebraciones populares.

Por su parte, Subdelegación de Gobierno de la mano de Isabel Blasco se empeñó desde el primer momento en subrayar que no existía ninguna denuncia en firme sino que a raíz de las investigaciones que se abrieron de oficio, “una de las jóvenes agredidas decidió denunciar”. Algo que más tarde se desmentiría cuando se supo que la joven en cuestión se presentó en comisaría en condición de denunciante y no de declarante como describía la subdelegada.

Una actitud que, como explican desde algunos colectivos feministas, refleja que la ola del feminismo ha llegado en las formas y en el discurso pero apenas se vislumbra en las prácticas. La Guía de Actuaciones de las Entidades Locales ante Agresiones Sexuales en Aragón de la que tanto se enorgullece el ayuntamiento oscense solo ha servido para coger polvo, ya que en ningún momento recurrieron a ella durante las fiestas.

Ni actos de rechazo, ni paradas en la programación ni declaraciones en apoyo a las agredidas, solo silencio y una débil promesa, una vez finalizadas, de “mejorar los programas y las campañas” para las fiestas venideras.

El surrealismo llegaba cuando después de que el ayuntamiento no apoyase los actos convocados por el movimiento feminista, el concejal de Igualdad, Migraciones y Diversidad, Fernando Gállego, agradecía la “respuesta ciudadana” y recordaba que había que mantener el máximo “respeto a la víctima y del enfoque hacia la agresión”.

La reacción no se ha hecho esperar y cerca de 40 colectivos y entidades feministas aragonesas han firmado un manifiesto en el que piden que estas instituciones asuman la responsabilidad de la mala gestión de estas agresiones y recuerdan que mientras en otros lugares las instituciones han respondido aplicando medidas antes de que pasaran 24 horas, como establece la guía, “aquí se hace el silencio durante los días claves, por intereses económicos, y se empieza a hablar ocultando información varios días después”.

Y añaden que “a más de diez días de las agresiones, no hay ninguna versión oficial ni ninguna muestra de rechazo desde el Ayuntamiento, lo que nos lleva a creer que nuestras vidas no valen nada y que se protege a los agresores”. En el comunicado además detallan lo sucedido y la respuesta de las instituciones por orden cronológico, una tarea que facilita a la hora de entender la magnitud de ese pacto de silencio.

Junto al movimiento feminista aragonés, se encuentran algunas formaciones políticas como CHA, Cambiar Huesca o Podemos Aragón que también exigen que el gobierno dé la cara ante esta “nefasta” gestión de los hechos.

Concretamente, están pidiendo la dimisión de aquellas personas que a través del silencio y declaraciones engañosas como las mencionadas han perpetuado la ya tan conocida cultura de la violación.

Estas decisiones políticas también son violencia porque lanzan un mensaje claro: Si denuncias una agresión machista, estás atacando la “paz social” y serás ridiculizada por ello. Una experiencia largamente repetida en todos los ámbitos que ya no cala en quienes están hartas de escuchar el flaco favor que le hacen a la economía, a la política, a la familia, a la universidad, al instituto, al ambiente laboral, al barrio, al partido, al movimiento social…

Sin duda, conocer el discurso feminista han sido en esta ocasión un arma de doble filo para el ayuntamiento que mientras pedía respeto para la víctima, presionaba y desmentía cada acto y decisión tomadas por aquellas que gritaban el “yo sí te creo” en la calle.

Para la sociedad aragonesa no quedhttp://arainfo.org/las-fiestas-de-uesca-acaban-con-dos-agresiones-machistas-una-denuncia-y-dos-semanas-de-mentiras/a otra, Luis Felipe Serrate, Teresa Sas, Fernando Gállego y Isabel Blasco, deberían dimitir y reflexionar sobre cuál es la ciudad que esperaban construir en el momento en el que decidieron fingir que en fiestas nunca pasa nada.

http://arainfo.org/las-fiestas-de-uesca-acaban-con-dos-agresiones-machistas-una-denuncia-y-dos-semanas-de-mentiras/

También podría gustarte

This website uses cookies to improve your experience. We'll assume you're ok with this, but you can opt-out if you wish. Accept Read More