Aprobado por el Parlamento europeo el tratado comercial neoliberal entre la UE y Japón (JEFTA) sin pasar siquiera por los parlamentos de los países miembros

Por Kaos. Internacional

El Parlamento Europeo aprobó hoy miércoles el tratado comercial más importante de la UE, el JEFTA. Un acuerdo de contenido neoliberal que elimina las barreras comerciales con Japón, la cuarta economía mundial, negociado durante 4 años con la mayor opacidad y que ni siquiera ha pasado previamente por los parlamentos de los países miembros.

El Parlamento Europeo aprobó hoy miércoles el tratado comercial más importante de la UE, el JEFTA. Un acuerdo de contenido neoliberal que elimina las barreras comerciales con Japón, la cuarta economía mundial, negociado durante 4 años con la mayor opacidad y que ni siquiera ha pasado previamente por los parlamentos de los países miembros.

 

 

https://twitter.com/tomkucharz/status/1072827568385085440

 

 

El 12 de diciembre los y las representantes en el Parlamento Europeo van a votar sobre el tratado con Japón y la UE (JEFTA). Pide a tu representante en el Parlamento Europeo el voto negativo. Es nuestra última oportunidad para incidir sobre este tratado.

La campaña estatal “No a los Tratados de Comercio e Inversión” lanza una herramienta on-line a través de la cual se pueden enviar correos electrónicos a nuestros representantes en el Parlamento Europeo, pidiendo su voto negativo al tratado comercial UE-Japón, conocido como JEFTA por sus siglas en inglés.

La herramienta está dirigida a los eurodiputados/as del partido socialista (PSOE), del Partido Popular (PP), Ciudadanos (Cs), del Partido Nacionalista Vasco (PNV) y del Partit Demòcrata (PDeCAT). Puedes elegir a quién enviar el mensaje o bien enviar a todos los grupos.

En los mensajes se recogen algunas de las consecuencias negativas que traería este acuerdo comercial, aunque si prefieres puedes adaptar el mensaje con tus palabras.

Este tratado es un ejemplo paradigmático de las malas políticas comerciales que lleva a cabo la UE con gran opacidad y ausencia de participación ciudadana.

 

Texto del mensaje:

El 12 de diciembre voten en contra del tratado Japón-UE (JEFTA)

Durante la sesión plenaria del Parlamento Europeo del 12 de diciembre, usted votará sobre la ratificación del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Japón (JEFTA por sus siglas en inglés).

Denunciamos la falta de transparencia en las negociaciones del tratado llevadas a cabo en secreto durante casi cinco años y sin consultar con sindicatos ni pequeñas y medianas empresas. Una vez más sólo los lobbies de las grandes corporaciones y bancos han tenido acceso privilegiado a las negociaciones. La política comercial tiene que ser transparente y democrática, pero sobre todo, tiene que servir para regular las operaciones de las empresas transnacionales, garantizar derechos y luchar contra las desigualdades sociales y la crisis ambiental.

Ahora que se acerca la votación del Parlamento Europeo, queremos subrayar algunas preocupaciones sobre el tratado comercial UE-Japón:

* Se ha negociado en secreto, sin consultar a los grupos de interés y sin haber realizado informes de evaluación que permitan valorar de manera informada sobre los riesgos y beneficios del tratado.

* Un aumento en las importaciones de Japón pone en riesgo sectores clave de la economía española y por ende el empleo. Además, la competencia con Japón reducirá las condiciones laborales en sectores como la fabricación de coches.

* El acuerdo incluye un capítulo sobre cooperación reguladora, que abre las puertas a que las empresas transnacionales puedan influir en las regulaciones incluso antes de debatirlas en los parlamentos. Esto otorgaría poderes sin precedentes para las grandes empresas en detrimento de la democracia y los derechos de las mayorías sociales.

* Los servicios públicos sufrirán una mayor liberalización y privatización. El tratado adopta el enfoque de “listas negativas” para la liberalización de servicios: cualquier servicio que no esté excluido explícitamente del acuerdo se considera abierto a la liberalización. La gestión pública de hospitales, escuelas, agua o transporte público está amenazada.

* El acuerdo con Japón no mejora normas sociales y ambientales y tampoco incluye un mecanismo de sanciones que haga vinculantes las normas a las que hace referencia en el capítulo sobre desarrollo sostenible. Japón no ha ratificado, por ejemplo, dos de los convenios fundamentales de la Organización Internacional del Trabajo (OIT): sobre la prohibición del trabajo forzoso y sobre discriminación en el empleo.

* El capítulo sobre servicios financieros del tratado (Artículos 8.58 al 8.67) reduce la capacidad para luchar contra la especulación financiera, impide reformas del sistema bancario, y por tanto supondría un obstáculo para las medidas que busquen regular el sistema financiero para que no se repitan situaciones como la burbuja inmobiliaria o el rescate de los bancos que han aumentado la pobreza y las desigualdades.

* Podríamos perder la privacidad de nuestros datos personales: El capítulo 8 de JEFTA sobre comercio de servicios, liberalización de la inversión y comercio electrónico contiene compromisos de flujo de datos transfronterizos implícitos y explícitos (Secciones C y E, respectivamente), que limitarían la capacidad de los gobiernos para regular los flujos de datos y podrían socavar el derecho a la protección de los datos personales.

* El JEFTA profundizará la crisis ambiental global: reduce la protección frente a la contaminación con químicos tóxicos, incentiva la agricultura industrial insostenible y permite a Japón continuar con la caza de ballenas, incumpliendo acuerdos internacionales.

* El tratado agrava el cambio climático: aunque menciona el Acuerdo Climático de París en un solo capítulo, éste carece de disposiciones vinculantes, medidas u objetivos concretos. Pero el aumento de transporte de mercancías entre Japón y Europa incrementa la emisión de gases de efecto invernadero.

Por todo ello, queremos pedirles que no den luz verde a la ratificación de este tratado que representa una gran amenaza para nuestro futuro común.

El tratado es un ejemplo paradigmático de las malas políticas que se negocian en la UE. Hoy es más urgente que nunca que el Parlamento Europeo adopte una nueva política comercial, cuya lógica se base en el cumplimiento de los derechos humanos y en la regulación estricta de las prácticas de las empresas transnacionales.

Esperamos que su decisión sirva de ejemplo al resto de eurodiputadas y eurodiputados y que esta vez sí escuchen a la ciudadanía, votando en contra de dicho acuerdo.

Reciba saludos cordiales.

 

Pide a tu representante en el Parlamento Europeo que vote NO al tratado comercial UE-Japón (JEFTA)

 


 

Alerta por el JEFTA, el controvertido tratado entre la UE y Japón que se vota este miércoles

María F. Sánchez

  • Colectivos sociales europeos y fuerzas como Los Verdes creen que el acuerdo trae consecuencias peligrosas para la ciudadanía, la democracia y el medioambiente
  • El JEFTA entrará en vigor si supera la votación de este miércoles, sin que los Parlamentos de los países-miembro de la UE puedan enmendarlo o rechazarlo.

Aunque el Brexit cope los titulares sobre Europa en los informativos, este miércoles se vota en el Parlamento Europeo el tratado comercial más importante de la UE, el JEFTA. Un acuerdo que elimina las barreras comerciales con Japón, la cuarta economía mundial. Por un lado, Bruselas defiende que las exportaciones a ese país crecerán alrededor de un 13% y que las empresas europeas se ahorrarán 1.000 millones de euros al año en aranceles de acceso a ese mercado. Por otro, colectivos sociales de toda Europa y fuerzas como Los Verdes creen que el acuerdo beneficia a las empresas transnacionales, pero trae consecuencias peligrosas para la ciudadanía, la democracia y el medioambiente.

Las dudas son más que razonables porque el tratado se ha forjado fuera de los focos y el debate público ha sido más bien inexistente. El acuerdo más importante que la UE tiene entre manos –ya que no llegó a aprobarse el TTIP con Estados Unidos– apenas mereció este martes una hora de debate en el Parlamento Europeo y, en el caso concreto de España, ni siquiera ha pasado por el Congreso. El acuerdo redactado durante el Gobierno de Mariano Rajoy recibió en julio la luz verde de Pedro Sánchez. Olvidaba así el PSOE su compromiso de rechazar tratados que, por ejemplo, no incluyeran el refrendo posterior de los 28 en sus Parlamentos. El JEFTA se salta este paso y entrará en vigor si supera la votación de este miércoles, sin que los países puedan enmendarlo o rechazarlo.

Desde el movimiento ‘No a los tratados de comercio e inversión (TCI)’, que apoyan sindicatos como CCOO y UGT, además de organizaciones como ATTAC y Ecologistas en Acción, han puesto en marcha una campaña para tratar de parar la firma del JEFTA, que previsiblemente saldrá adelante este miércoles en el Parlamento europeo. Dentro del grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas, es previsible que los socialistas belgas y franceses no voten a favor, al contrario que los socialistas españoles y alemanes.

Estos son los motivos principales que esgrimen desde la campaña TCI para oponerse al JEFTA:

Opacidad y secretismo

Las negociaciones del tratado se han llevado a cabo durante casi cinco años, sin consultar a sindicatos, ni pequeñas y medianas empresas. “9 de cada 10 reuniones han sido con lobbies de grandes empresas multinacionales”, aseguran desde la campaña. Gracias a que algunas organizaciones europeas pidieron información al respeto, se ha sabido que los encuentros se han realizado sobre todo con Business Europe, la patronal europea; la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA); el Foro Europeo de Servicios y la patronal alemana.

Las grandes empresas podrían influir en las leyes antes de que sean debatidas en los Parlamentos

‘Cooperación reguladora’ es un término que se utiliza en el JEFTA, así como en otros tratados internacionales, y que supuestamente alude a la transparencia. Tom Kucharz, coordinador del área de Agroecología y de Soberanía Alimentaria de Ecologistas en Acción denuncia que esta disposición “obliga a los Gobiernos a ser transparentes y dar a conocer cualquier nueva ley que pueda tener impacto en el comercio entre la UE y Japón”. Esto significa que “bajo el eufemismo de la transparencia”, los agentes implicados pueden “ver los borradores de las normas antes de que pasen a los Parlamentos” y podrían intercambiar sus propuestas con los Gobiernos haciendo que los procesos legislativos sean “descafeinados” o sufran “retrasos”.

Privatización de servicios públicos

Bruselas defiende que los Estados-miembro seguirán preservando su capacidad para regular el sector público sin interferencias privadas, pero desde la campaña contra los TCI desconfían. Este fue uno de los temas que suscitó más dudas durante la negociación del ya fracasado TTIP con Estados Unidos y durante el CETA, el tratado entre la UE y Canadá que ya se aplica provisionalmente. En este tipo de negociaciones se realiza una lista negativa con los servicios que se pretenden excluir del acuerdo y los que no están explícitamente nombrados pueden liberalizarse. “Muchos de los servicios que nos parecen fundamentales como el agua o el transporte público no aparecen en la lista”, denuncia Kucharz.

Las condiciones laborales

Japón no ha ratificado los Convenios 105, relativo a la abolición del trabajo forzoso, y tampoco el 111, que prohíbe la discriminación en el empleo. Si las empresas japonesas establecen a sus trabajadores en la UE, se regirían por la normativa japonesa y no por la europea. Debido a la crisis del mercado laboral que se vive en Europa los trabajadores podrían acabar aceptando peores condiciones de trabajo. Del mismo modo, se aceptarían productos bajo las condiciones laborales que no aceptamos en Europa. “Sería daría una especie de dumping laboral a la baja”, explica Kucharz.

Un sinsentido medioambiental

Como se puede deducir, no es demasiado sostenible un acuerdo comercial con un país geográficamente tan lejano de la UE. Si se aumentan las exportaciones e importaciones se utilizarán más aviones y más embarcaciones. Sin embargo, deberíamos tender hacia la relocalización de la economía: la ONU da dos años de plazo para poder limitar el aumento de la temperatura global por debajo de la 1,5% y la UE debe asumir nuevos compromisos. “Dicen que es el primer tratado con referencia al Acuerdo de París, pero es papel mojado porque no hay sanciones ni medidas concretas para implementarlo”, denuncia Kucharz.

La protección de los datos y de la inversión

Dos asuntos polémicos han quedado fuera del tratado, la protección de los datos y la protección de la inversión de las empresas mediante tribunales de arbitraje. Según advierten las organizaciones de la campaña contra los TCI, puede que estos temas se negocien aparte para que pasen desapercibidos entre las miles de propuestas que se aprueban diariamente en Europa. De hecho, se siguen negociando.

Los líderes europeos y japoneses ya se comprometieron a reconocer mutuamente sus sistemas de protección de datos de forma que se garantice la libre circulación, algo que incluiría los datos de usuarios con fines comerciales. ¿Motivos para preocuparse? Según la organización Derechos Digitales Europeos (European Digital Rights), la normativa japonesa tiene una definición débil sobre qué es información personal y constituye una puerta trasera para enviar datos a EEUU, entre otras características que la diferencian de la europea.

 

Alerta por el JEFTA, el controvertido tratado entre la UE y Japón que se vota este miércoles

 

 

 

 

 

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