Ángel Víctor Torres e Isabel Díaz Ayuso, aliados para «salvar» la Semana Santa

El Gobierno de Canarias vuelve a anteponer los intereses de la patronal hotelera a la salud de la población

Cuando aún el Estado español no ha superado la tercera ola del coronavirus estimulada por el propósito de «salvar” las pasadas Navidades, es decir, los beneficios empresariales derivados del consumismo propio de esas fechas, la polémica se ha vuelto a generar por la inminente llegada de la Semana Santa. Aunque, por primera vez, parece haber un acuerdo mayoritario sobre la necesidad de imponer «cierres perimetrales» para evitar la movilidad entre comunidades, el Gobierno de Madrid y el Ejecutivo canario prefieren anteponer, una vez más, los intereses empresariales a la prudencia que reclama la situación epidemiológica.

Cuando aún el Estado español no ha superado la tercera ola del coronavirus estimulada por el propósito de «salvar” las pasadas Navidades, es decir, los beneficios empresariales derivados del consumismo propio de esas fechas, la polémica se ha vuelto a generar por la inminente llegada de la Semana Santa.

En esta ocasión, sin embargo, se ha producido una coincidencia mayoritaria entre los gobiernos regionales y el gobierno central en torno a la necesidad de cerrar perimetralmente las comunidades autónomas en estas fechas, para tratar de evitar una repetición de lo sucedido durante los meses de enero y febrero, como consecuencia de la insensata apertura de diciembre.   Cierto es que esta decisión parece estar más motivada por el deseo de, una vez más, «salvar la temporada de verano», que por el convencimiento de que sólo con un plan que no implique conformarse con «convivir con el virus» será posible volver a poner en marcha la economía del país.

«El «gobierno progresista» de Canarias, al igual que el Partido Popular madrileño, pretende que el Archipiélago sea una excepción donde no se aplique el cierre perimetral en semana Santa»

Pero, en cualquier caso, los responsables políticos parecen estar de acuerdob por primera vez en que, teniendo en cuenta  la actual situación epidemiológica, sería un auténtico suicidio permitir el libre tránsito de ciudadanos durante las vacaciones de semana Santa entre unas y otras comunidades autónomas.

ISABEL AYUSO Y ÁNGEL VÍCTOR TORRES: UNIDOS POR LOS INTERESES EMPRESARIALES

Según destacan en estos días los medios de comunicación, sólo se opondría a esta medida de prudencia esencial la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien durante toda la pandemia se ha mostrado como una firme defensora de no limitar ningún tipo de actividad económica por más muertos que esta decisión provocara.

Sin embargo, Díaz Ayuso no se encuentra sola en su rechazo a los cierres perimetrales. Mientras el gobierno de Madrid ha recibido justificadas y duras críticas por esta política, apenas si se ha mencionado el hecho de que en la misma línea se ha pronunciado también el Gobierno de Canarias, integrado por el Partido SocialistaUnidas Podemos, Nueva Canarias y la Agrupación Socialista Gomera de Casimiro Curbelo.

Lo cierto es, no obstante, que el «gobierno progresista» de Canarias, al igual que el Partido Popular madrileño, pretende que el Archipiélago sea una excepción donde no se aplique el cierre perimetral en la Semana Santa.

«Del mismo modo que Isabel Díaz Ayuso trabaja con ahínco para dejar claro a la patronal de la capital del Estado que ella es la mejor representante de sus intereses, el gobierno de Canarias ha dejado en evidencia que trabaja, principalmente, para la patronal hotelera»

Así lo manifestaba el pasado jueves, en rueda de prensa, el portavoz del ejecutivo regional, Julio Pérez, quien sostuvo que «con los datos actuales el gobierno no se plantea este cierre perimetral en las islas».

Pérez excusó esta petición, asimismo, refiriéndose a las pruebas PCR o de antígenos que se solicitan a quienes llegan a Canarias, pasando deliberadamente por alto que tales pruebas puedes realizarse con una antelación de hasta 72 horas con respecto al momento del viaje. Es decir, que todos los turistas podrían contagiarse durante 3 días antes de su desplazamiento, sin que ello fuera detectado.

Según expresó Pérez, la intención del gobierno autonómico es la de permitir el acceso a turistas, incluso extranjeros, a hoteles y alojamientos, así como a ciudadanos que regresen al archipiélago para visitar a familiares o por motivos de laborales. Ello incluiría, obviamente, la posibilidad de que llegaran a las islas turistas procedentes de la Comunidad de Madrid, donde existe actualmente una de las mayores tasas de incidencia de todo el Estado.

«Ya en mayo del pasado 2020,  el presidente regional  anunciaba a la prensa local que su intención era poner en marcha el turismo nacional solo un mes después, y abrir las islas al turismo internacional entre los meses de septiembre y octubre»

En el mismo sentido se ha manifestado también el gobierno de las Islas Baleares, integrado por el PSOE y Unidas Podemos. Y es que, del mismo modo que Isabel Díaz Ayuso trabaja con ahínco para dejar claro a la patronal de la capital del Estado que ella es la mejor representante de sus intereses, el gobierno de Canarias y el de las Islas Baleares han dejado en evidencia durante toda la pandemia que trabajan, principalmente, para sus respectivas patronales hoteleras. Con independencia de que, al igual que ha sucedido en Madrid, tratar de salvaguardar los intereses de este sector implique poner en riesgo la salud de toda la población de las Islas.

LOS ANTECEDENTES DEL GOBIERNO DE CANARIAS

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No es esta, en efecto, la primera vez que el gobierno presidido por Ángel Víctor Torres realiza propuestas contrarias a la más elemental prudencia con el mencionado propósito.

Ya en mayo del pasado 2020,  el presidente regional  anunciaba a la prensa local que su intención era poner en marcha el turismo nacional solo un mes después, y abrir las islas al turismo internacional entre los meses de septiembre y octubre 2020.

«Los hoteles -defendía Torres- deberían reabrir en julio. No se puede dejar todo para el final del año».

El plan del Gobierno autonómico para poner en marcha la industria turística de forma casi inmediata siguiendo  las órdenes de la patronal de este sector no pudo llevarse a efecto, porque la propia evolución de la pandemia a nivel mundial impidió la llegada de los turistas.

Pese a ello, Torres mantuvo su reclamación al Gobierno central para que el desconfinamiento del Archipiélago fuera más rápido que en el resto del Estado, y siguió a la cabeza de las peticiones de total apertura cuando, finalmente, tanto el gobierno regional como el central pretendieron que, prácticamente, el virus ya había sido vencido y se podía volver a consumir y a veranear con total normalidad.

En este sentido, el director del Servicio Canario de la Salud, Antonio Olivera ya se había atrevido afirmar públicamente en mayo «que el virus ya no está en las calles» de nuestras islas y ya no sufrimos «transmisión comunitaria».

¿Exigirá finalmente la ciudadanía de las islas las correspondientes responsabilidades a Ángel Víctor Torres si, finalmente, su decisión de mantener totalmente abierto el Archipiélago durante la semana Santa multiplica el número de enfermos y de muertos por el Covid-19?

https://canarias-semanal.org/art/29976/angel-victor-torres-e-isabel-diaz-ayuso-aliados-para-salvar-la-semana-santa

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